{"id":1897,"date":"2016-03-25T10:04:27","date_gmt":"2016-03-25T10:04:27","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=1897"},"modified":"2016-03-25T10:04:27","modified_gmt":"2016-03-25T10:04:27","slug":"mirando-el-mundo-iii-pensarlo-y-comprenderlo-columna-no-50-16-3-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?p=1897","title":{"rendered":"Mirando el mundo III \u2013 Pensarlo y comprenderlo  Columna N\u00ba 50\u00a0\u2013 16-3-16  \u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><\/strong>En <em>El Principito<\/em> de Antoine de Saint-Exup\u00e9ry (1900\u20131944) el autor nos propone la reflexi\u00f3n sobre un di\u00e1logo, muy conocido pero no siempre bien interpretado, entre el personaje central y un zorro. All\u00ed nos enfrentamos a un cuestionamiento al simple mirar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00abHe aqu\u00ed mi secreto -dijo el zorro-, es muy simple: no se ve bien sino con el coraz\u00f3n. Lo esencial es invisible a los ojos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este juego de palabras nos debe llamar la atenci\u00f3n respecto de qu\u00e9 se debe entender por <em>mirar<\/em>, ya que el mirar del que habla el zorro hace una cr\u00edtica a una concepci\u00f3n simplista e ingenua: <em>los ojos por s\u00ed mismos<\/em> s\u00f3lo <em>ven<\/em>. El mirar, entendido del modo propuesto, que es propio y exclusivo de la condici\u00f3n humana, nos habilita para acceder a lo <em>esencial<\/em>, lo <em>profundo<\/em>: lo que es <em>invisible a los ojos<\/em>, y que s\u00f3lo puede verse con el coraz\u00f3n. Coraz\u00f3n es, entonces, una met\u00e1fora que nos advierte respecto de algo <em>espec\u00edficamente humano<\/em>, el plus que la mirada del hombre aporta: <em>la interpretaci\u00f3n de lo percibido<\/em>. Esto no lo ponen s\u00f3lo los sentidos. Aparece en la <em>actitud fraternal<\/em> que se asume frente a esa realidad. El hombre es, en este sentido, el testigo\u00a0 irreemplazable de la existencia del cosmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n la establece el observador entre lo que miramos al ver y lo que sentimos ante ello. El fil\u00f3sofo franc\u00e9s Blaise Pascal (1623-1662) avanza en esta consideraci\u00f3n y nos compromete a pensar qu\u00e9 es aquello que la Raz\u00f3n agrega \u2013 la interpretaci\u00f3n\u2212 pero que puede no alcanzar para comprender <em>otras razones<\/em> que son de <em>naturaleza espiritual<\/em>: \u00abEl <a href=\"https:\/\/es.wikiquote.org\/wiki\/Coraz%C3%B3n\">coraz\u00f3n<\/a> tiene razones que la raz\u00f3n no entiende\u00bb. El amor es una de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomemos el prop\u00f3sito inicial de estas l\u00edneas, dado que puede parecer que nos hemos extraviado. Pensar el mundo para comprenderlo exige tener en claro las cosas precedentes que hemos analizado. Y esto es especialmente necesario en estos tiempos de atosigamiento informativo, en un mundo lleno de ruidos \u2212que no son inocentes\u2212 que nos convierten en <em>ciegos<\/em> y <em>sordos<\/em> para las cosas m\u00e1s importantes: si el que <em>pinta su aldea pinta el mundo<\/em>, como lo afirmaba Tolstoi, tambi\u00e9n el que <em>pinta el mundo<\/em>, despu\u00e9s de haber reflexionado y comprendido, est\u00e1 en mejores condiciones de hacerlo con <em>su propia aldea<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando tanto se oye hablar de globalizaci\u00f3n (el escritor ruso se hubiera escandalizado) debemos estar atentos a cu\u00e1l es la verdadera realidad de ese proceso y qu\u00e9 se intenta ocultar en su forma de presentarlo. Este verbo, <em>ocultar<\/em>, nos dice que hay cosas que podr\u00edan verse pero no logramos hacerlo. Aparece otra necesidad m\u00e1s exigente en el intento de mirar: <em>ver lo invisible<\/em>, todo aquello que ha sido <em>sustra\u00eddo a nuestra mirada<\/em>. Lo que nos coloca ante la paradoja de tener ante nuestros ojos cosas que no somos capaces de ver, a pesar de estar all\u00ed, no las vemos porque tenemos una incapacidad para detenernos a mirarlas. Es un tipo de ceguera emocional o ideol\u00f3gica que opera sobre nosotros, sin que lo percibamos pero que logra su objetivo: convertirnos en ciegos sociales: no ver la pobreza ajena, su sufrimiento, no ver la injusticia, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo esto as\u00ed el <em>mirar<\/em> debe, adem\u00e1s, empe\u00f1arse en la tarea de <em>desocultar<\/em>, de hacer visible lo que aparece invisibilizado: ver lo que <em>aparece como invisible<\/em> y que se lo ve cuando se comprende qu\u00e9 y por qu\u00e9 es ocultado. Tarea fundamental para liberarnos de tanta mentira en la vida en el mundo global.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poder conocer, explicar, interpretar, la complejidad del mundo global demanda una capacidad que nos la ofrece el <em>discernimiento<\/em>: respecto de qu\u00e9 consideramos bueno, interesante, valioso, necesario, y qu\u00e9 no. Para rescatar todo lo necesario para liberarnos de la ceguera, la sordera y el aturdimiento impuesto para desviarnos del camino de la construcci\u00f3n de un futuro m\u00e1s habitable, m\u00e1s humano, m\u00e1s justo, m\u00e1s vivible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es un viejo problema contra el cual batallaron pensadores como S\u00f3crates (470-399 a. C.) cuando se dirig\u00eda a los j\u00f3venes de Atenas para que despertaran del sue\u00f1o de sus mitos, como el profeta de la Palestina, Jes\u00fas de Nazaret (1-33-d.n.e.) cuando al predicar sosten\u00eda: \u00abSe os ha dicho\u2026\u00bb y al refutar la vieja tradici\u00f3n agregaba \u00abPero, en verdad os digo\u2026\u00bb. Ambos hac\u00edan ver verdades que hab\u00edan quedado ocultas tanto para las generaciones anteriores como para sus contempor\u00e1neos. Ambos pagaron con la vida tal osad\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En El Principito de Antoine de Saint-Exup\u00e9ry (1900\u20131944) el autor nos propone la reflexi\u00f3n sobre un di\u00e1logo, muy conocido pero no siempre bien interpretado, entre el personaje central y un zorro. 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