{"id":342,"date":"2011-11-02T12:24:00","date_gmt":"2011-11-02T12:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=342"},"modified":"2015-03-21T14:04:53","modified_gmt":"2015-03-21T14:04:53","slug":"el-mercado-libre-atenta-contra-la-libertad-del-ciudadano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=342","title":{"rendered":"El mercado libre atenta contra la libertad del ciudadano"},"content":{"rendered":"<p>La consulta de importantes investigadores de prestigio internacional nos permite pronunciarnos con mayores certezas sobre el an\u00e1lisis que estamos realizando. Sus palabras nos dan ciertas garant\u00edas sobre los pasos que hemos dado acerca de un tema de tan dif\u00edcil comprensi\u00f3n. En este caso, leamos a Ulrich Beck \u2014 Soci\u00f3logo alem\u00e1n, profesor de la Universidad de Munich y de la London School of Economics\u2014 y notaremos que percibe peligros parecidos a lo se\u00f1alado en notas anteriores:<br \/>Cuando el capitalismo global de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados destruye el nervio vital de la sociedad del trabajo, se resquebraja tambi\u00e9n la alianza hist\u00f3rica entre capitalismo, Estado asistencial y democracia&#8230; El trabajo remunerado sostiene y fundamenta constantemente no s\u00f3lo la existencia privada, sino tambi\u00e9n la propia pol\u00edtica. Y no se trata \u201cs\u00f3lo\u201d de millones de parados, ni tampoco del Estado asistencial ni de c\u00f3mo evitar la pobreza, ni de que reine la justicia. Se trata de todos y cada uno de nosotros. Se trata de la libertad pol\u00edtica y de la democracia&#8230;<br \/>Prestemos especial atenci\u00f3n a su advertencia: lo que est\u00e1 en juego es el futuro de los mismos beneficiarios  del sistema. Entonces, nos encontramos tanto con las consecuencias del libre juego de las fuerzas del mercado global como con las consecuencias que provoca ese tipo de conductas fuera de todo control. Aparece una necesidad de poner un \u00abcontrol pol\u00edtico sobre el mercado\u00bb. El capitalismo, como sistema de producci\u00f3n para un mercado libre, s\u00f3lo puede funcionar aceptablemente, si se ejerce sobre \u00e9l un control pol\u00edtico que impida sus desbordes, cuesti\u00f3n que exige el fortalecimiento de las instituciones pol\u00edticas y sociales. Por otra parte, y esto no debe olvidarse, el capitalismo tender\u00e1 siempre, por su propia din\u00e1mica de mercado, a la \u00abconcentraci\u00f3n econ\u00f3mica y la exclusi\u00f3n social\u00bb. Son estos dos aspectos del sistema los que provocan sus consecuencias m\u00e1s perversas.<br \/>No radica, entonces, s\u00f3lo en la \u00abeficiencia t\u00e9cnica y econ\u00f3mica\u00bb la calidad del sistema capitalista, puesto que ella, por s\u00ed, no garantiza la equidad. Lo que debe ser situado en primer t\u00e9rmino es la \u00abeficacia en la  atenci\u00f3n de la problem\u00e1tica social\u00bb, porque all\u00ed radica la posibilidad de administrar una distribuci\u00f3n m\u00e1s equitativa que aleje las posibilidades de los estallidos sociales, siempre costosos y siempre a cargo de los m\u00e1s d\u00e9biles. El mercado libre, por el contrario, no s\u00f3lo no garantiza esa eficacia, sino que, librado a su propia din\u00e1mica provocar\u00e1 desequilibrios como los ya provocados, polarizando la distribuci\u00f3n entre unos pocos con mucho y muchos con poco o casi nada.<br \/>Las pol\u00e9micas referidas \u2014que por imperio de una chata visi\u00f3n del problema se han limitado a un debate muy restringido\u2014 han encontrado, entre los intelectuales de los pa\u00edses desarrollados, un abanico de posiciones que podemos agrupar en dos bandos. Los  identificaremos, para no quedar entrampados en discusiones est\u00e9riles, en neoliberales y neoconservadores. Por ello voy a detenerme, brevemente, en la caracterizaci\u00f3n de estos sectores, puesto que observo all\u00ed los posibles desv\u00edos de un debate que puede quedar sepultado bajo un tipo de discusi\u00f3n ideol\u00f3gica que debemos evitar. Los comienzos del siglo XXI, a pesar de las consecuencias de la crisis que se extendi\u00f3 sobre el planeta, todav\u00eda no han despejado las dudas que aparecen respecto de la estabilidad del sistema. Por el contrario, las soluciones que se proponen, como su superaci\u00f3n, se apoyan en los mismos viejos argumentos salvadores que la produjeron que. Se repite obstinadamente volver a recorrer caminos fracasados.<br \/>Definiremos a los \u201cneoliberales\u201d, que son, en su gran mayor\u00eda, economistas o intelectuales cercanos a esa disciplina. \u00c9stos colocan el nudo de la soluci\u00f3n, de todos los males sociales, en las bondades del libre juego de mercado y en la no intervenci\u00f3n estatal. En la medida, dicen, en que el mercado libre se vaya haciendo cargo de la totalidad de las actividades, tanto de las econ\u00f3micas como de las de servicios, se ir\u00e1n resolviendo todas las dificultades que esta sociedad muestra. El inter\u00e9s privado y la b\u00fasqueda ego\u00edsta de la maximizaci\u00f3n del beneficio individual han demostrado ser el mejor instrumento de \u201cequilibrio\u201d, en el juego de los intereses contrapuestos. De all\u00ed que, por las bondades de la competencia, que lleva a otorgar el \u201ctriunfo a los mejores\u201d, el juego libre garantiza el beneficio colectivo. Son las intervenciones exteriores al mercado las que impiden su natural desenvolvimiento, y reside all\u00ed la fuente de todos los conflictos. Son sus voces tradicionales personalidades como Friedrich Von Hayek, Milton Friedman y Ludvig Von Mises, representantes de la ortodoxia liberal. Hoy muchas de las facultades de Econom\u00eda de las universidades de Am\u00e9rica Latina responden a la ortodoxia de estos planteos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La consulta de importantes investigadores de prestigio internacional nos permite pronunciarnos con mayores certezas sobre el an\u00e1lisis que estamos realizando. Sus palabras nos dan ciertas garant\u00edas sobre los pasos que hemos dado acerca de un tema de tan dif\u00edcil comprensi\u00f3n. En este caso, leamos a Ulrich Beck \u2014 Soci\u00f3logo alem\u00e1n, profesor de la Universidad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-342","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=342"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/342\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}