{"id":86493,"date":"2024-07-31T13:26:24","date_gmt":"2024-07-31T13:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=86493"},"modified":"2024-07-31T13:26:25","modified_gmt":"2024-07-31T13:26:25","slug":"acquafortes-de-yanquilandia-ii","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=86493","title":{"rendered":"Acquafortes de Yanquilandia II"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/image-6.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"636\" height=\"595\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-86494\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/image-6.png 636w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/image-6-300x281.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Am\u00e9rica del sur, pero no s\u00f3lo ella, ha recibido diversas invasiones culturales: estilos de vida, modos de pensar, preferencias por las m\u00e1s diversas mercanc\u00edas, gustos, modas, hasta el punto en que hablar en ingl\u00e9s es un signo de muy buena formaci\u00f3n intelectual; lo contrario, no saberlo, es una muestra de pobreza intelectual. Los productos, de cualquier naturaleza, Made in USA (hechos en los EEUU), tienen garant\u00eda de gran calidad, s\u00f3lo por llevar ese sello. Amigo lector, si Ud. est\u00e1 convencido de que en EEUU, los habitantes tienen un alto est\u00e1ndar de vida, y que su democracia es el modelo superior, espejo para aprender; si cree que los EEUU invaden pa\u00edses para democratizarlos, ha sido v\u00edctima del arte de la propaganda que cre\u00f3 Doctor Edward Bernays (1881-1995) [<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le pido, por favor, amigo lector, que no lo tome a mal; me comprometo a que en las sucesivas notas de Acquafortes de Yanquilandia, ir\u00e9 desarrollando estos temas. Muchos de ellos exigir\u00e1n un esfuerzo de una <em>credibilidad dificultosa<\/em>. Por ello me comprometo a ser muy cuidadoso en la seriedad con la que voy a trabajar cada concepto, en la b\u00fasqueda de lo hoy muy devaluado: <em>la verdad<\/em>. Lo sucedido ha adquirido un papel&nbsp; &nbsp;fundamental para comprender los porqu\u00e9s de preguntas que nos angustian: \u00bfC\u00f3mo es que hemos llegado a extremos jam\u00e1s imaginados?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">=====================<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segunda nota: <em>El consumo como respuesta al vac\u00edo interior<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Motiv\u00f3 estas reflexiones el comentario sobre un libro: Trading Up: The New American Luxury (Gastar mucho: el Nuevo Lujo Americano), de los autores, Michael Neil Fiske [<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>] (1945) y Larry Silverstein [<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>], que apareci\u00f3 a fines de los noventa. En \u00e9l se analiza el gasto del p\u00fablico estadounidense \u2013 debe tenerse en cuenta que esto es anterior a la crisis del 2008\u2212, lo cual obliga a pensar, salvando diferencias muy importantes, sobre qu\u00e9 pasa entre nosotros, los no-yanquis, con la publicidad y el consumo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese libro se afirma que el consumidor del Norte est\u00e1 dispuesto, de manera creciente y compulsiva, a pagar m\u00e1s dinero &#8211;m\u00e1s, por encima de un precio \u00a1ya excesivo!&#8211; por lo que consideran productos de marca. Los autores, nos proponen un nuevo concepto para analizar al consumidor de clase media: \u00abNew Luxury\u00bb (algo as\u00ed como el nuevo lujo) con el cual explican las conductas de aquellos consumidores que convierten el precio excesivo de un producto en un s\u00edmbolo de pertenencia al \u00abmundo de los ricos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comentan, en su investigaci\u00f3n, que los bienes costosos no excluyen ning\u00fan tipo de productos, desde lo suntuario hasta los de uso cotidiano. \u00abUna lavadora-secadora de una marca de prestigio se vende a m\u00e1s de 2.000 d\u00f3lares, en comparaci\u00f3n con las de las marcas convencionales, que se venden al consumidor por unos 600 d\u00f3lares\u00bb. Nos recuerda aquella publicidad: \u00abCaro, pero el mejor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigamos leyendo estos an\u00e1lisis que tienen por objeto encontrar las peculiaridades de este tipo de consumidores, en sus conclusiones, definiendo nuevos conceptos que nos ayuden a entender el estado de gran parte de las clases medias actuales. Los autores entrevistaron a numerosos consumidores que les aseguraron que \u00abposeer una marca de mayor costo les hace sentirse m\u00e1s felices y mejores personas\u00bb. Estos analistas del marketing pueden comentar alborozados, sin la menor capacidad cr\u00edtica que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEstados Unidos est\u00e1 gastando mucho, y esto es