{"id":86400,"date":"2024-03-05T10:48:37","date_gmt":"2024-03-05T10:48:37","guid":{"rendered":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=86400"},"modified":"2024-03-05T10:55:44","modified_gmt":"2024-03-05T10:55:44","slug":"reflexionando-sobre-la-verdad-en-la-ciencia-economica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=86400","title":{"rendered":"Reflexionando sobre la verdad en la ciencia econ\u00f3mica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em><strong>En memoria de la obra del Doctor Alejandro Nadal<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"482\" height=\"766\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-86401\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-1.png 482w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-1-189x300.png 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 482px) 100vw, 482px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Parte I<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos de de tanto descreimiento: seg\u00fan la Academia de la Lengua espa\u00f1ola: se debe entender como: \u00abNo creer, o dejar de creer, en algo o en alguien y desconfiar de algo o de alguien\u00bb. Esto no es nuevo, en los a\u00f1os treinta Enrique S. Disc\u00e9polo escrib\u00eda, sumergido en la desesperanza de los a\u00f1os treinta: \u00abLa gente me ha enga\u00f1ado desde el d\u00eda en que nac\u00ed\u2026 \u00a1aqu\u00ed, ni Dios rescata lo perdido!&#8230; \u00a1Hoy ya muri\u00f3 el criterio! Vale Jes\u00fas lo mismo que el ladr\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, <em>hoy<\/em> <em>es necesario ser portador de una firme fe para creer, y dar batalla por ello, en defensa de esos valores<\/em>. Tengo la sospecha de que la cita del poeta me va a traer muchas cr\u00edticas. Pero, yo creo que para estos tiempos una <em>filosof\u00eda pr\u00e1ctica de vida saludable es necesaria, <\/em>en estas \u00e9pocas de capitalismo tard\u00edo y en decadencia; en plena descomposici\u00f3n de sus instituciones, debe ser acompa\u00f1ada por los valores de la tradici\u00f3n judeocristiana (no hablo de religi\u00f3n ni de iglesias). Debemos ser portadores de una cantidad, no muy grande, en un principio, de confianza, <em>un simple sentido com\u00fan<\/em>, al menos en los primeros contactos con desconocidos, para no ser herido gratuitamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto viene a cuento por sentarme a pensar la experiencia m\u00eda como docente de una <em>Filosof\u00eda Social<\/em>, en el Departamento de Econom\u00eda de la Universidad Nacional del Sur, saturado por un clima ingenua de adoraci\u00f3n al dogma de <em>la teor\u00eda econ\u00f3mica<\/em>. Pero, como una continuidad de esas reflexiones no puedo evitar por mi <em>formaci\u00f3n acad\u00e9mica<\/em>, y por mi <em>convicci\u00f3n cristiana <\/em>intentar seguir dando aquellas batallas ideol\u00f3gicas dentro del aula, no siempre victoriosas, pero ahora dirigidas a un p\u00fablico m\u00e1s amplio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como es evidente para cualquiera de nosotros, m\u00e1s o menos informado, sumidos en una atm\u00f3sfera ideol\u00f3gica reaccionaria, te\u00f1ida de economicismo, que ha copado la mayor parte del espacio p\u00fablico. Es una presencia permanente del tema econ\u00f3mico, es omnipresente; con intensiones nada inocentes. El resultado de los debates, cuasi metaf\u00edsicos, sobre la Econom\u00eda se vienen repitiendo en vueltos en un ropaje informativo. Es un di\u00e1logo entre \u201clos que saben\u201d, casi desde los inicios del sistema capitalista, El final de la Segunda Guerra, tras el publicitado triunfo de los EEUU, espacio p\u00fablico convertido en &nbsp;campo de batallas por la conquista de las conciencias de <em>los ciudadanos de a pie<\/em> [<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entrar en el ruedo, me voy a amparar en la tarea pedag\u00f3gica desarrollada por un combatiente, casi solitario en esas batallas ideol\u00f3gicas: estoy convocando a un