{"id":85947,"date":"2020-09-09T13:08:59","date_gmt":"2020-09-09T13:08:59","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85947"},"modified":"2020-09-09T13:08:59","modified_gmt":"2020-09-09T13:08:59","slug":"34-un-poco-de-utopia-necesaria-en-tiempos-de-incertidumbre","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85947","title":{"rendered":"34- Un poco de utop\u00eda &#8211; Necesaria en tiempos de incertidumbre"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:right\" class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez <\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"928\" height=\"450\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/34.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85948\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/34.png 928w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/34-300x145.png 300w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/34-768x372.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 928px) 100vw, 928px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tiempos no son neutros, llegan cargados de ideas, de\nhistorias, de prejuicios, de mitos, tambi\u00e9n de recuerdos, de esperanzas, de\nilusiones, etc., de tantas cosas que, para gran parte de nosotros, pasan por lo\ngeneral inadvertidas: est\u00e1n presentes pero las ignoramos o no le prestamos la\ndebida atenci\u00f3n. Una de las razones, viejas razones, es que la Modernidad,\nheredera de las certezas cient\u00edficas que nos legaron el astr\u00f3nomo italiano\nGalileo Galilei (1564-1642) y el matem\u00e1tico ingl\u00e9s Isaac Newton (1643-1727).\nAmbos nos develaron la marcha del mundo c\u00f3smico con precisi\u00f3n rigurosa, aunque\nm\u00e1s tarde otros nos advirtieron de que no era tan perfecto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La revoluci\u00f3n industrial inglesa, del siglo XVIII,\nintrodujo la m\u00e1quina en el taller de producci\u00f3n que impuso su ritmo, siempre\nigual, que alter\u00f3 las vivencias del taller artesanal. El siglo XIX avanz\u00f3 en su\nproceso de industrializaci\u00f3n que alter\u00f3 las vidas de las personas subordinadas\nal cumplimientos de horarios. Estos condicionaron la vida cotidiana. El reloj\ndefini\u00f3 el ritmo de vida y someti\u00f3 a las familias a sus mandatos. Logr\u00f3 imponer\nun concepto de tiempo matem\u00e1tico, repetido infinitamente, un tiempo tirano, en\nel que cada minuto era id\u00e9ntico al anterior y seguir\u00eda siendo igual a los posteriores.\n<em>La ciencia desplaz\u00f3 a la sabidur\u00eda, la\nvida se volvi\u00f3 mon\u00f3tona<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un pensador profundo, defensor de la espiritualidad de lo\nhumano, nos sacude del sue\u00f1o industrial y nos recuerda que no deben perderse\nalgunas ense\u00f1anzas para recuperar una vida m\u00e1s humana. Leonardo Boff nos\npropone esta reflexi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabio tiene que ver con saber y con\nsabor. No con cualquier saber, sino con el saber que tiene sabor. El saber\ntiene sabor cuando resulta de experiencias, de sufrimientos, de observaciones\nde los vaivenes de la vida. El sabio ve m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias. No se deja\nenga\u00f1ar por ellas. Por eso no tiene ilusiones. Tiene intuiciones certeras.\nCapta la verdad profunda que se entrega solamente a los atentos. La verdad no\nest\u00e1 hecha de frases correctas, sino de visiones que sintonizan el coraz\u00f3n con\nel deseo y el deseo con la realidad. S\u00f3lo quien se abre a la realidad y\nalimenta una profunda simpat\u00eda hacia ella tiene acceso a la verdad. Por eso,\ns\u00f3lo conocemos verdaderamente cuando amamos. Cuando nos hacemos uno con la\nrealidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El c\u00f3mo diferenciar lo permanente en\nmedio del cambio es una verdadera aventura de nuestra conciencia. Es m\u00e1s\ndif\u00edcil cuando el cambio de lo que habita la superficie adquiere la velocidad\nde los tiempos actuales, tan alejados de las vivencias profundas. Para ello es\nimprescindible apoyarse en una sana antropolog\u00eda filos\u00f3fica que nos permita\ntener una idea clara de qu\u00e9 es lo m\u00e1s humano y, dentro de \u00e9l, de lo m\u00e1s humano que\nno debemos sacrificar. Qu\u00e9 es aquello sin lo cual lo humano no es tal. Su\nvaloraci\u00f3n nos permitir\u00eda aportar el rescate de valores s\u00f3lidos, cimientos de\nun mundo mejor. Por eso es interesante o\u00edr la voz de alguien perteneciente al\n\u00e1mbito de la