{"id":86525,"date":"2024-08-12T11:30:34","date_gmt":"2024-08-12T11:30:34","guid":{"rendered":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=86525"},"modified":"2024-08-12T11:30:35","modified_gmt":"2024-08-12T11:30:35","slug":"la-derrota-transitoria-de-la-batalla-cultural","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=86525","title":{"rendered":"La derrota transitoria de la batalla cultural"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/image-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"541\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/image-2-1024x541.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-86526\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/image-2-1024x541.png 1024w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/image-2-300x158.png 300w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/image-2-768x406.png 768w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/image-2.png 1068w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciudadan\u00eda argentina, como parte marginal del <em>proceso de decadencia del mundo occidental<\/em>, est\u00e1 cayendo en un estado de apat\u00eda, indiferencia, indolencia, desidia, etc. Como consecuencia de <em>batallas culturales<\/em> que han perdido su sentido primigenio liberador. Definamos qu\u00e9 significa esto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Batalla cultural<\/em> es el conflicto ideol\u00f3gico entre grupos sociales y la lucha por el dominio de sus valores, creencias y pr\u00e1cticas.\u200b Por regla general, en los pa\u00edses de la periferia del mundo capitalista, se circunscribe a los temas fundamentales para la construcci\u00f3n de una naci\u00f3n; <em>justa, libre y soberana<\/em>. Son aquellos en los que <em>se introduce un amplio desacuerdo social, que polarizan los valores sociales, constitutivos para el buen funcionamiento de democracias s\u00f3lidas<\/em>. El t\u00e9rmino es, generalmente, utilizado para describir pol\u00edticas contempor\u00e1neas: temas como <em>el multiculturalismo, la distribuci\u00f3n injusta de la riqueza, el funcionamiento correcto<\/em> <em>de las instituciones, y otros conflictos, originados en la penetraci\u00f3n de valores de culturas ajenas, fundadas en un<\/em> <em>materialismo rampante<\/em> y <em>depredador\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el historiador italiano Steven Forti (1981) [<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>], <em>las guerras culturales son una de las estrategias principales utilizadas para polarizar a la sociedad e ir ganando influencia social y\/o electoral<\/em>. Agrega James Davison Hunter (1955) [<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>], un n\u00famero creciente de \u201c<em>temas candentes<\/em>\u00bb como <em>tenencia de armas, separaci\u00f3n iglesia-estado, privacidad, uso recreativo de drogas, homosexualidad, censura<\/em>, existen dos polaridades definibles. A\u00fan m\u00e1s, <em>no s\u00f3lo existe un n\u00famero de asuntos divisivos, sino que la sociedad se ha dividido a lo largo de esencialmente las mismas l\u00edneas en estos asuntos, hasta constituir dos grupos contendientes, definidos principalmente no por religi\u00f3n nominal, etnicidad, clase social, o incluso afiliaci\u00f3n pol\u00edtica, sino por cosmovisiones ideol\u00f3gicas<\/em>. Creo necesario se\u00f1alar que estas definiciones est\u00e1n pensadas desde las culturas dominantes, desde la periferia debemos agregar a esas definiciones <em>su posibilidad de ser batallas culturales liberadoras<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os, el t\u00e9rmino se impuso. M\u00faltiples autores, que se definen de derecha, lo definen como: <em>estar dando una batalla cultural contra la izquierda, la que habr\u00eda instalado un dominio total sobre la cultura, o para usar los t\u00e9rminos precisos que utilizan, lo impuesto consistir\u00eda en una verdadera hegemon\u00eda cultural total, concepto tomado de la obra del fil\u00f3sofo italiano Antonio Gramsci<\/em> (1891-1937), a quien la derecha culpabiliza de esa toma del poder cultural, y a quien pretenden emular <em>en un supuesto operativo de restituci\u00f3n, en lo que entienden que debe ser: un retorno a una hegemon\u00eda cultural neoliberal, usando las mismas armas del fil\u00f3sofo italiano<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como una respuesta posible para comprender las razones referidas anteriormente, un estudioso serio de los temas de la