{"id":86438,"date":"2024-05-10T12:03:37","date_gmt":"2024-05-10T12:03:37","guid":{"rendered":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=86438"},"modified":"2024-05-10T12:03:39","modified_gmt":"2024-05-10T12:03:39","slug":"curso-virtual-de-filosofia-para-el-ciudadano-de-a-pie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=86438","title":{"rendered":"Curso virtual de filosof\u00eda para el ciudadano de a pie"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"594\" height=\"738\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-86439\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image.png 594w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-241x300.png 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 594px) 100vw, 594px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size wp-block-paragraph\"><em><strong>N\u00famero II.- Conceptos, definiciones y sus usos<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras que nos acompa\u00f1an, y con las cuales nos comunicamos a lo largo de nuestras vidas, son tan \u00edntimas, tan cotidianas, tan sumisas, que pasan inadvertidas y no las consideramos como temas para investigar; nos parecer\u00eda una tonter\u00eda estar dudando de nosotros mismos, en nuestro fuero m\u00e1s \u00edntimo. Nuestro idioma, el conjunto de palabras y expresiones coloquiales, con las cuales nos comunicamos, son las mensajeras de lo mejor y de lo peor de lo que somos. Les otorgamos toda nuestra confianza, por tal raz\u00f3n les exigimos ser m\u00e1s fieles a nuestros pensamientos en nuestras expresiones. Esta reflexi\u00f3n puede parecer muy tonta o muy rebuscada. Fue planteada por uno de los m\u00e1s importantes fil\u00f3sofos argentinos, el Doctor Enrique Dussel (1934-2023) con estas palabras, que ruego sean le\u00eddas con mucha atenci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs siempre as\u00ed, y ha sido siempre as\u00ed, lo m\u00e1s habitual, lo que \u201cllevamos puesto\u201d, por ser cotidiano y vulgar, <em>no llega nunca a ser objeto de nuestra preocupaci\u00f3n<\/em>\u2026, &nbsp;es todo aquello que por ser aceptado por todos pareciera no existir, no las vemos; a tal grado es evidente que, por ello, <em>por tan sabidas\u2026 no las sabe nadie<\/em>. En un cierto modo, descubrir los \u00faltimos constitutivos del mundo que nos rodea, es ir al encuentro de un n\u00famero limitado de \u201cperogrulladas\u201d, que significan, sin embargo, los \u00faltimos soportes de nuestras existencias\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparece aqu\u00ed a la necesidad de analizar el uso coloquial las palabras, por ejemplo, de dos verbos: <em>Ver<\/em> y <em>Mirar<\/em>, su uso cotidiano ha deformado el significado de cada uno de ellos de este modo: del <em>primero: <\/em>ver, dice la Academia de la lengua: percibir algo por medio de la vista; del <em>segundo: Mirar,<\/em> dirigir la mirada atenta en una direcci\u00f3n determinada en la b\u00fasqueda de <em>algo<\/em>. Esto ha llevado a decir, err\u00f3neamente: \u201cencend\u00e9 la luz que no miro bien\u201d; lo que va acompa\u00f1ado por: \u201cvoy al oculista porque no miro bien\u201d\u2026 lo correcto es \u201cno veo bien, aunque intento mirar bien\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros dos verbos que caen en el mismo error son <em>O\u00edr<\/em> y <em>Escuchar<\/em>. Volvamos a la Academia: \u00ab<em>O\u00edr<\/em> es la acci\u00f3n de percibir los sonidos, o lo que alguien dice, con el o\u00eddo; <em>O\u00edr<\/em> <em>consiste en la capacidad sensorial que tenemos para captar sonidos<\/em>. <em>Escuchar es prestar atenci\u00f3n a lo que se oye<\/em>. Un error habitual es decir \u201c<em>habl\u00e1 m\u00e1s fuerte que no te escucho<\/em>\u201d, <em>si no te escucho<\/em> es que no estoy prestando atenci\u00f3n, por lo tanto, por m\u00e1s que <em>grites<\/em>, <em>no me enterar\u00e9 de lo que se dice<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras son incorporadas a la descripci\u00f3n que hace Dussel. La utilizaci\u00f3n de vocablos que arrastran significaciones varias, debido a los usos, los tiempos y las culturas que las utilizan. Debemos empezar por el t\u00edtulo del curso para que, quienes lo han elegido, puedan tener claro qu\u00e9 es lo que encontrar\u00e1n. <em>No es un curso acad\u00e9mico<\/em> de unos se\u00f1ores que hablan en dif\u00edcil, para ello hay que