intelectual culto, que desarroll\u00f3 una larga carrera docente, acompa\u00f1ada por una tarea period\u00edstica cargada de sabidur\u00edas: me estoy refiriendo a alguien que nos dej\u00f3 hace poco: Alejandro Nadal (1945-2020) \u2013&nbsp; importante economista mexicano, Doctor en Econom\u00eda por la Universidad de Par\u00eds X, Profesor e Investigador de Econom\u00eda en el <em>Centro de Estudios Econ\u00f3micos<\/em>&nbsp; de <em>El Colegio de M\u00e9xico<\/em>, especializado en las \u00e1reas de teor\u00eda econ\u00f3mica comparada. Fue Miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso y public\u00f3 semanalmente una columna en el peri\u00f3dico La Jornada de M\u00e9xico, a pesar todos estos laureles su pensamiento ha estado ausente en las aulas acad\u00e9micas: paga e<em>l precio de los justos<\/em>, de los que <em>hablan por la verdad<\/em>, <em>sin tapujos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a introducir algunas definiciones de econom\u00eda para tener m\u00e1s claro de q\u00e9 trata el tema que propongo; en su primera etapa se defin\u00edan sencillamente, como:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa Ciencia que estudia los recursos, la creaci\u00f3n de riqueza y la producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de bienes y servicios, para satisfacer las necesidades humanas; sistema de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n, comercio y consumo de bienes y servicios de una sociedad o de un pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Econom\u00eda devino, en la etapa de expansi\u00f3n imperialista, en Teor\u00eda econ\u00f3mica, por lo cual se fue complejizando en su definici\u00f3n; esto nos debe hacer sospechar respectos a esas intensiones. Nos est\u00e1 advirtiendo que se hacen esfuerzos para definir <em>lo que se va convirtiendo en indefinible<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDenominamos teor\u00eda econ\u00f3mica al conjunto de hip\u00f3tesis, de modelos, que tratan de aportar una explicaci\u00f3n te\u00f3rica a <em>los sucesos que ocurren en la econom\u00eda real<\/em>. Estos sucesos pueden producirse en los dos principales campos en los que se divide la econom\u00eda: la <em>macroeconom\u00eda<\/em> y la <em>microeconom\u00eda<\/em>. De esta forma, la teor\u00eda econ\u00f3mica trata de aportar <em>la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 interaccionan las variables, dando una serie de resultados<\/em>. Dependiendo del punto de vista que se mire, <em>trata de englobar el conjunto de hip\u00f3tesis conexas sobre las causas y efectos, as\u00ed como la acci\u00f3n y reacci\u00f3n<\/em>. En otras palabras, <em>la interacci\u00f3n que se produce entre los distintos agentes econ\u00f3micos y el comportamiento de la variables econ\u00f3micas en relaci\u00f3n con estos<\/em>\u00bb&#8230; (\u00bf\u00a1\u00bf\u00a1? Me puede aclarar lo que dijo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello se ha hecho mucho dificultoso ante <em>el imperio del dinero especulativo, en el siglo XX, sobre todo a partir de las dos grandes guerras<\/em>. La reconstrucci\u00f3n de los pa\u00edses involucrados abri\u00f3 un proceso en el que el periodismo especializado comenz\u00f3 a pensar <em>en el comienzo de una nueva etapa, una especie de reestructuraci\u00f3n que tendr\u00eda como objetivo resolver las injusticias que ese sistema le impuso al mundo<\/em>. (\u00a1\u00a1angelitos de Dios!!).