{"id":85977,"date":"2020-09-10T13:29:58","date_gmt":"2020-09-10T13:29:58","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85977"},"modified":"2020-09-10T13:32:35","modified_gmt":"2020-09-10T13:32:35","slug":"37-razones-para-la-desesperanza-y-razones-para-la-esperanza","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85977","title":{"rendered":"37- Razones para la desesperanza y razones para la esperanza"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:right\" class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/37.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85978\" width=\"597\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/37.png 497w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/37-300x196.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 597px) 100vw, 597px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parte II<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edamos quedado en que el paulatino debilitamiento de la\nUni\u00f3n sovi\u00e9tica la convirti\u00f3 en un viejo fantasma que ya no asustaba. Despu\u00e9s\nde su implosi\u00f3n (1991), la consolidaci\u00f3n del &nbsp;capitalismo liberal se vio sin l\u00edmites para la\neliminaci\u00f3n de gran parte de las viejas conquistas laborales y de los viejos\nderechos sociales. La figura jur\u00eddica de la <em>flexibilizaci\u00f3n laboral<\/em> fue\nel ariete que posibilit\u00f3 la destrucci\u00f3n final del Estado de bienestar y todo el\nandamiaje de su estructura jur\u00eddica que proteg\u00eda las conquistas que quedaban de\nla angurria de los poderosos. El Estado que hab\u00eda garantizado un m\u00ednimo de\nseguridad social para todos, comenz\u00f3 a desertar de sus funciones b\u00e1sicas y se entreg\u00f3\nal <em>salvajismo del mercado<\/em>: la salud,\nla educaci\u00f3n, la protecci\u00f3n social, fueron gradualmente privatizadas. Es decir,\nse mercantiliz\u00f3 la mayor parte de las relaciones sociales que quedaron sometidas\nal rigor de la ley de la oferta y la demanda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de ello el Estado no fue m\u00e1s que poco m\u00e1s que un\nagente de relaciones mercantiles. Con la privatizaci\u00f3n de los servicios\np\u00fablicos convirti\u00f3 al <em>usuario<\/em> en <em>cliente <\/em>y \u00e9ste debi\u00f3 atenerse a las\nreglas del mercado: <em>si tiene dinero\ncompra si no lo tiene se priva<\/em>. Las relaciones sociales comenzaron a ser\npensadas como una forma m\u00e1s del mercando. Despu\u00e9s muy poco qued\u00f3 fuera de \u00e9l. Se\nnaturaliz\u00f3 la forma compra-venta que invadi\u00f3 gran parte de la vida social: la\neducaci\u00f3n, la salud y la seguridad social. El Estado que hasta entonces hab\u00eda\nsido considerado una soluci\u00f3n para gran parte de los problemas de la sociedad\nmoderna. Se convirti\u00f3 &nbsp;en un monstruo\ninservible por el asalto del neoliberalismo que defini\u00f3 que no deb\u00eda ocuparse\nde temas que pertenec\u00edan al \u00e1mbito de los individuos, \u00e1tomos aislados y\nautosuficientes: la meritocracia: al que le va mal es porque no es capaz de\nresolver sus propios problemas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He querido pintar el cuadro social actual, sin recargar las\ntintas pero sin escatimar los colores de la tragedia social en la que una parte\nmuy grande de la poblaci\u00f3n mundial fue cayendo. No he querido hacer\ntremendismo, pero tampoco ser indulgente con una situaci\u00f3n que ha adquirido\naspectos sombr\u00edos. Ya estoy oyendo la voz del pesimismo que me dice:\n\u00abentonces tenemos raz\u00f3n, ya no hay lugar para la esperanza, s\u00f3lo un tonto\npuede esperar algo mejor del futuro, gracias por habernos iluminado\u00bb. Quiero\ncontestarle con las palabras del conocido fil\u00f3sofo alem\u00e1n Ernst Bloch\n(1885-1977): <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHay \u00e9pocas en las que el mal adquiere proporciones\ntan tremendas, que el tolerante, ya por el hecho de tolerar y permitir que los\ndem\u00e1s toleren, contribuye propiamente al incremento, al fortalecimiento, a la\nratificaci\u00f3n de la fechor\u00eda e incluso la provoca. Mediante su pasividad\nconvierte a los dem\u00e1s en culpables o, por lo menos, los somete a la\ntentaci\u00f3n&#8230; as\u00ed pues, quien tolera viene a ser c\u00f3mplice de la supremac\u00eda del\nmal\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desesperanza, en situaciones como las actuales, es un\nsigno de aceptaci\u00f3n pasiva, un &nbsp;modo de\ntolerar el mal existente, y Bloch califica ello como un <em>s\u00edntoma de complicidad por inacci\u00f3n<\/em>. Pero cabe ac\u00e1 una\nprofundizaci\u00f3n de este tema. No quiere decir esto que la complicidad involucre\na todos, que no haya derecho a ser <em>desesperanzado<\/em>.