educaci\u00f3n, como el Licenciado Santos Benetti:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por alg\u00fan lado hay que romper esa <em>cadena de programaciones<\/em>, tan plagada de\npalabras huecas y aburridas, que dejan insatisfechos a los alumnos educandos y\nm\u00e1s insatisfechos a\u00fan a los educadores, conscientes de su propia frustraci\u00f3n,\ntanto como profesionales educadores, como en su calidad de personas. Ellos son seres\nhumanos tambi\u00e9n de carne y hueso, necesitados como el que m\u00e1s de sentir con\nfuerza y pasi\u00f3n la vida, de pensar con audacia y de inventar, \u00a1S\u00ed se\u00f1or,\ninventar! nuevas f\u00f3rmulas para que nuestra educaci\u00f3n, \u201csublime vocaci\u00f3n\u201d, ya\nque mal paga, al menos nos resulte divertida y \u00fatil. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una pregunta para empezar a pensar: \u00bfNo\nse puede decir lo mismo de los medios de comunicaci\u00f3n? De ese proceso surgir\u00e1n\ncontinuamente ideas que deber\u00e1n plasmarse en la educaci\u00f3n y el sistema &nbsp;educativo deber\u00e1 estar atento a esos\nrequerimientos y pensar las formas de responder. Fundamentalmente a cultivar el\npensamiento cr\u00edtico que posibilite cuestionar el orden establecido. Esta formaci\u00f3n\ndebe partir de una idea que invierta el proceso de generaci\u00f3n del perfil del\neducando de estos dos \u00faltimos siglos. Ha quedado dicho que la demanda del\nsistema industrialista, ha puesto el acento en un <em>tipo de perfil humano<\/em>, que se asienta en un modelo de hombre. Este\nmodelo requiere la adaptaci\u00f3n a un sistema de producci\u00f3n, por lo tanto, debe <em>estar adiestrado<\/em> para el <em>trabajo en serie, estandarizado<\/em>,\ncualquiera fuese la forma que \u00e9ste adquiera en los diversos sectores del\nsistema. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es importante volver a decirlo,\nporque ha funcionado como el tel\u00f3n de fondo del sistema educativo, durante m\u00e1s\nde doscientos a\u00f1os. Ha sido el modelo sobre el cual se recort\u00f3 el perfil\neducativo del alumno. Nunca dej\u00f3 de ser la referencia impl\u00edcita del modelo\neducativo. La necesidad de un orden en el aula no ha tenido s\u00f3lo una\njustificaci\u00f3n pedag\u00f3gica de funcionamiento. Hab\u00eda adem\u00e1s uno impl\u00edcito de, lo\nque podr\u00edamos denominar con un t\u00e9rmino provocador, la <em>domesticaci\u00f3n<\/em>. Era necesario que el sistema disciplinara al alumno para\nlas actitudes necesarias requeridas por el sistema de producci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debe entenderse con claridad el sentido\ndel vocablo <em>disciplina<\/em>. Para ello es\nnecesario recurrir al pensador alem\u00e1n Max Weber (1864-1920), quien fue el que m\u00e1s\nse detuvo en el an\u00e1lisis de este tema. Dice este autor:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por disciplina debe entenderse la\nprobabilidad de encontrar obediencia para un mandato por parte de un conjunto\nde personas que, en virtud de <em>actitudes\narraigadas<\/em>, sea pronta, simple y autom\u00e1tica&#8230; <em>El concepto de disciplina encierra el de una \u2018obediencia habitual\u2019 por\nparte de las masas sin resistencia ni cr\u00edtica.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas \u201cactitudes arraigadas\u201d que\npermitan \u201cencontrar obediencia\u201d deben ser inculcadas por una instituci\u00f3n que\ngarantice la tarea. La escuela es esa instituci\u00f3n que ha venido disciplinando\nalumnos en esos t\u00e9rminos. Las dos condiciones que subraya Weber describen con\nmucha exactitud la educaci\u00f3n escolarizada: \u201csin resistencia ni cr\u00edtica\u201d. Si\nbien hoy gran parte de esto se ha perdido no por ello ha dejado de ser el\nmodelo a buscar. La <em>formaci\u00f3n del juicio\ncr\u00edtico<\/em> se declama pero no se realiza porque la disciplina no lo permite,\nm\u00e1s aun, se disciplina para no dejar lugar a la cr\u00edtica, aunque esto no sea\nconsciente en los que est\u00e1n frente al aula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte la creatividad necesaria\npara afrontar situaciones nuevas exige una libertad de acci\u00f3n que el sistema\neducativo nunca toler\u00f3 abiertamente. Ac\u00e1 puede hallarse la explicaci\u00f3n del\npeque\u00f1o lugar, a veces ninguno, que encuentra la educaci\u00f3n art\u00edstica. No s\u00f3lo\nel estudio de la historia del arte o la pr\u00e1ctica del dibujo o la pintura, sino\nla promoci\u00f3n de <em>esa dimensi\u00f3n humana que\nse asienta en