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El p\u00e1rrafo que copio a continuaci\u00f3n nos introduce en una reflexi\u00f3n seria que intenta <em>abrir caminos para una sociedad m\u00e1s equitativa<\/em>. Pertenece a Alejandro Nadal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa crisis global que estall\u00f3 en 2007 <em>no fue un peque\u00f1o tropiezo en la historia del Capital. Fue un terremoto de magnitud inusitada que alterar\u00e1 las formas de organizar la producci\u00f3n y el consumo para siempre<\/em>. Las transformaciones que le est\u00e1n asociadas tocan las estructuras del Estado y de la plataforma de acumulaci\u00f3n de riqueza que han caracterizado&nbsp; el movimiento del capital desde hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os. Esto podr\u00eda parecer un enunciado aventurado. Despu\u00e9s de todo, la historia que nos cuentan los economistas tradicionales, en sus diversos colores (desde los m\u00e1s conservadores hasta los que visten el ropaje del llamado keynesianismo) <em>la crisis no es m\u00e1s que el resultado de una desafortunada combinaci\u00f3n de eventos, casi un accidente<\/em>. Para los conservadores <em>la crisis se genera por errores en el manejo de la pol\u00edtica econ\u00f3mica<\/em>. <em>Y <u>aunque los datos desmienten esta tesis<\/u>, el dogma del mal gobierno se perpet\u00faa<\/em>. <em><u>El corolario es que no hay nada malo con el capitalismo, son los gestores ignorantes los culpables<\/u><\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Prestemos atenci\u00f3n a este dato insoslayable: <em>es un hecho que el crecimiento de los salarios reales se estanc\u00f3 desde principios de la d\u00e9cada de los a\u00f1os <\/em>1970. Pero hay una pregunta que el an\u00e1lisis convencional <em>ha preferido ignorar<\/em>: \u00bf<em>por qu\u00e9 dejaron de crecer los salarios a partir de esos a\u00f1os<\/em>? La hip\u00f3tesis m\u00e1s fuerte es que la ca\u00edda en la tasa de ganancia que experiment\u00f3 el capital desde los a\u00f1os 60 llev\u00f3 a una ofensiva en contra del trabajo. <em>Eso se tradujo en una arremetida en contra de sindicatos y en un endurecimiento anti salarial<\/em>. El Doctor Nadal recurre a un autorizado investigador, el economista en Jefe del <em>Fondo Monetario Internacional<\/em>, Maurice Obstfeld (1952) [<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>], <em>quien confiesa que el panorama econ\u00f3mico global le parece bastante dif\u00edcil de entender<\/em>. Este funcionario examin\u00f3 las causas y efectos del colapso en los precios del petr\u00f3leo y pregunt\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 los bajos precios del crudo no han sido un est\u00edmulo para la econom\u00eda mundial? El Doctor Nadal comenta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSu respuesta y an\u00e1lisis son evidencia de <em>los limitados alcances de la teor\u00eda econ\u00f3mica convencional para entender la crisis y la din\u00e1mica macroecon\u00f3mica del capitalismo contempor\u00e1neo<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nos advierte Nadal que todav\u00eda queda otra pregunta fundamental:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bf<em>Por qu\u00e9 cay\u00f3 la tasa de ganancia<\/em>s? Esta es el interrogante m\u00e1s importante que considera esencial para abordar una reflexi\u00f3n sobre la l\u00f3gica del capitalismo y las mutaciones que vendr\u00e1n en el futuro cercano. <em>Los precios bajos debieran conducir a menores costos de producci\u00f3n y mayores niveles de actividad, mayor contrataci\u00f3n de fuerza de trabajo y menor inflaci\u00f3n<\/em>. Sin embargo, lo que sucede es que los economistas del FMI <em>se quedaron con las explicaciones superficiales de la \u201cestanflaci\u00f3n\u201d, es decir, de la coexistencia de estancamiento con inflaci\u00f3n<\/em>, que marc\u00f3 la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1970. <em>La tesis est\u00e1ndar sobre aqu\u00e9l episodio es que los altos precios del crudo se tradujeron en altos costos de producci\u00f3n, reducci\u00f3n del nivel de actividad y altos precios para cubrir los costos crecientes<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ud., amigo lector, a esta altura del debate, deber\u00e1 perdonarme por someterlo a estos galimat\u00edas de <em>explicaciones que no explican nada<\/em>. Pero es tal el empecinamiento de los <em>adoradores de las doctrinas liberales<\/em> que se conforman con <em>explicaciones no aclaratorias<\/em>. Ello nos obliga a personas, como Ud. y como yo, que no tenemos <em>compromisos de Fe<\/em> con esas doctrinas, a <em>reservarnos el derecho a reclamar mayor claridad<\/em>. Esas incapacidades de los investigadores nos dejan hu\u00e9rfanos de respuestas. Esta situaci\u00f3n lo lleva al Doctor Nadal, desde <em>su posici\u00f3n descomprometida con los monjes de la Academia a escribir<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDesde las diversas perspectivas que ofrecen los investigadores m\u00e1s importantes: <em>ni la inestabilidad financiera, ni la desigualdad o el subconsumo son lo que explica la crisis de 2008<\/em>. Y si bien la deflaci\u00f3n y la austeridad son factores importantes detr\u00e1s de la extensi\u00f3n de la gran recesi\u00f3n, <em>la crisis y su profundidad se explican por las contradicciones intr\u00ednsecas del capitalismo<\/em>. Sin duda el r\u00e9gimen neoliberal ha intensificado algunas de estas contradicciones, <em>pero las ra\u00edces de la crisis son m\u00e1s profundas y parecen inalcanzables para aquellas mentalidades comprometidas con esas doctrinas<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco tiempo despu\u00e9s el Doctor Alejandro Nadal vuelve sobre el tema con esta <em>pregunta inquietante, raz\u00f3n por la cual la mayor parte de los investigadores la esquivan<\/em>: \u00bf<em>Son compatibles el capitalismo y la democracia<\/em>? Y propone esta respuesta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa estabilidad social y econ\u00f3mica bajo el capitalismo afronta dos problemas esenciales. Por un lado, <em>las continuas crisis y la feroz competencia inter-capitalista hacen de la acumulaci\u00f3n de capital un proceso inseguro<\/em>. Por el otro, <em>el conflicto en la distribuci\u00f3n del ingreso constituye una permanente amenaza de ruptura social<\/em>. La democracia est\u00e1 en el coraz\u00f3n de estas dos fuentes de tensiones sist\u00e9micas. Para introducir un par de definiciones operativas, aqu\u00ed <em>entendemos por democracia un sistema en el que todos los ciudadanos adultos tienen el derecho al voto (sufragio universal), hay elecciones libres y se protegen los derechos humanos bajo el imperio del estado de derecho.<\/em> <em>El capitalismo es un sistema en el que una clase dominante se apropia del excedente del producto social ya no por la violencia, sino por medio del mercado<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigo lector, s\u00e9 que la primera parte no ha sido una lectura sencilla, pero me queda la esperanza de que le haya picado la curiosidad lo suficiente como para atreverse a esta segunda parte. En el caso de que las dificultades lo abrumen un poco, le sugiero dejar por un tiempo, volver a leer agregando un poco de meditaci\u00f3n a lo escrito, para juntar ganas y valor para darse un tiempo para esta segunda parte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos propone revisar la historia que nos deposit\u00f3 en este presente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>El surgimiento del capitalismo se llev\u00f3 a cabo en un entorno de estados mon\u00e1rquicos y autocr\u00e1ticos, por no decir dictatoriales. La necesidad de preservar los derechos de propiedad de la clase capitalista era una de las prioridades de esos estados<\/em>. El movimiento de ideas comenz\u00f3 a cambiar con la sacudida de las revoluciones en Estados Unidos y en Francia. A\u00fan as\u00ed, la constituci\u00f3n de Estados Unidos (1787) no menciona el sufragio universal y en cambio otorg\u00f3 a cada estado la facultad de regular el derecho al voto. <em>La mayor\u00eda s\u00f3lo otorg\u00f3 ese derecho a los propietarios<\/em>. No fue sino hasta la d\u00e9cimo quinta y d\u00e9cimo novena enmiendas (1870 y 1920 respectivamente) <em>que se garantiz\u00f3 el voto universal<\/em>. <em>En Francia la revoluci\u00f3n termin\u00f3 con la monarqu\u00eda pero el sufragio universal se otorg\u00f3 reci\u00e9n en<\/em> 1946\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La palabra democracia fue utilizada hasta principios del siglo veinte en un sentido peyorativo o como sin\u00f3nimo de un sistema ca\u00f3tico