{"id":419,"date":"2011-01-30T13:12:00","date_gmt":"2011-01-30T13:12:00","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=419"},"modified":"2015-03-21T14:04:58","modified_gmt":"2015-03-21T14:04:58","slug":"i-la-codicia-es-buena-es-necesaria-y-funciona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=419","title":{"rendered":"I.- La codicia es buena; es necesaria y funciona"},"content":{"rendered":"<p>En una excelente pel\u00edcula de Oliver Stone, Wall Street -1987- (altamente recomendable para entender mejor el mundo actual de la especulaci\u00f3n financiera y sus crisis), el personaje central Gordon Gekko, un agresivo financista que amasa fortunas especulando en la bolsa, pronuncia un famoso discurso en una asamblea de accionistas: \u00abLa codicia, a falta de una palabra mejor, es buena; es necesaria y funciona. La codicia clarifica y capta la esencia del esp\u00edritu de evoluci\u00f3n. La codicia en todas sus formas: la codicia de vivir, de saber, de amor, de dinero; es lo que ha marcado la vida de la humanidad\u00bb. Estas palabras denuncian un aspecto esencial del capitalismo liberal que s\u00f3lo se hizo m\u00e1s visible a partir de la Segunda Guerra y la expansi\u00f3n final del sistema. Este proceso adquiri\u00f3 el encubridor nombre de globalizaci\u00f3n.<br \/>Es necesario decir, una vez m\u00e1s, que la globalizaci\u00f3n hab\u00eda comenzado m\u00e1s de cuatro siglos antes con el descubrimiento del continente americano por parte de los espa\u00f1oles (aceptando la historia oficial). En 1848, en el Manifiesto comunista, Marx y Engels denunciaban: \u00abLa gran industria cre\u00f3 el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de Am\u00e9rica.  El mercado mundial imprimi\u00f3 un gigantesco impulso al comercio, a la navegaci\u00f3n, a las comunicaciones por tierra. A su vez, estos progresos redundaron considerablemente en provecho de la industria, y en la misma proporci\u00f3n en que se dilataban la industria, el comercio, la navegaci\u00f3n, los ferrocarriles, se desarrollaba la burgues\u00eda, crec\u00edan sus capitales\u00bb. Por lo tanto, la expansi\u00f3n del sistema capitalista es consustancial con su estructura de producci\u00f3n y explotaci\u00f3n. Lo que se produjo a partir de la d\u00e9cada del setenta del siglo pasado fue un reordenamiento y perfeccionamiento de estos m\u00e9todos.<br \/>La competencia tan proclamada como un dogma fundamental del funcionamiento libre de los mercados tampoco es una novedad, estaba inscripta en las primeras p\u00e1ginas del libro del capitalismo y fue la piedra  basal de la ense\u00f1anza de la econom\u00eda liberal durante los \u00faltimos siglos. \u00abLa competencia, cada vez m\u00e1s aguda, desatada entre las burgues\u00edas, y las crisis comerciales que desencadena, hacen cada vez m\u00e1s inseguro el salario del obrero; los progresos incesantes y cada d\u00eda m\u00e1s veloces del maquinismo aumentan gradualmente la inseguridad de su existencia\u00bb agregaban en el Manifiesto. Esta competencia desemboc\u00f3 en luchas de todo tipo por el dominio de mercados para vender bienes o para comprar insumos. \u00abLa burgues\u00eda lucha incesantemente: primero, contra la aristocracia; luego, contra aquellos sectores de la propia burgues\u00eda cuyos intereses chocan con los progresos de la industria, y siempre contra la burgues\u00eda de los dem\u00e1s pa\u00edses\u00bb. Por lo que vemos la competencia, y sus formas derivadas de lucha, fueron los instrumentos del desarrollo del capitalismo internacional que se fueron haciendo m\u00e1s evidentes cuando el planeta fue repartido entre dos grandes potencias. El acuerdo de dominar sus territorios correspondientes se plasm\u00f3 en lo que se llam\u00f3 la \u201cguerra fr\u00eda\u201d.<br \/>La d\u00e9cada de los ochenta, con la imposici\u00f3n de un liberalismo que abandonaba parte de su herencia doctrinaria para concentrarse en la libertad de hacer negocios, fue convirtiendo en \u201cverdad\u201d lo que s\u00f3lo era la justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica del ansia desmedida de lucro del capital concentrado. Esta vez, los centros de poder no despreciaron el terreno ideol\u00f3gico y se lanzaron a una batalla cultural que gan\u00f3 en poco tiempo considerables sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica, avalada por la opini\u00f3n acad\u00e9mica. El evangelio neoliberal pas\u00f3 a ser bibliograf\u00eda b\u00e1sica de los medios de comunicaci\u00f3n y un \u201cdiscurso \u00fanico\u201d, como lo bautiz\u00f3 inteligentemente Ignacio Ramonet, y cubri\u00f3 gran parte del planeta hasta conquistar el \u201csentido com\u00fan\u201d. Fue tan fuerte su pr\u00e9dica que oponerse a \u00e9l era como negar la ley de gravedad.<br \/>Lo que antecede puede funcionar como una explicaci\u00f3n del los por qu\u00e9 he venido tratando, en este blog en los \u00faltimos meses, temas muy cercanos a los problemas econ\u00f3micos, y sobre todo a la sagrada sabidur\u00eda de los mercados que no requiere la intervenci\u00f3n humana para no contaminarla con el pecado mortal de perturbar la infabilidad de la \u201cmano invisible\u201d. El intento de las notas anteriores fue ir mostrando las ferocidades de los modos de ese capitalismo y de sus instituciones fundamentales: los bancos. Hacer visible la delincuencia que se adue\u00f1\u00f3 de los resortes primordiales y que se cobij\u00f3 bajo la supuesta avaloratividad del funcionamiento del sistema, para desestimar el respeto de los valores esenciales de la cultura occidental que le dio cabida. La corrupci\u00f3n penetr\u00f3 como un \u00f3xido altamente corrosivo los recovecos m\u00e1s escondidos de su funcionamiento haciendo desaparecer todo vestigio de honestidad: \u00abBusiness is Business\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una excelente pel\u00edcula de Oliver Stone, Wall Street -1987- (altamente recomendable para entender mejor el mundo actual de la especulaci\u00f3n financiera y sus crisis), el personaje central Gordon Gekko, un agresivo financista que amasa fortunas especulando en la bolsa, pronuncia un famoso discurso en una asamblea de accionistas: \u00abLa codicia, a falta de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}