{"id":86447,"date":"2024-06-05T10:37:37","date_gmt":"2024-06-05T10:37:37","guid":{"rendered":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=86447"},"modified":"2024-06-05T10:37:38","modified_gmt":"2024-06-05T10:37:38","slug":"el-conflicto-entre-el-humanismo-cristiano-y-la-razon-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=86447","title":{"rendered":"El conflicto entre el humanismo cristiano y la raz\u00f3n moderna"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:22px\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"754\" height=\"498\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-86449\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image.png 754w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image-300x198.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 754px) 100vw, 754px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ataque a la fe, iniciado por los hombres de la Ilustraci\u00f3n, ha sido de una gran utilidad para el fortalecimiento de la tradici\u00f3n cristiana en sus fundamentos filos\u00f3ficos. Ha permitido ver con m\u00e1s claridad cuanto de lo que pasaba por ser fe no era m\u00e1s que adecuaci\u00f3n hist\u00f3rico-pol\u00edtica a valores temporales, sobre todo de la burgues\u00eda dominante. Ha permitido, a partir de los Concilios: <em>Vaticano II<\/em> (octubre de 1962), y en Am\u00e9rica <em>Medell\u00edn<\/em> (septiembre de 1968) y <em>Puebla<\/em> (Marzo de 1979), defender un saber sobre la persona humana, que no es neutro ni descomprometido, que se fundamenta en su <em>opci\u00f3n preferencial por el pobre <\/em>y desde all\u00ed, desde esa fe, puede pensar y asumir los aportes de las <em>Ciencias Sociales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No exhiben razones valederas esas ciencias para contraponerse a la fe, la deben servir, alimentar, dialogar cr\u00edticamente con ella, para <em>confirmar la esperanza inclaudicable en un ma\u00f1ana mejor<\/em> para \u201c<em>promover a todos los hombres y a todo el hombre<\/em>\u201d, seg\u00fan el decir de Pablo VI, en <em>Populorum Progressio<\/em> (marzo de 1967). Esto permitir\u00e1, entonces, enfrentar a todo aquello que se presenta como un <em>saber cient\u00edfico pretendidamente neutro sobre el hombre<\/em>, pero que, en realidad, no es m\u00e1s que la justificaci\u00f3n del orden burgu\u00e9s imperante, aportando un conocimiento empobrecido. La tradici\u00f3n judeocristiana &nbsp;aporta <em>la firmeza de estar apoyada en las certezas de la sabidur\u00eda milenaria judeocristiana que, para nosotros, los hombres de Am\u00e9rica, ha rebrotado con la fuerza que le ha dado una tierra fortalecida y abonada por la esperanza<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Am\u00e9rica es el continente de la esperanza<\/em>\u00bb dijo Pablo VI, muy poco antes de Puebla, y en esta afirmaci\u00f3n debemos encontrar un s\u00f3lido cimiento sobre el cual <em>construir nuestra verdad sobre el hombre<\/em>. Porque en este abanico de verdades que abre la posmodernidad, <em>al quedar cuestionada la verdad de la ciencia moderna<\/em>, hija de la<em> Raz\u00f3n euroc\u00e9ntrica<\/em>, como \u00fanica, aparece con m\u00e1s claridad que la verdad sobre el hombre es para nosotros \u201cun camino\u201d que ya transitara:&nbsp; <em>Aquel que era adem\u00e1s la Verdad y la Vida<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La ciencia moderna es producto de una epistemolog\u00eda, que se fue construyendo lentamente sobre los \u00e9xitos de la ciencia f\u00edsico-matem\u00e1tica<\/em>; que encontr\u00f3 en Immanuel Kant [<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>] (1724-1804), fil\u00f3sofo prusiano de la Ilustraci\u00f3n, su justificaci\u00f3n metaf\u00edsica a partir de su <em>Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura<\/em> (1781). Desde entonces se postul\u00f3 como <em>el paradigma de todo saber cient\u00edfico<\/em>. A partir de all\u00ed hubo una sola manera de <em>ser ciencia aceptada por las academias<\/em>, todo