comunicaci\u00f3n period\u00edstica, Washington Uranga &#8211; periodista, docente e investigador de la comunicaci\u00f3n; dicta cursos en grado y posgrado, fue director de la Maestr\u00eda en Planificaci\u00f3n de Procesos Comunicacionales (UNLP) y de la Maestr\u00eda en Periodismo (UBA); actualmente dirige la Maestr\u00eda en Comunicaci\u00f3n Institucional de la Universidad Nacional de San Luis. En la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Investigadores de la Comunicaci\u00f3n (ALAIC) coordina el grupo de trabajo sobre \u00ab<em>Comunicaci\u00f3n popular, comunitaria y ciudadan\u00eda<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este investigador public\u00f3 en el diario p\u00e1gina 12, &#8211; 26-7-2024- &nbsp;&nbsp;una nota con un t\u00edtulo &nbsp;provocador \u00ab\u00bf<em>A qui\u00e9n le importa<\/em>?\u00bb Que comienza con estas reflexiones:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs dif\u00edcil encontrar las palabras atinadas para describir la dist\u00f3pica situaci\u00f3n pol\u00edtica que vivimos en este pa\u00eds cuando <em>el gobierno democr\u00e1ticamente elegido<\/em> se comporta de manera <em>claramente autoritaria<\/em>, <em>imponiendo arbitrariamente su punto de vista, arrasando instituciones y, como l\u00f3gica consecuencia de ello, violando los derechos de la ciudadan\u00eda<\/em>. Todo ello resulta una grav\u00edsima distorsi\u00f3n respecto de la democracia misma: <em>un sistema pol\u00edtico basado en la aceptaci\u00f3n de la diferencia como punto de partida y en la permanente b\u00fasqueda del consenso como uno de sus prop\u00f3sitos centrales<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que describe el autor no es m\u00e1s que una destreza instalada por el presidente Javier Milei. Esta conducta, establecida como regla, es, en la pr\u00e1ctica, aceptada por una parte important\u00edsima de los medios p\u00fablicos, por dirigentes pol\u00edticos, miembros del Poder Judicial, y acompa\u00f1ado por incondicionales (los \u00fanicos que \u00e9l considera como interlocutores de dentro y fuera del gobierno). Esto da como resultado que <em>cualquier diferencia es entendida por \u00e9l como una agresi\u00f3n o como un conflicto<\/em>. Esta descripci\u00f3n de un cuadro social y pol\u00edtico no es m\u00e1s que una p\u00e1lida descripci\u00f3n del estado de la ciudadan\u00eda de nuestro pa\u00eds. \u00ab<em>Todo ello convierte el escenario pol\u00edtico en un territorio de guerra en el que no caben posiciones intermedias. Se confunde consenso con imposici\u00f3n y se bautiza como \u201cpacto\u201d a lo que, en verdad, no puede sino calificarse de rendici\u00f3n frente a la extorsi\u00f3n\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor describe el escenario pol\u00edtico con estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSin ning\u00fan tipo de atenuantes y ante cualquier diferencia pasan <em>a ser se\u00f1alados como \u201ctraidores\u201d quienes poco antes fueron reclutados como asesores o consejeros<\/em>. Solo se admite la obsecuencia. Todo lo anterior \u2013y otras cuestiones que por conocidas no vale la pena enumerar&#8211; se montan en una metodolog\u00eda que puede calificarse de \u201c<em>autoritarismo tuitero<\/em>\u201d. Los trolls marcan, descalifican, y el Presidente refuerza con \u201cme gusta\u201d. Luego llegan las destituciones y las sanciones. Tampoco se repara en las formas. El estilo abunda en falta de respeto e incluye obscenidades de p\u00e9simo gusto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a utilizar una frase com\u00fan en la informaci\u00f3n period\u00edstica: \u201cy como si esto fuera poco\u2026el autor\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Suma a lo anterior declaraciones que agreden directamente a pa\u00edses y dignatarios de naciones con los que Argentina tiene lazos hist\u00f3ricos y culturales, pero tambi\u00e9n relaciones comerciales de enorme importancia<\/em>. Tampoco hay l\u00edmite para eso, porque lo \u00fanico que interesa es el objetivo de Javier Milei: <em>transformarse en una figura internacional de la ultraderecha y recibir aplausos a partir de pronunciar una serie de excentricidades tan incomprensibles como insostenibles desde el m\u00ednimo lugar de la sensatez. Todo ello exhibiendo, oficial y extraoficialmente, un t\u00edtulo de \u201cdoctor\u201d que nunca obtuvo por m\u00e9rito acad\u00e9mico<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Maneja las arcas del Estado como si fuera su cuenta personal, para pagar los viajes privados varios. En los cuales el Presidente no escatima dinero para pagar suntuosos hoteles\u2026 (ese mismo que no hay para lo m\u00e1s importante) todo ello <em>con la nuestra<\/em> en los cuales recibe reconocimientos vergonzosos como el que le otorg\u00f3 su amigo Jair Bolsonaro (el dictador que tiene causas graves pendiente en la justicia brasile\u00f1a).