en el que las clases despose\u00eddas podr\u00edan terminar por expropiar a los propietarios del capital<\/em>. La clase capitalista pensaba que detr\u00e1s del sufragio universal se ocultaba el peligro de que la mayor\u00eda democr\u00e1tica <em>pudiera abolir sus privilegios<\/em>. Pero gradualmente la presi\u00f3n de una masa que aunque no ten\u00eda derecho al voto s\u00ed formaba parte de la econom\u00eda de mercado se hizo irresistible. Tambi\u00e9n la perspectiva de la clase capitalista fue transform\u00e1ndose: el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico parec\u00eda ser cada vez menos adecuado para garantizar el cumplimiento de los contratos y los derechos de propiedad. <em>A pesar de todo, capitalismo y democracia siguieron siendo vistos como procesos antag\u00f3nicos hasta bien entrado el siglo veinte<\/em>. Nos dice el Doctor Nadal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAl finalizar la primera guerra mundial la reconstrucci\u00f3n de las econom\u00edas capitalistas en Europa no permiti\u00f3 <em>consolidar un orden social adecuado para el capitalismo<\/em> y en varios pa\u00edses se abri\u00f3 paso al fascismo. <em>La Gran Depresi\u00f3n debilit\u00f3 al capital y gener\u00f3 un sistema regulatorio en el que una adecuada distribuci\u00f3n del producto se erigi\u00f3 en prioridad del estado.<\/em> Ese sistema permiti\u00f3 el crecimiento robusto y la distribuci\u00f3n de beneficios a trav\u00e9s del <em>Estado de Bienestar<\/em> durante las tres d\u00e9cadas de la posguerra. La clase capitalista acept\u00f3 a rega\u00f1adientes la regulaci\u00f3n del proceso econ\u00f3mico por el estado. <em>La legitimidad del capitalismo se fortaleci\u00f3 a trav\u00e9s de una menor desigualdad y un mejor nivel de vida para la mayor parte de la poblaci\u00f3n. En ese per\u00edodo democracia y capitalismo parec\u00edan marchar de la mano armoniosamente<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esa armon\u00eda no pod\u00eda durar mucho dado que esa armon\u00eda estaba sustentada en una distribuci\u00f3n un poco m\u00e1s equitativa de la riqueza. En la d\u00e9cada de 1970 resurge la tensi\u00f3n por la disminuci\u00f3n en la rentabilidad del capital, una ca\u00edda en la tasa de crecimiento, nuevas presiones inflacionarias y otros desajustes macroecon\u00f3micos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa consecuencia era previsible: <em>la pol\u00edtica econ\u00f3mica que hab\u00eda mantenido el estado de bienestar fue desmantelada gradualmente, al mismo tiempo que se declaraba la guerra contra sindicatos y las instituciones ligadas a la din\u00e1mica del mercado laboral<\/em>. En ese tiempo comenz\u00f3 tambi\u00e9n el proceso de desregulaci\u00f3n del sistema financiero. Esto acab\u00f3 por destruir el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n basado en una democracia que buscaba mayor igualdad y <em>se reinici\u00f3 el ciclo natural de crisis que siempre hab\u00eda marcado la historia del capitalismo. El neoliberalismo es la culminaci\u00f3n de todo este proceso<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cosas empeoraron al estallar la crisis de 2008. <em>Los mitos sobre equilibrios macroecon\u00f3micos ayudaron a imponer pol\u00edticas que frenan el crecimiento e intensifican la desigualdad<\/em>. La austeridad fiscal y la llamada pol\u00edtica monetaria no convencional son los ejemplos m\u00e1s sobresalientes. El capitalista puede despedir a un obrero, pero no al rev\u00e9s. <em>Por eso capitalismo y democracia no son hermanitos gemelos. M\u00e1s bien son enemigos mortales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigo lector le voy a proponer una explicaci\u00f3n posible, limitada por mis escasos conocimientos de econom\u00eda, pero apoyado en el an\u00e1lisis que nos propone el Doctor Nadal: el atrevimiento de revisar la historia para encontrar lo que una ciencia como la econom\u00eda, claramente limitada y encerrada en sus prejuicios, <em>nada puede resolver en su condici\u00f3n de