intento de avanzar sobre este terreno debi\u00f3 someterse, de buen grado o no, a ese paradigma. Las ciencias del hombre padecieron esta imposici\u00f3n y, a\u00fan los mejores intentos de romper esa camisa de fuerza, pagaron con un duro complejo de inferioridad en los proyectos que intentaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que ya lleg\u00f3 la hora de declarar la <em>Independencia del Conocimiento sobre lo humano<\/em>, con mucha mayor raz\u00f3n ahora, en momentos en que la ciencia f\u00edsica est\u00e1 en una terrible crisis epistemol\u00f3gica, por el cuestionamiento que la cu\u00e1ntica le formula. Est\u00e1n dadas las condiciones para avanzar sobre este tembladeral epistemol\u00f3gico, aunque no totalmente asumido, al que se aferra el formalismo l\u00f3gico para sobrevivir. Desde suelo americano, enraizado en una cultura que va mostrando una s\u00f3lida madurez, producto de la asimilaci\u00f3n de la milenaria vertiente judeo-cristiana y la antigua historia de las culturas originarias, <em>podemos mostrar una s\u00edntesis que dio lugar a una nueva estirpe<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAm\u00e9rica Latina forj\u00f3, en la confluencia a veces dolorosa, de las m\u00e1s diversas culturas y manera de ser humano, un nuevo mestizaje de etnias y formas de existencia, m\u00e1s el pensamiento sobre la gestaci\u00f3n de esta nueva <em>estirpe<\/em>, superadas las duras separaciones anteriores\u00bb.[<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puebla nos est\u00e1 se\u00f1alando y recordando un hecho que ha pasado generalmente desapercibido, para nuestra intelectualidad y, con menores disculpas para los cristianos. <em>Si el proyecto cultural de la Europa Moderna dio lugar a un pensamiento determinado, propio de su proyecto pol\u00edtico, que engendr\u00f3 las bases de toda la ciencia moderna<\/em> \u00bfpor qu\u00e9 Am\u00e9rica no tiene derecho a hacer lo mismo? \u00bfAcaso no es imprescindible,<em> para que un pueblo sea lo que est\u00e1 destinado a ser<\/em>, <em>que forje las propias categor\u00edas de pensamiento<\/em> desde las cuales poder pensar su relaci\u00f3n con los hombres, con la naturaleza y con la meta-f\u00edsica (el m\u00e1s all\u00e1)? <em>Mientras pensemos como europeos seremos incapaces de asumir las peculiaridades hist\u00f3ricas de nuestro modo de ser<\/em>. Mientras no estructuremos nuestro intelecto en la matriz de un pensamiento liberador (la filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n) s\u00f3lo podremos vernos desde \u201clos otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abFrente a otros tantos humanismos, frecuentemente cerrados en una visi\u00f3n del hombre estrictamente econ\u00f3mica, biol\u00f3gica y\/o ps\u00edquica, la tradici\u00f3n cristiana tiene<em> el derecho y el deber de proclamar su verdad sobre el hombre<\/em>&#8230; [<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos ante el desaf\u00edo de construir una ciencia sobre la base del <em>humanismo cristiano<\/em>. Esto puede generar, en mi opini\u00f3n, prejuicios s\u00f3lo en aquellos que no hayan meditado suficientemente sobre los temas planteados. Esta actitud no contiene imposiciones, s\u00f3lo reclama el derecho de ser escuchada. Es una obligaci\u00f3n intelectual entrar en este debate lo antes posible; es un deber \u00e9tico avanzar sobre los postulados de una ciencia <em>que coloque en el centro al hombre<\/em> y es <em>un compromiso ineludible, como cristianos, colocar esa ciencia al servicio de la liberaci\u00f3n integral<\/em>. Porque s\u00f3lo \u201c<em>La Verdad os har\u00e1 libres<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El conflicto epistemol\u00f3gico de los discursos cient\u00edficos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nos equivocar\u00edamos si reduj\u00e9ramos el significado del mercado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;a su dimensi\u00f3n econ\u00f3mica; en \u00e9l solo se reconoce el emblema<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;de la libertad individual y de las instituciones de libre adhesi\u00f3n; no es el s\u00edmbolo de las virtualidades democr\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">I.