dirigirse a las universidades. <em>La propuesta no es ser fil\u00f3sofo sino aprender a filosofar, esto est\u00e1 al alcance de cualquier ciudadano de a pie que se lo proponga<\/em>. No olvidar la afirmaci\u00f3n de Gramsci, ese gran fil\u00f3sofo italiano, que vimos en el primer encuentro: <em>fil\u00f3sofos somos todos<\/em>\u2026 Para ello, una exigencia m\u00ednima, es utilizar correctamente cada palabra: equivale a <em>valorarla en su justa medida. <\/em>Lograremos comunicarnos mejor para una mejor relaci\u00f3n con esos otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Una informaci\u00f3n curiosa<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ntas palabras cree, Ud. amigo lector, usamos los parlantes de la lengua castellana?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDe entre todas las palabras que posee el Diccionario de la Academia Espa\u00f1ola, as\u00ed como todas aquellas que son utilizadas, pero no est\u00e1n recogidas, son una 93.000, nosotros usamos diariamente unas 300 palabras para las situaciones cotidianas. Cuando se dice esto la referencia son aquellas personas que poseen un nivel educativo b\u00e1sico. Sin embargo, una persona culta e informada usa s\u00f3lo unas 500 palabras. En el caso de un escritor o periodista puede usar unas 3.000\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deteng\u00e1monos en esta palabra que nos convoca: <em>filosof\u00eda<\/em>, la Academia Espa\u00f1ola la define de este modo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa filosof\u00eda propiamente nace con los primeros pensadores griegos; seg\u00fan su &nbsp;etimolog\u00eda [<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>], significa <em>el amor a la sabidur\u00eda<\/em> &nbsp;(viene del griego <em>filos<\/em>: amor y <em>sophia<\/em>: sabidur\u00eda); se trata de la capacidad de definirlo todo, sin supuestos; conjunto de saberes que busca establecer, <em>de manera racional<\/em>, los principios m\u00e1s generales que <em>organizan y orientan el conocimiento de la realidad<\/em>, as\u00ed como <em>el sentido del obrar humano<\/em>; reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo. <em>Es, un modo del saber que pregunta por todo e intenta aproximarse a respuestas aceptables<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro concepto que presenta el t\u00edtulo<em> Ciudadano de a pie<\/em>: <em>ciudadano<\/em> tiene una explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHace referencia al<em> hombre de ciudad, <\/em>concepto heredado de la Revoluci\u00f3n francesa<em>, <\/em>explica la transformaci\u00f3n de un<em> individuo com\u00fan en un miembro pleno de una comunidad, el que tiene los mismos derechos que los dem\u00e1s y las mismas oportunidades de influir en el destino de esa comunidad y los defiende<\/em>. Tambi\u00e9n supone el cumplimiento de una serie de deberes y obligaciones vinculados a esos derechos; el calificativo <em>de a pie<\/em>, refiere a una persona, &#8216;normal, sencilla, corriente&#8217; y &#8216;que no<em> tiene veh\u00edculo<\/em> (aunque esta expresi\u00f3n ha quedado un tanto envejecida)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Definiciones<\/em>: Una palabra un poco m\u00e1s compleja, pero de utilizaci\u00f3n corriente: <em>subjetividad<\/em> es aquello que se basa en sentimientos personales como la intuici\u00f3n; no en la observaci\u00f3n o razonamiento, que puede ser influenciado por ideas previas. Se aloja en lo m\u00e1s profundo de la persona en contraposici\u00f3n con el universo externo; es lo <em>individual<\/em>, lo <em>personal<\/em>, lo <em>intr\u00ednseco<\/em>, <em>lo peculiar<\/em>, <em>propio e interior<\/em>. Su origen exige la presencia de un otro (la madre) y se desarrolla en la vida en sociedad: desde el nacimiento, se va construyendo y reconstruyendo permanentemente, moldea nuestros cuerpos, mentes y relaciones sociales. All\u00ed radica la marca que hace de cada persona un <em>ser \u00fanico e irrepetible<\/em>; por tanto, valiosos en su unicidad. Entonces:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl modo en que se construya la subjetividad de cada individuo, su conversi\u00f3n en persona, as\u00ed como el modo en que se transita ese tiempo es, necesariamente, resultado de un proceso de construcci\u00f3n social<\/em>. <em>La subjetividad es un concepto exclusivamente