ciencia inescrutable<\/em>. Las respuestas que no se encuentran est\u00e1n en la Historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigo lector, despu\u00e9s de un descanso para recuperar fuerzas y claridad, ensillemos para lo que nos falta. Ahora nos preparamos para continuar la lectura con una comprensi\u00f3n aceptable de los temas que nos ha propuesto el Doctor Alejandro Nadal. Le recuerdo que mi intenci\u00f3n no pretend\u00eda (ni pretende) que Ud. pudiera comprender en profundidad los debates que la Econom\u00eda Te\u00f3rica, objetivo que est\u00e1 muy lejos de mis propias posibilidades para conseguirlo. Lo que le propuse es acercarnos lo suficiente para desenmascarar a esos excelsos profesores que parecen debatir temas similares, por sus contenidos, a los que debat\u00edan en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XV: los monjes de Bizancio. Estos se preguntaban \u201c\u00bfcu\u00e1ntos miles de \u00e1ngeles pod\u00edan caber en la punta de un alfiler?\u201d. Hoy, tantos siglos despu\u00e9s, debemos reconocer que hemos superado tal ingenuidad, nos parece incre\u00edble que eso pudiera ser un tema de debate. Sin embargo, los temas que las Academias de Econom\u00eda intentan descifrar, aureolados con f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas, son cuestiones que no se alejan mucho de aquellas preguntas irrespondibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aclarado esto volvamos a las investigaciones del Doctor Nadal que se ha preguntado, nada menos, como dicen all\u00e1 en el Norte: es la pregunta del mill\u00f3n de d\u00f3lares (tal vez sea necesario actualizar la cifra) <em>la democracia y el capitalismo pod\u00edan convivir, m\u00e1s o menos amistosamente, en los comienzos del siglo XXI<\/em>. Para ello nos propone un ejemplo de c\u00f3mo se planteaba este problema a comienzos del XX. Leamos lo que nuestro investigador nos ofrece con este hecho hist\u00f3rico:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn 1929 el consejo del Secretario del Tesoro Andrew Mellon le dio, al entonces presidente Herbert Hoover (1874-1964), una respuesta dr\u00e1stica: Hay que liquidar el trabajo, las acciones, a los agricultores, los bienes ra\u00edces, y <em>s\u00f3lo as\u00ed podremos purgar la podredumbre de este sistema<\/em>. La gente trabajar\u00e1 con m\u00e1s empe\u00f1o y podr\u00e1 recoger los escombros y reemplazar a los menos competentes\u00bb. La Gran Depresi\u00f3n estaba comenzando y <em>la recomendaci\u00f3n de Mellon sintetiz\u00f3 de manera brutal la contradicci\u00f3n entre capitalismo y democracia<\/em>. <em>Esto prueba que algunos poderosos agentes econ\u00f3micos pueden invocar las fuerzas del mercado capitalista para destruir la forma de vida de millones de personas, sin importar sus opiniones pol\u00edticas, con tal de purgar al sistema de, lo que ellos denominan, la podredumbre<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Digresi\u00f3n: estamos en una Argentina en la cual se han encaramado a puestos de decisi\u00f3n personas que parecen padecer la locura delirante de proponer salvar al d\u00f3lar aunque esto cueste la vida de millones de personas. \u00bfQu\u00e9 diferencia se puede encontrar con las propuestas (luego ejecutadas) de los nazis en la d\u00e9cada de 1940? Si esto est\u00e1 a la vista de quienes quieran ver con claridad \u00bfcu\u00e1l es la raz\u00f3n de que esto no sea evidente para toda la clase pol\u00edtica y para la gran mayor\u00eda de nuestros compatriotas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigamos con el Doctor Nadal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSesenta a\u00f1os despu\u00e9s, con el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se reaviv\u00f3 la creencia de que <em>la democracia y el capitalismo formaban un binomio que pod\u00eda funcionar con cierta armon\u00eda<\/em>. La globalizaci\u00f3n era la prueba de que el capitalismo desbocado era la mejor forma de organizar la vida econ\u00f3mica y pol\u00edtica en el mundo. El neoliberalismo