- <em>Planteo del problema<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alumno que ingresa en alguna de nuestras facultades de ciencias econ\u00f3micas debe enfrentarse a una serie de discursos cruzados en los que radica el intento de hacerle comprender la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica de la vida social. Estos discursos lo aproximan a un tipo de pensamiento que contrasta con las intuiciones que trae de su visi\u00f3n cotidiana del funcionamiento de la econom\u00eda y de los conflictos sociales que la acompa\u00f1an. Queda as\u00ed planteada la dificultad que este alumno debe afrontar, que se ir\u00e1 resolviendo, a lo largo de su carrera, con un paulatino alejamiento de su comprensi\u00f3n inicial, ingenua y acient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este alejamiento le permitir\u00e1 analizar, con categor\u00edas intelectuales, problemas econ\u00f3micos desde la <em>\u00f3ptica de los economistas<\/em>, pero no podr\u00e1 avanzar en el conocimiento de la realidad econ\u00f3mica hist\u00f3rica en la que est\u00e1 inserto. Por tal raz\u00f3n, su discurso adquirir\u00e1 el grado de abstracci\u00f3n necesario para el ejercicio de su profesi\u00f3n, pero in\u00fatil para comprender o explicar la realidad que lo rodea, ni para aventurar hip\u00f3tesis sobre la marcha futura de los sucesos econ\u00f3micos. Debemos agregar a ello que el estudio de la realidad social, en los casos en que \u00e9ste se realice, lo coloca frente a las consecuencias que ha evidenciado el correr del siglo XX y del actual, sobre todo a partir de la d\u00e9cada del setenta, con el avance de la pobreza y la exclusi\u00f3n social, que s\u00f3lo encuentra como respuesta <em>la reiterada aplicaci\u00f3n de recetas que podr\u00eda \u00e9l intuir como la causa de lo mismo que intenta solucionar<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ciencias sociales, a partir de sus estudios de campo, arrojan la descripci\u00f3n de un panorama en el que abundan las diferentes facetas en que se expresa el conflicto social: las ya mencionadas de la pobreza y la exclusi\u00f3n, m\u00e1s el avance de la delincuencia y su correlato la inseguridad social, la anomia social y la incertidumbre respecto del futuro; adem\u00e1s la expresi\u00f3n en la apat\u00eda juvenil, el desprestigio de la pol\u00edtica por el debilitamiento de su capacidad de operar sobre la realidad, la p\u00e9rdida creciente de puestos de trabajo y su repercusi\u00f3n en el seno familiar, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta problem\u00e1tica pareciera totalmente ajena a los procesos econ\u00f3micos, seg\u00fan el modo de su tratamiento en el \u00e1mbito del <em>pensamiento econ\u00f3mico ortodoxo<\/em>. Pero la sociolog\u00eda, la antropolog\u00eda social, la psicolog\u00eda, la misma medicina, <em>cada vez remiten m\u00e1s a causas econ\u00f3micas el origen de esos fen\u00f3menos, y el estudiante no encuentra en su especificidad respuestas satisfactorias de su ciencia<\/em>. Esto lo lleva hacia dos actitudes: a) se encierra en el discurso de su ciencia y protegido por la ortodoxia declara que no son temas de la econom\u00eda o, b) comienza a dudar de lo que recibe como ense\u00f1anza y entra en crisis con su carrera (habr\u00eda que estudiar cu\u00e1nto de ello influye en la deserci\u00f3n universitaria). Enfrentar el conflicto entre l\u00f3gicas discursivas es una tarea que deber\u00edan asumir todos los estudiantes, cuya negaci\u00f3n se refleja en el grado de perplejidad con el cual reciben los razonamientos de las otras ciencias sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La historia del alejamiento de lo social<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sometimiento que ha padecido la econom\u00eda por el rigor matem\u00e1tico que ha adquirido, por el&nbsp; abandono