bueno tanto para los negocios como para la sociedad\u2026 en los cincuenta a\u00f1os que llevamos escuchando a los consumidores, nunca hemos o\u00eddo expresiones tan llenas de emoci\u00f3n sobre productos que, incluso los iniciados en la industria, consideran vulgares y dignos de poca atenci\u00f3n\u2026 En otros casos, se trata de productos considerados com\u00fanmente de lujo. Las empresas de palos de golf de alta calidad han visto c\u00f3mo una compa\u00f1\u00eda se elevaba hasta la posici\u00f3n n\u00famero uno en su rubro, cuando antes no estaba ni siquiera entre las 10 primeras. Un consumidor afirm\u00f3 que hab\u00eda pagado 3.000 d\u00f3lares por sus palos de golf, en lugar de los 1.000 d\u00f3lares que cuestan unos palos convencionales, porque \u201cme hacen sentirme rico\u201d\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, nuestra reacci\u00f3n inmediata sea pensar: \u201c\u00bfEs cre\u00edble esto?\u201d. Sin embargo, un pase\u00edto por los shoppings de nuestras ciudades podr\u00edan ponernos en contacto con situaciones similares. No debe entenderse que se replique exactamente el mismo tipo de conductas, pero existe un modo imitativo de pretender \u201cser como\u201d. Los estudios sobre las conductas de los consumidores tambi\u00e9n abundan entre nosotros. Su conocimiento permite detectar la manipulaci\u00f3n de las conductas y de las preferencias. Sigamos con la lectura:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfA qu\u00e9 recurren los nuevos bienes de lujo para garantizar su \u00e9xito? Se observa que normalmente se basan en las emociones y en que los consumidores tienen un lazo emocional m\u00e1s fuerte con ellos que con otros bienes. Esto difiere de los bienes de lujo de siempre, muy caros, basados principalmente en el estatus, la clase y la exclusividad. Adem\u00e1s del factor emocional, los nuevos bienes de lujo deben marcar tambi\u00e9n diferencias en el dise\u00f1o o la tecnolog\u00eda. Una vez que se convencen los consumidores de la superioridad de un producto y se forma un lazo emocional con \u00e9l, est\u00e1n preparados para gastar en \u00e9l una suma desproporcionada de sus ingresos. Esto se hace escatimando otros gastos\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos an\u00e1lisis nos muestran que no es s\u00f3lo la clase m\u00e1s alta, los nuevos ricos, la que compra de este modo. Se ha logrado incorporar a las clases medias que encuentran en ese tipo de consumo lujoso un camino mediante el cual se pueden aproximar a sentirse incluidas en el escal\u00f3n m\u00e1s alto: son s\u00edmbolos de pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero este fen\u00f3meno no es exclusivo de los estadounidenses.&nbsp; Se lo puede encontrar en otros pa\u00edses del mundo desarrollado. El peri\u00f3dico National Post comenta que algo similar ocurre en el Canad\u00e1:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa creciente popularidad de los productos de lujo para beb\u00e9s. Los precios de los cochecitos pueden alcanzar los 500 o 600 d\u00f3lares canadienses hasta llegar a los 6.000 d\u00f3lares, en el caso de algunos modelos. Los bolsos para pa\u00f1ales de marcas de dise\u00f1o pueden venderse en 1.000 d\u00f3lares o m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Italia tambi\u00e9n est\u00e1 viviendo el auge de los art\u00edculos de lujo, a pesar de su recesi\u00f3n econ\u00f3mica. El diario Corriere della Sera mostraba c\u00f3mo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abUn creciente n\u00famero de personas, con ingresos de 40.000 euros o m\u00e1s, est\u00e1 dispuesto a derrochar en art\u00edculos caros, como un segundo o tercer coche. Las compras preferidas incluyen jacuzzis (el a\u00f1o pasado se vendieron 17.000); televisores de plasma a 8.000 euros; o el home cinema (\u2018cine en casa\u2019), que cuesta m\u00e1s de 25.000\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos comentarios de los peri\u00f3dicos o de los autores mencionados \u2014unos entusiasmados, otros sorprendidos\u2014 dan cuenta de un mundo en el que el consumo configura la identidad personal y llena el vac\u00edo de sentido de la vida. Se \u00abtiene\u00bb para \u00abser\u00bb y se \u00abes alguien\u00bb, en la medida en que se es \u00abreconocido\u00bb como un miembro de \u00abese mundo\u00bb. Podemos preguntarnos: \u00bfC\u00f3mo, y la crisis europea? La terrible respuesta es: s\u00f3lo hay crisis para las clases medias hacia abajo, las de m\u00e1s altos consumo no la sienten.