se present\u00f3 como la v\u00eda para una nueva era de riqueza, bienestar y, desde luego, democracia. Se dec\u00eda que la \u00fanica sombra que amenazaba este panorama se situaba afuera de las econom\u00edas capitalistas y se ubicaba en el extremismo que albergaba el terrorismo isl\u00e1mico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el nivel de la actividad econ\u00f3mica, el fantasma de una crisis de magnitud parec\u00eda desvanecerse y en su lugar reinaba el optimismo. Los acuerdos comerciales que cristalizaban el ideal de la globalizaci\u00f3n se multiplicaban y la <em>Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio<\/em>&nbsp; se presentaba como un firme guardi\u00e1n de unas reglas que supuestamente habr\u00edan de regir la naciente econom\u00eda globalizada. Comenta el Doctor Nadal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHoy las cosas han cambiado. La desigualdad se intensific\u00f3 en todo el mundo. El pacto social que existi\u00f3 en <em>los a\u00f1os dorados del capitalismo<\/em> se fue rompiendo a golpes a partir de 1982, un poco a la manera que recomendaba Mellon, para purgar el sistema. En su lugar se fue imponiendo el r\u00e9gimen f\u00e9rreo del capitalismo desenfrenado. Y los resultados no tardaron en mostrar su verdadera cara. <em>El crecimiento se hizo cada vez m\u00e1s lento. Los salarios se estancaron<\/em> desde hace m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas y para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en las econom\u00edas capitalistas la \u00fanica forma de mantener el nivel de vida tuvo que hacerse mediante el endeudamiento creciente. <em>La especulaci\u00f3n se adue\u00f1\u00f3 del espacio econ\u00f3mico y los gobiernos se convirtieron en amanuenses del capital financiero<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya comienza, como una idea compartida, afirmar que cada vez m\u00e1s personas, en estas sociedades comienzan a sentirse decepcionadas. Su frustraci\u00f3n alimenta un rencor que crece en la confusi\u00f3n pol\u00edtica. Por eso se buscan culpables entre los migrantes o los extranjeros, los gobiernos, las \u00e9lites o las grandes corporaciones. Esa es la raz\u00f3n por la cual las elecciones han desembocado en triunfos de gobiernos que transmiten esa enga\u00f1osa narrativa: <em>Racismo, xenofobia, clasismo y fascismo son los puntos de referencia de estos movimientos<\/em>. El mensaje es claro: <em>la principal amenaza a la democracia es interna y se encuentra anidada en la desigualdad intr\u00ednseca que es la piedra angular del capitalismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Una nueva era<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El auge de la globalizaci\u00f3n neoliberal termin\u00f3 por minar las fr\u00e1giles bases de la democracia en las econom\u00edas occidentales. Si el capitalismo est\u00e1 cimentado en la desigualdad, la \u00fanica manera de preservar algo que se parezca a la democracia es mediante una regulaci\u00f3n capaz de frenar los abusos de las fuerzas econ\u00f3micas concentradas en la sociedad mercantilizada<\/em>. El neoliberalismo es la reacci\u00f3n del capital financiero contra esa regulaci\u00f3n y <em>la globalizaci\u00f3n actual es la culminaci\u00f3n de un peligroso proceso hist\u00f3rico en el que las instituciones democr\u00e1ticas y el bienestar de la poblaci\u00f3n pasaron a segundo plano<\/em>. El Doctor Nadal concluye:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa globalizaci\u00f3n neoliberal se organiz\u00f3 alrededor de una idea central: <em>el libre juego de las fuerzas econ\u00f3micas debe ser el principio rector de la sociedad<\/em>. Por eso en esta globalizaci\u00f3n neoliberal <em>no hay lugar para una verdadera autoridad monetaria internacional, tampoco existe una agencia capaz de frenar el crecimiento de los oligopolios o la concentraci\u00f3n del poder de mercado, y no impera una organizaci\u00f3n que proteja los derechos laborales<\/em>. El r\u00e9gimen de la globalizaci\u00f3n