de su estructura cl\u00e1sica (Smith, Ricardo, Marx), se&nbsp; presenta contradictorio con su ubicaci\u00f3n dentro del campo de las ciencias sociales por la perseverancia con que intenta reivindicar su condici\u00f3n de tal. La contradicci\u00f3n que de all\u00ed emerge es la consecuencia de un largo proceso de des-historizaci\u00f3n al que se vio sometido el pensamiento econ\u00f3mico. Las ra\u00edces de todo ello deber\u00e1n buscarse en la distancia que ha tomado respecto de las condiciones hist\u00f3ricas y de su desprendimiento de su condici\u00f3n de ciencia pol\u00edtica en sus inicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parapetados tras la complejidad herm\u00e9tica de las leyes econ\u00f3micas, que <em>\u201clos profanos\u201d no alcanzaremos a entender ni a aceptar jam\u00e1s<\/em>, los economistas hacen o\u00eddos sordos a quienes desde su misma comunidad cient\u00edfica les descubren las falacias de las ciencias econ\u00f3micas, e ignoran a quienes desde otras disciplinas denuncian sus l\u00edmites epistemol\u00f3gicos. Ellos proponen una nueva y m\u00e1s equilibrada visi\u00f3n de la econom\u00eda o simple y llanamente <em>hablan de alternativas al capitalismo,\u00fanico modelo socioecon\u00f3mico que se presenta, en los hechos, como digno de ser estudiado<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde fines del siglo XIX y principios del XX &#8211;Marshall y Pareto&#8211; pretenden construir una ciencia semejante en rigor y matematizaci\u00f3n como la F\u00edsica: suprimen las personas, las instituciones y lo que queda es las relaciones entre variables matem\u00e1ticas, en abstracto. Introducen el c\u00e1lculo infinitesimal, que exige que todos los procesos sean continuos. Esta modelizaci\u00f3n matem\u00e1tica <em>obliga a eliminar la flexibilidad e imprevisibilidad del comportamiento human<\/em>o, por lo que se impondr\u00e1n ideas que son cimientos de la teor\u00eda econ\u00f3mica tal como ha sido entendida hasta no hace tanto tiempo: <em>la idea del<\/em> <em>comportamiento racional de los consumidores, las preferencias transitivas, la racionalidad en el an\u00e1lisis de la informaci\u00f3n <\/em>(que se supone de libre acceso) en la b\u00fasqueda del beneficio, etc. Se postula la<em> ley de los rendimientos decrecientes<\/em>, que ignora las<em> econom\u00edas de escala.<\/em> Hoy, en la era de las multinacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El economista coreano Jung\u2011Mo\u2011Sung (1957) [<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>] realiza una cr\u00edtica de los presupuestos metaf\u00edsicos de la ciencia econ\u00f3mica vigente. Sostiene este pensador, con fina agudeza:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa mayor dificultad que envuelve el pensamiento econ\u00f3mico actual es el escamoteo del car\u00e1cter \u00edntimamente humano de lo que podr\u00edamos llamar la <em>dimensi\u00f3n econ\u00f3mica de la vida.<\/em> Reduce esta ciencia a un presunto c\u00e1lculo neutral del uso de recursos escasos en abstracto, que en realidad, oculta un poderoso mensaje ideol\u00f3gico de justificaci\u00f3n de una determinada estructura social injusta e inequitativa: <em>la capitalista\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maridaje que se ha entrelazado entre ciencia econ\u00f3mica y sistema capitalista hace imposible superar los l\u00edmites ideol\u00f3gicos que traban el desenvolvimiento libre de esta ciencia. La necesidad de <em>arrojar al trasto los supuestos de la econom\u00eda<\/em>, <em>aquellos supuestos que \u201cson irrelevantes\u201d <\/em>seg\u00fan Milton Friedman [<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>] (1912-2006), <em>permite no hablar del de supuesto del sistema capitalista que queda oculto en su car\u00e1cter de tal<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fragmentaci\u00f3n de lo social, que no es obra exclusiva de la econom\u00eda sino una &nbsp;dificultad que comparte con las dem\u00e1s ciencias sociales, es el tel\u00f3n