la creatividad<\/em>. De all\u00ed que el sistema encuentre tantas\ndificultades en la formaci\u00f3n de un educando que libere su capacidad creativa,\nque afile su capacidad cr\u00edtica y que promueva una vocaci\u00f3n por ejercerla en\ntodo los \u00e1mbitos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Kenneth E. Eble (1923-1988), Profesor\nde la Universidad de Utah: \u201cUna educaci\u00f3n perfecta es aquella que procede\nmediante la sorpresa y la promesa de otras sorpresas, que presenta la mayor\noportunidad de descubrir\u201d. Las personas distintas, esperan esas sorpresas,\naunque no sepan qu\u00e9 est\u00e1n esperando, que por regla general no se dan. Si han\nsido capaces de sobrevivir lo han hecho porque han podido soportar el peso de\nla represi\u00f3n que se ejerci\u00f3 sobre ellas. La represi\u00f3n que no siempre es\nexpl\u00edcita, dado que adquiere los m\u00e1s diversos ropajes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maestro ya no puede responder a la\nvieja figura del hombre con sabidur\u00eda, porque en este caso la autoridad se\ndesprende de sus cualidades personales, y esto transmite la idea de que el\npoder, la autoridad o la valoraci\u00f3n, son de car\u00e1cter personal. Esto se\ncontrapone a la idea dominante que hace recaer el <em>poder<\/em> o la <em>autoridad<\/em> en\nel cargo que se ejerce. Por lo tanto la <em>educaci\u00f3n\nbancaria<\/em>, as\u00ed la denominaba el pedagogo Paulo Freire (1921-1997) se impone\nen el discurso del docente, <em>monopolizador\nde la verdad<\/em>. A las personas que se mantienen cerca del sistema educativo,\npor su profesi\u00f3n, por sus hijos en edad escolar, estas palabras les pueden\nsonar un poco duras, puesto que las \u00faltimas d\u00e9cadas todo esto no es tan visible\ncomo en \u00e9pocas no muy lejanas. Ello no debe enga\u00f1arnos: la esencia del sistema\nse mantiene intacta puesto que el concepto <em>salida\nlaboral<\/em> impera desde <em>el mercado<\/em>,\nlo que <em>ha cambiado es la demanda del\nmercado<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De all\u00ed la dificultad que encuentra la pregunta\no el cuestionamiento. Dice Benetti:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta es la expresi\u00f3n de un\nconflicto. Donde no hay conflicto no hay pregunta. Y cuando se quieren tapar\nlos conflictos, se tapan las preguntas o se disimula con preguntas\npreestablecidas que intentan generar un <em>pseudo-clima\neducativo-socr\u00e1tico<\/em>. La pregunta siempre emerge en un momento concreto,\naqu\u00ed y ahora, porque alguien est\u00e1 viviendo un conflicto, y por tanto supone una\nrespuesta concreta a ese conflicto, aqu\u00ed y ahora&#8230; no hay preguntas\nuniversales ni respuestas universales, como <em>no\nexiste el hombre universal con un conflicto universal<\/em>&#8230; Donde est\u00e1 el\nconflicto est\u00e1 el acto educativo. Y como el vivir de los hombres y mujeres\nconcretos es siempre cambiante, las preguntas resultan siempre nuevas y\ndemandan nuevas respuestas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta alienaci\u00f3n cultural es la\nconsecuencia de un modo de educar que, por regla general, se rige por normas y\nmodelos abstractos, universales, que desconocen la <em>particularidad<\/em>, <em>excepcionalidad<\/em>\ny <em>unicidad<\/em> de la persona. Por ello la\npregunta personal, desde un aqu\u00ed y un ahora no tiene cabida en el aula. El\nrespeto por la unicidad e irrepetibilidad de la persona exige <em>una educaci\u00f3n que preste atenci\u00f3n a las\ndiferencias, que las promueva, las estimule y las premie<\/em>. Que haga de la\nelaboraci\u00f3n y maduraci\u00f3n personal un centro de la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello nos permite comprender que <em>la sabidur\u00eda no encuentra lugar en el\nsistema<\/em>, porque es <em>contraria a la\nestandarizaci\u00f3n<\/em>. Este sistema <em>reproduce\nmaestros que lo reproducen<\/em>. Tal vez, esta incertidumbre, resultado de lo\nque he expuesto, del fracaso de los pensado y realizado, nos abra el horizonte\nhacia una nueva osad\u00eda: <em>cambiar el mundo<\/em>.\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez Los tiempos no son neutros, llegan cargados de ideas, de historias, de prejuicios, de mitos, tambi\u00e9n de recuerdos, de esperanzas, de ilusiones, etc., de tantas cosas que, para gran parte de nosotros, pasan por lo general inadvertidas: est\u00e1n presentes pero las ignoramos o no le prestamos la debida atenci\u00f3n. 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