humano\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sintetiza la idea de que la naturaleza o el mundo, y nuestra forma de sentirlo dentro del espacio social, est\u00e1n constituidos esencialmente por las <em>opiniones<\/em>, <em>creencias<\/em> y <em>saberes<\/em> de cada persona. Entonces: esta entidad subjetiva de conocimiento fundamenta los c\u00f3digos y usos que dan sentido a <em>nuestra existencia<\/em>. Por el contrario, el concepto de <em>objetividad<\/em> presupone que el mundo tiene una constituci\u00f3n propia que mantiene <em>un margen de sentido e independencia frente a las valoraciones subjetivas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>Modernidad,<\/em> cuyo comienzo se puede ubicar en el siglo XVI, fue llevada como valor por la Europa conquistadora, y tiene, todav\u00eda, un final difuso. De all\u00ed emerge un modelo de sociedad caracterizado por el reconocimiento del <em>individuo-persona<\/em>, considerado como <em>factor protag\u00f3nico en la construcci\u00f3n de la realidad social<\/em>; pero no cualquier individuo, sino aquel que se perfila como un <em>Ser-racional capaz de superar los diferentes obst\u00e1culos como: la tradici\u00f3n opresiva, los dogmas religiosos, la ignorancia y la pobreza, entre otros, que impiden la construcci\u00f3n de la sociedad nueva seg\u00fan el modelo que propone la ilustraci\u00f3n <\/em>[<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este proceso de cambios <em>busca homogeneizar la sociedad<\/em> poniendo como modelo al hombre europeo, de clase media-alta, que se convirti\u00f3 en <em>el modelo de persona a educar<\/em>. Da paso a la creaci\u00f3n de individualidades (individualismo) y propone-impone que los hechos y objetos sean de <em>conocimiento y apropiaci\u00f3n universal<\/em>. Entendiendo ese <em>universalismo restrictivo<\/em> \u2013los pueblos de la periferia no responden a ese modelo&#8211; el modelo clasista, burgu\u00e9s de ese tiempo. Se considera la Modernidad, entonces, como un proceso que necesita una actualizaci\u00f3n permanente; seg\u00fan la filosof\u00eda, puede entenderse como un per\u00edodo hist\u00f3rico y un movimiento intelectual, posterior al renacimiento, que se caracteriz\u00f3 por una <em>serie de cambios profundos en la forma de pensar y concebir el mundo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el nombre de un movimiento cuyos antecedentes se encuentran en el siglo XV durante el <em>Renacimiento europeo<\/em> y que se consolid\u00f3 en el siglo XVIII durante la <em>Ilustraci\u00f3n<\/em>. La <em>Modernidad<\/em> se ha caracterizado, esencialmente, por \u00abproponer=imponer\u201d el paso de la tradici\u00f3n al cambio, <em>llamado progreso<\/em>, a trav\u00e9s de la l\u00f3gica y la raz\u00f3n. Se origina en la Europa central, para posteriormente (siglo XX) incorporar a los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Pretende ser portadora de la \u00abcivilizaci\u00f3n: en cuyo nombre someti\u00f3 a gran parte del mundo de la periferia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u201cEs el estudio del origen de las palabras, raz\u00f3n de su existencia y de su significaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> La Ilustraci\u00f3n fue un movimiento cultural e intelectual europeo\u200b que tuvo lugar desde mediados del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX, especialmente en Inglaterra, Francia y Alemania-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez N\u00famero II.- Conceptos, definiciones y sus usos Las palabras que nos acompa\u00f1an, y con las cuales nos comunicamos a lo largo de nuestras vidas, son tan \u00edntimas, tan cotidianas, tan sumisas, que pasan inadvertidas y no las consideramos como temas para investigar; nos parecer\u00eda una tonter\u00eda estar dudando de nosotros mismos, en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-86438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/86438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=86438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/86438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86440,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/86438\/revisions\/86440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=86438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=86438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=86438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}