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros, en Argentina, estamos, todav\u00eda, lejos de ese mundo o puede ser que ya no haya tanta ingenuidad. Pero, por ello, estamos a tiempo de pensar si ese \u00abpara\u00edso\u00bb que nos ofrecen, tiene frutos tan apetitosos como aparecen a la distancia. Debemos pensar cu\u00e1l es la contrapartida de la vida en ese mundo, cu\u00e1l es el precio en salud integral que se debe pagar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las promesas de vivir como si estuvi\u00e9ramos en ese primer mundo que nos muestran los medios de comunicaci\u00f3n \u2014que est\u00e1 cada vez m\u00e1s claro y lejos de ser un fiel reflejo de su real situaci\u00f3n social\u2014 suponen, para muchos, que all\u00e1 se est\u00e1 muy cerca de esa vida deseada o que \u00e9se es el para\u00edso terrenal. Un sector nada despreciable de nuestra gente sigue poniendo sus esperanzas all\u00ed. Pero \u00bfde qu\u00e9 para\u00edso se habla? El del Occidente primermundista que s\u00f3lo existe en la afiebrada imaginaci\u00f3n de los publicistas, nada ingenua por cierto y muy mercenaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es cierto, en alguna medida, que en la opulencia del Norte la mayor\u00eda no muere de desnutrici\u00f3n, esto queda reservado para las franjas de menores ingresos, pero lo hace por exceso de colesterol; por el exceso de alcohol, que sigue aumentando los accidentes automovil\u00edsticos mortales; por c\u00f3mo ha aumentado el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n y los infartos. No todos los habitantes de las naciones ricas \u00abpueden disfrutar del placer de sentirse ricos\u00bb, ya que la lista de excluidos del banquete va creciendo, pero este denominado \u00abcuarto mundo\u00bb no aparece cotidianamente en los grandes medios. All\u00e1 se aplican, cada vez m\u00e1s, los ajustes empresariales para mejorar los balances aumentando as\u00ed la renta de los accionistas. Veamos estad\u00edsticas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn la mayor potencia industrial, Estados Unidos, se estimaba en 1999, que un 13% de la poblaci\u00f3n no llegar\u00eda a los 80 a\u00f1os; que el 20,7% era funcionalmente analfabeta, y que el porcentaje de estadounidenses que se encontraban por debajo del nivel de la pobreza era del 19,1% [todas estas cifras son hoy much\u00edsimo m\u00e1s graves]. En la otra punta de la escala, los privilegiados ciudadanos que disfrutan de ingresos estables pueden estrellarse con sus autom\u00f3viles, machacar su salud con dietas de pl\u00e1stico, y asfixiarse en nuestras ciudades, gracias a la perfecta m\u00e1quina consumista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trabaja mucho, los que todav\u00eda conservan puestos bien remunerados, para poder lucir una tarjeta de cr\u00e9dito que abra las puertas de acceso al \u00abgran consumo\u00bb. Por supuesto, no importa que sus necesidades materiales b\u00e1sicas (alimentos, ropa, vivienda) se encuentren cubiertas, y que sus necesidades afectivas est\u00e9n cada d\u00eda m\u00e1s empobrecidas; lo verdaderamente importante es gastar, comprar, consumir sin descanso, como ya hemos visto. Como dice Eduardo Galeano, \u00abLas cosas importan cada vez m\u00e1s, y las personas cada vez menos, los fines han secuestrado a los medios: las cosas te compran, el autom\u00f3vil te maneja, la computadora te programa, la TV te ve\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Sugiero ver el documental de la BBC de Londres: El siglo del individualismo (2002)- es un documental brit\u00e1nico que muestra, con mucha claridad, c\u00f3mo las investigaciones de Sigmund Freud, Anna Freud y Edward Bernays han influido decididamente en las pol\u00edticas de las corporaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Neil Fiske fue director ejecutivo de Gap Brand desde junio de 2018 hasta enero de 2020. Fue presidente, director ejecutivo y director de Eddie Bauer Holdings, Inc. de 2007 a 2012. Antes de Eddie Bauer, Fiske fue director ejecutivo de Bath and Body. Works, una divisi\u00f3n de Limited Brands.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ceo de la empresa promueve y compra edificios residenciales, de oficinas, hoteles y centros comerciales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez La Am\u00e9rica del sur, pero no s\u00f3lo ella, ha recibido diversas invasiones culturales: estilos de vida, modos de pensar, preferencias por las m\u00e1s diversas mercanc\u00edas, gustos, modas, hasta el punto en que hablar en ingl\u00e9s es un signo de muy buena formaci\u00f3n intelectual; lo contrario, no saberlo, es una muestra de pobreza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":86481,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-86493","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/86493","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=86493"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/86493\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86495,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/86493\/revisions\/86495"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/86481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=86493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}