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo hay espacio para cuestionar la mentira recurrente o el uso enga\u00f1oso de los datos en la informaci\u00f3n oficial. Tampoco la que sale a diario de la boca del vocero oficial. Todo esto (y m\u00e1s) tendr\u00eda importancia si los se\u00f1alamientos pudieran traducirse en acciones pol\u00edticas para torcer el desastroso rumbo de su gobierno. Nada de eso ocurre\u2026 Tambi\u00e9n puede ser visto de otra manera. <em>Existe tal naturalizaci\u00f3n de todo lo descripto que a nadie sorprende o, peor, a casi nadie molesta, y todo ha sido incorporado sin incomodar a buena parte de los argentinos. Se habla de una \u201cbatalla cultural\u201d para imponer una nueva forma de ser y de vivir en la Argentina. Hay que aceptar que, en parte, se trata de una batalla ganada por el oficialismo que avanza sin mayor resistencia en la destrucci\u00f3n, con dudosa legalidad pero sin que se cuestione su legitimidad\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para describir las graves consecuencias que contiene este corto relato, porque deja afuera muchas de las barbaridades que cotidianamente suceden, el autor propone una desgarrada descripci\u00f3n del \u201cestado de la Naci\u00f3n\u201d, como se dice all\u00e1 en el norte:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs f\u00e1cil constatar <em>que la sociedad \u201cest\u00e1 rota\u201d, fragmentada, sin criterios ni valores que aglutinen, que conciten a los sentidos colectivos. Con motivo o como consecuencia de ello las instituciones est\u00e1n quebradas (la justicia, la pol\u00edtica\u2026) y quienes las representaron carecen de credibilidad. La verdadera victoria del mileismo no est\u00e1 en sus planes econ\u00f3micos o en su presunta \u201cideolog\u00eda libertaria<\/em>\u201d.<em> Siguen avanzando porque gran parte la ciudadan\u00eda (de nosotras y nosotros) estamos aceptando como m\u00e1xima para nuestras vidas el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d que, en la otra cara de la misma moneda, contiene el \u201ctodos contra todos\u201d. Es un virus que afecta a la dirigencia en casi todos los niveles, pero tambi\u00e9n a los individuos y hasta las familias<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agrega una frase, escrita con el dolor que deber\u00edamos tener la mayor parte de los ciudadanos, pero que no lo tenemos o no lo demostramos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfA qui\u00e9n le importa lo descripto l\u00edneas antes? A nadie\u2026 o casi nadie. Agregando, como consuelo, lo que se puede considerar como una reserva estrat\u00e9gica: <em>s\u00f3lo entre los m\u00e1s pobres hay residuos de solidaridad y resquicios de fraternidad. Por memoria o por imperio de la necesidad e impulsados por reflejos de sobrevivencia..<\/em>. En el resto \u00bfa qui\u00e9n le importa salvo lo que me ocurre a m\u00ed mismo? <em>En eso radica la verdadera derrota de la batalla cultural, de la cual se sale \u00fanicamente asumiendo que \u201cnadie se salva solo\u201d y que, en todo caso, la salida es siempre colectiva<\/em>. Al menos por el momento, no aparecen indicios de que ello est\u00e9 ocurriendo. Lo menos grave, quiz\u00e1s, es que en pol\u00edtica\u2026 nada es para siempre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Profesor asociado en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona; se especializa en el estudio de los fascismos, los nacionalismos y las extremas derechas en la \u00e9poca contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Soci\u00f3logo estadounidense, creador del t\u00e9rmino \u00ab<em>guerra cultural<\/em>\u00bb en su libro <em>Guerras culturales: la lucha por definir a Estados Unidos<\/em> (1991)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez La ciudadan\u00eda argentina, como parte marginal del proceso de decadencia del mundo occidental, est\u00e1 cayendo en un estado de apat\u00eda, indiferencia, indolencia, desidia, etc. Como consecuencia de batallas culturales que han perdido su sentido primigenio liberador. 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