neoliberal no rinde cuentas a nadie. Ni siquiera a sus principales beneficiarios: el capital financiero y los grandes grupos corporativos. <em>Para retomar la senda de la democracia es necesario revertir el proceso hist\u00f3rico que condujo a la globalizaci\u00f3n neoliberal<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No parece nada alentador el futuro de la relaci\u00f3n <em>capitalismo-democracia<\/em>. Las palabras que hemos le\u00eddo no son el resultado de un pensamiento esc\u00e9ptico. Por el contrario, <em>son una especie de grito de advertencia, angustiado, ante la poca conciencia que muestra la mayor parte de la poblaci\u00f3n<\/em>. Su vocaci\u00f3n docente la encontraba Nadal en el aula, un espacio estrecho, que <em>necesitaba trascender para llegar a los ciudadanos de a pie que son los m\u00e1s perjudicados por el capitalismo<\/em>, por ello volcaba su sabidur\u00eda a trav\u00e9s de sus columnas period\u00edsticas como: <em>La Jornada de M\u00e9xico<\/em> y otras p\u00e1ginas digitales. El periodismo libre de ataduras: el camino que utiliz\u00f3 para llegar al gran p\u00fablico que le preocupaba. Era evidente que \u00e9ste, como hoy, se encuentra alejado de esta problem\u00e1tica. No olvidemos que, desde hace m\u00e1s de un siglo, <em>el gran p\u00fablico ha sido bombardeado sistem\u00e1ticamente por una prensa internacional en manos de los grandes capitales<\/em>. La prensa concentrada y sus periodistas prostituidos, se encargaron, al parecer con mucho entusiasmo, de <em>La manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica<\/em> [<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El entrelazamiento de una teor\u00eda econ\u00f3mica convencida, sin mucha argumentaci\u00f3n, de que el capitalismo es la forma m\u00e1s acabada en la historia de las organizaciones sociales, y como tal, no puede reconocer la posibilidad de otros horizontes que puedan ofrecer mayores transformaciones: \u201cla perfecci\u00f3n no tolera cambios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos analistas, investigadores, acad\u00e9micos, periodistas especializados, son los portadores con poca inocencia, de trasmitir, con bastante ceguera o falta de visi\u00f3n hist\u00f3rica, o una muy buena remuneraci\u00f3n, toda esta ideolog\u00eda dominante. El Doctor Nadal nos abandon\u00f3 hace muy poco tiempo. Por esta raz\u00f3n se torna m\u00e1s necesario releerlo, y en la medida de nuestras posibilidades, hacer conocer su pensamiento y su tarea pedag\u00f3gica. Creo que un modo de no olvidarlo es continuar con su lectura como un buen ejercicio de an\u00e1lisis, memoria y actualizaci\u00f3n, de un mundo que no ha mejorado. Ello nos impone la necesidad de insistir en nuestros esfuerzos de denuncia para desmantelar las insidiosas campa\u00f1as medi\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Sugiero la lectura del cuadernillo&nbsp; <em>Ideolog\u00eda, filosof\u00eda, pol\u00edtica y utop\u00eda<\/em> \u2013 el pensamiento liberador \u2013 en la p\u00e1gina www.ricardovicentelopez.com.ar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Profesor de econom\u00eda estadounidense. Trabaja en la Universidad de California en Berkeley y fue hasta diciembre de 2018 economista jefe en el FMI. Es conocido por sus investigaciones en la econom\u00eda internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Para un an\u00e1lisis m\u00e1s detallado sugiero la lectura de mi folleto <em>El control de la opini\u00f3n p\u00fablica<\/em> &#8211;&nbsp; publicado en <a href=\"http:\/\/www.ricardovicentelopez.com.ar\">www.ricardovicentelopez.com.ar<\/a> \u2013 Secci\u00f3n Biblioteca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En memoria de la obra del Doctor Alejandro Nadal Ricardo Vicente L\u00f3pez Parte I En tiempos de de tanto descreimiento: seg\u00fan la Academia de la Lengua espa\u00f1ola: se debe entender como: \u00abNo creer, o dejar de creer, en algo o en alguien y desconfiar de algo o de alguien\u00bb. 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