\nLos desclasados, los marginados, los sumergidos, los que fueron empujados por\nel barranco de&nbsp; la exclusi\u00f3n, ellos est\u00e1n\nfuera de esta consideraci\u00f3n acusatoria. No me atrevo a decir ni una palabra\nrespecto de sus estados de \u00e1nimo, ni de sus expectativas. Creo que hasta se\npuede afirmar que tienen derecho a ese estado de \u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero creo tener, al menos, el derecho a decir algunas cosas\nsobre los que todav\u00eda no estamos en esa situaci\u00f3n, ni se presenta como una\nposibilidad inmediata. Me refiero a nosotros, a todos los que aun parados en el\n\u00faltimo escal\u00f3n de la escalera social, los que todav\u00eda podemos mantenernos, aunque\nsea colgados de esa escalera, somos parte de las clases sociales que este\nsistema incluye: somos incluidos. En nosotros <em>la desesperanza tiene un cierto tono de culpabilidad<\/em>, a pesar de la\ninconsciencia con la que la llevemos con nosotros. Porque <em>tenemos todav\u00eda la posibilidad<\/em> &nbsp;de detenernos a pensar, y por ello <em>tenemos la obligaci\u00f3n de hacerlo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros no tenemos el derecho a abandonar el problema,\nporque pueda parecernos que no es solucionable, a la luz de nuestros m\u00ednimos y\nlimitados an\u00e1lisis. Entonces <em>somos\nnosotros los portadores obligados de la bandera de la esperanza<\/em>. Debemos\nencontrar las sendas posibles para ella. Y, como dije anteriormente, creo que\nno tenemos el derecho de rendirnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien, \u00bfd\u00f3nde puede estar la salida de este mundo tan cruel?\n<em>La soluci\u00f3n est\u00e1 en nosotros mismos.\nSomos la soluci\u00f3n posible, \u00e9sta no est\u00e1 fuera de nosotros<\/em>. Si el Estado\nabandon\u00f3 sus obligaciones respecto de la sociedad civil, recuperemos lo que\nalguna vez no percibimos que nos estaban robando derechos, y hag\u00e1monos cargo de\nresolver por nosotros mismos las cosas que el Estado ha dejado de hacer, sin\npor ello dejar de reclamarle por el abandono de sus obligaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consigna neoliberal que publicit\u00f3 Margaret Thatcher: \u201cThere\nis no alternative\u201d (No hay otra alternativa), repetida no hace tanto tiempo por\nel macrismo argentino como \u201cEste es el \u00fanico camino\u201d, empujaba necesariamente\nal escepticismo, es decir a no intentar otra posibilidad que la de ir cayendo\npor la pendiente del empobrecimiento. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este reclamo puede sonar a disparate, sin embargo, m\u00e1s\ndisparatada fue la aceptaci\u00f3n sumisa de dejar de pensar. El neoliberalismo\nataca una idea anterior muy arraigada: <em>el\nEstado debe ser el depositario de las soluciones a los problemas de la sociedad<\/em>.\nLos a\u00f1os de postguerra, sumergidos en una crisis severa, dieron lugar a un\nEstado fuerte, para poder salir de la crisis. Luego, convencidos de su\neficacia, cre\u00edmos que ya nada har\u00eda falta hacer. Dejamos el Estado en manos de\nla tecnocracia y de los pol\u00edticos que se fueron desentendiendo del resto de la\nsociedad civil. Un Estado democr\u00e1ticamente fuerte pudo crear una sociedad civil\nfuerte. Pero, descubrimos lo contrario: un Estado democr\u00e1ticamente d\u00e9bil nunca\npodr\u00e1 crear una sociedad civil fuerte. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo desde los a\u00f1os 80 intentaron convencernos de la\nidea opuesta. Algunos todav\u00eda recordar\u00e1n la consigna de Mart\u00ednez de Hoz: \u201cAchicar\nel Estado para agrandar la Naci\u00f3n\u201d que intentaba inculcar la idea de la\ninutilidad del Estado que entorpec\u00eda el juego de la oferta y la demanda en <em>un mercado libre guiado por una mano\ninvisible<\/em>. Por ello, ahora, es nuestra obligaci\u00f3n comprender la situaci\u00f3n\nen la que nos encontramos y la necesidad de recuperar la iniciativa y la\ndecisi\u00f3n de reconstruir la sociedad civil. Los a\u00f1os sesenta y setenta mostraban\ndos caminos posibles: el <em>reformismo<\/em> o\nla <em>revoluci\u00f3n<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el final de los a\u00f1os 80, con la ca\u00edda del Muro de\nBerl\u00edn, nos enfrentamos al s\u00edmbolo de la crisis simult\u00e1nea del reformismo y de\nla revoluci\u00f3n. Ambos dejaron de ser caminos transitables. Un desierto de ideas fue\navanzando sobre la conciencia ciudadana. Para resolver esta situaci\u00f3n nos\nofrecieron la posibilidad del consumo, primer paso hacia un consumismo\nplanificado por el marketing de los grandes conglomerados internacionales. La\nplaza p\u00fablica fue suplantada por el shopping: la figura del&nbsp; ciudadano se fue convirtiendo en el\nconsumidor, el modelo propuesto por la sociedad del consumo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que estoy intentado decir, que requiere una reflexi\u00f3n\nmeditada detenidamente, es que debemos pensar en que la democracia, tal cual la\nhemos conocido hasta aqu\u00ed hoy es parte tanto de nuestro problema&nbsp; como, al mismo tiempo, es nuestra soluci\u00f3n. Y\nen ella radica nuestra esperanza, ella es el punto de partida de un mundo\nmejor. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Profesor Boaventura de Sousa Santos, acad\u00e9mico\nportugu\u00e9s, Doctor en Sociolog\u00eda del Derecho por la Universidad de Yale, public\u00f3\nun art\u00edculo en la p\u00e1gina Rebelion.org en \u00e9l nos propone una reflexi\u00f3n muy\ninteresante:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La normalidad\nde la excepci\u00f3n<\/em>. La pandemia del coronavirus no es una situaci\u00f3n de crisis claramente\nopuesta a una situaci\u00f3n de normalidad. Desde la d\u00e9cada de 1980: a medida que el\nneoliberalismo se fue imponiendo como la versi\u00f3n dominante del capitalismo y\neste se fue sometiendo cada vez m\u00e1s a la l\u00f3gica del sector financiero, <em>el mundo ha vivido en un estado permanente\nde crisis<\/em>. Una situaci\u00f3n doblemente an\u00f3mala. La idea conservadora de que <em>no hay alternativa<\/em> al modo de vida\nimpuesto por el hipercapitalismo en el que vivimos se desmorona. Se hace\nevidente que no hay alternativas porque el sistema pol\u00edtico democr\u00e1tico se vio\nobligado a dejar de discutir las alternativas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas palabras abonan, para m\u00ed, de un modo inesperados, el\ncamino de la esperanza. La afirmaci\u00f3n de <em>la\nexistencia de un \u00fanico camino<\/em>, sin la menor duda nubl\u00f3 nuestra capacidad de\npensar. Las alternativas estaban presentes en este mismo sistema. Una crisis\nm\u00e1s, pero en una situaci\u00f3n l\u00edmite, fue suficiente para que se descubriera lo\nque estaba a nuestro alcance, que no pocos de los cr\u00edticos hace tiempo\nreclamaban. El dinero para financiar las soluciones estaba disponible, si se\ndecid\u00edan a utilizarlo para ello. Las alternativas no exist\u00edan desde la angurria\nde los m\u00e1s ricos. Pero el miedo a un virus y a sus posibles consecuencias,\npermiti\u00f3 levantar la tapa del ba\u00fal donde estaba guardado y protegido por los\ngrandes bancos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9nes de nosotros ignoraban que hab\u00eda all\u00ed dinero\nsuficiente para modificar la estructura de la sociedad neoliberal y ponerlo a\ndisposici\u00f3n del Estado para que los invisibles comiencen a aparecer y demandar?\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez Parte II Hab\u00edamos quedado en que el paulatino debilitamiento de la Uni\u00f3n sovi\u00e9tica la convirti\u00f3 en un viejo fantasma que ya no asustaba. Despu\u00e9s de su implosi\u00f3n (1991), la consolidaci\u00f3n del &nbsp;capitalismo liberal se vio sin l\u00edmites para la eliminaci\u00f3n de gran parte de las viejas conquistas laborales y de los viejos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":85644,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-85977","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85977"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85977\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":85983,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85977\/revisions\/85983"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}