de fondo de esta problem\u00e1tica. Ignacio Ellacur\u00eda [<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>] (1930-1989) en su libro <em>Filosof\u00eda de la Realidad Hist\u00f3rica,<\/em> avanza en consideraciones sobre \u201c<em>la unidad real del todo<\/em>\u201d. Sostiene la necesidad de abordar el estudio de la realidad como una <em>unidad epistemol\u00f3gica<\/em>, tarea asignada a la filosof\u00eda, pero que no debe ser ignorada por ninguna de las ciencias sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta apoyatura en una filosof\u00eda que propone abiertamente el reconocimiento de dicha unidad permitir\u00eda a todas las ciencias sociales avanzar en sus fragmentos<em>, ahora reconocidos como partes de un todo mayor<\/em>. Este reconocimiento permitir\u00eda a cada una de las ciencias no tener que soslayar la menci\u00f3n de los supuestos en los que se apoya. Pero, al mismo tiempo obligar\u00eda, en el caso de la econom\u00eda, a no desestimar la incidencia y las consecuencias sociales de los modos de abordar los estrictamente econ\u00f3micos. Por ello afirma:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPara ser m\u00e1s estrictos y rigurosos, <em>no puede tratarse a la naturaleza sin referirse a la historia, ni al hombre sin referirse a la sociedad, y rec\u00edprocamente no puede hablarse de la historia sin referirse a la naturaleza<\/em>,<em> de la sociedad sin referirse al hombre<\/em>&#8230; La filosof\u00eda debe tratar de todas las cosas s\u00f3lo <em>en tanto y en cuanto todas ellas forman un todo<\/em>. Este ser\u00eda su primer y radical objeto formal. La unidad de este saber estar\u00eda en la b\u00fasqueda del todo de todas las cosas [<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigo lector, este texto ha adquirido un sesgo demasiado acad\u00e9mico, le pido perd\u00f3n por ello; debo decirle que <em>el problema es de una importancia tal<\/em> que es imprescindible sacarlo del <em>c\u00edrculo cerrado de los especialistas<\/em>, cuya actitud de soberbia cient\u00edfica impide la divulgaci\u00f3n necesaria para que todo ciudadano se vaya acercando a este tipo de temas que desnudan lo que, con conciencia o sin ella del problema, posibilitan la permanencia de un \u00e1urea resplandeciente que oculta las verdades fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Fue el primero y m\u00e1s importante representante del criticismo y precursor del idealismo alem\u00e1n. Es considerado como uno de los pensadores m\u00e1s influyentes de la Europa moderna y de la filosof\u00eda universal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a><em> Documento de Puebla<\/em>. Oficina del Libro. Conf. Episcopal Argentina. 1993. p\u00e1g. 57.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Documento de Puebla<\/em>,&nbsp; op. cit. Discurso inaugural de Juan Pablo II. p\u00e1g. 9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Te\u00f3logo, escritor y conferencista laico cat\u00f3lico romano capacitado en teolog\u00eda, \u00e9tica y educaci\u00f3n. Naci\u00f3 en Corea del Sur y se cri\u00f3 en Brasil, donde vive hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Economista, estad\u00edstico y acad\u00e9mico estadounidense, ganador del Premio Nobel de Econom\u00eda de 1976 y una de las principales figuras y referentes del liberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a>[6] Fue un fil\u00f3sofo, escritor y te\u00f3logo jesuita espa\u00f1ol, naturalizado salvadore\u00f1o, asesinado por militares salvadore\u00f1os durante la guerra civil.\u200b\u200b<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ellacur\u00eda, Ignacio, <em>Filosof\u00eda de la realidad hist\u00f3rica<\/em>, Editorial Trotta, 1991, p\u00e1g. 18.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez El ataque a la fe, iniciado por los hombres de la Ilustraci\u00f3n, ha sido de una gran utilidad para el fortalecimiento de la tradici\u00f3n cristiana en sus fundamentos filos\u00f3ficos. 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