Estudiar la política debe ser un ejercicio de la imaginación para que nos abra la posibilidad de pensar futuros posibles que, en gran parte, dependen de nuestra voluntad y de nuestra claridad de ideas
Estudiar la política debe ser un ejercicio de la imaginación para que nos abra la posibilidad de pensar futuros posibles que, en gran parte, dependen de nuestra voluntad y de nuestra claridad de ideas
