{"id":85893,"date":"2020-09-08T13:52:08","date_gmt":"2020-09-08T13:52:08","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85893"},"modified":"2020-09-08T13:52:08","modified_gmt":"2020-09-08T13:52:08","slug":"28-la-historia-como-vida-colectiva-enajenada","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85893","title":{"rendered":"28- La historia como vida colectiva enajenada"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:right\" class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"626\" height=\"423\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/28.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85894\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/28.png 626w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/28-300x203.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal\nvez el t\u00edtulo, amigo lector, pueda confundirlo o incomodarlo. Pero es necesario\nque podamos desnudar, descifrar, decodificar, la versi\u00f3n de la historia que nos\nhan contado. Veamos. El relato de la <em>vida\ncolectiva<\/em> es una narraci\u00f3n hecha por personas diferentes: investigadores,\nanimadores, que participan en el relato de la historia colectiva. Esa historia\nno siempre plasma el sentido colectivo, sino que, las m\u00e1s de las veces,\nresponde, consciente o no, a los intereses de la clase dominante. Esta se\nimpone mediante m\u00faltiples mecanismos, muchos de ellos fuera del alcance de la\ncomprensi\u00f3n de las mayor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\npalabra \u00abenajenaci\u00f3n\u00bb significa, en el lenguaje cotidiano,\n\u00abentregar a otro el dominio de una cosa\u00bb. En filosof\u00eda, se habla del\nproblema de la enajenaci\u00f3n, que tiene su relaci\u00f3n con el significado de la vida\ncotidiana. Com\u00fanmente se refiere a un sentimiento de separaci\u00f3n, de estar solo\ny lejos de otros; o como una p\u00e9rdida de control de la propia vida e incluso\ncomo la sensaci\u00f3n de distanciamiento de s\u00ed mismo o de la sociedad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nenajenaci\u00f3n, en t\u00e9rminos marxistas, se refiere a la separaci\u00f3n, o la p\u00e9rdida,\ndel trabajador de los productos de su propio trabajo. Marx expres\u00f3 esta idea a\npartir del hecho de que en la sociedad capitalista, el obrero vende\nanticipadamente su capacidad de trabajar, por lo cual el resultado de su trabajo,\nel producto, se presenta como algo que ya no le pertenece a \u00e9l, se convierte en\nalgo independiente de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para\nnuestro caso, la vida social, el resultado de nuestras acciones colectivas, es\ndecir la historia, aparece ante nosotros como un resultado extra\u00f1o, ajeno. El\nresultado de ello es que la historiase\nnos presente como<em> ajena<\/em>, por ello es\nuna <em>historia<\/em> <em>enajenada<\/em>. Esa enajenaci\u00f3n es un proceso que se da en nuestras\nconciencias, por tal raz\u00f3n el problema est\u00e1 en nosotros. Somos nosotros los que\ndebemos resolverlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para\nello es necesario revisar todo lo que nos han ense\u00f1ado, en las diversas\nhistorias que hemos tenido que estudiar, algunas de ellas con evidentes sesgos\npropagand\u00edsticos. \u00c9stas son m\u00e1s f\u00e1ciles de criticar o rechazar. Lo realmente\ndif\u00edcil es desentra\u00f1ar en <em>las otras<\/em>\nlos <em>mensajes impl\u00edcitos<\/em>, esos que se\nmantienen escondidos entre rengl\u00f3n y rengl\u00f3n, que requiere el desarrollo de\ninvestigaciones que, las m\u00e1s de las veces, no est\u00e1n a nuestro alcance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nhistoria escrita contiene siempre una mirada, un sesgo en el modo de\nseleccionar los hechos narrados. En una cantidad importante de casos esto se\nnos infiltra en nuestra conciencia sin que podamos advertir el contenido\nideol\u00f3gico que encierran. Adem\u00e1s, no son tantos los historiadores que han\nrecibido una formaci\u00f3n acad\u00e9mica que contenga la capacidad cr\u00edtica necesaria.\nDentro de las aulas de la ense\u00f1anza primaria y secundaria hemos utilizado\nmanuales que, en nuestra vida ingenua de estudiantes, aceptamos y repetimos. En\nrealidad, en la mayor parte de esos casos, no ten\u00edamos alternativas si\nquer\u00edamos aprobar la materia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por\ntodo ello, en la necesidad de emanciparnos ideol\u00f3gicamente, llegados a una\netapa de nuestra madurez intelectual, requiere que nos impongamos ciertos\nesfuerzos. La antigua interpelaci\u00f3n <em>Sapere\naude<\/em>, acu\u00f1ada por el poeta latino Horacio (65-8 a.C.) es una locuci\u00f3n\nlatina que significa \u00abatr\u00e9vete a saber\u00bb. Tambi\u00e9n suele interpretarse como \u00abten\nel valor de usar tu propia raz\u00f3n\u00bb, seg\u00fan el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Immanuel Kant (1724-1804).\nLos iluministas de los siglos XVIII y XIX se impusieron a s\u00ed mismos la tarea,\nconsiderada como una obligaci\u00f3n, de sacudir y despertar la conciencia\ncolectiva, de los resabios heredados del pasado. Creo que estamos atravesando\nun estado de conciencia similar, despu\u00e9s de d\u00e9cadas de neoliberalismo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta\ntarea fue asumida entonces por los pensadores de la burgues\u00eda en su lucha\ncontra, lo que ellos consideraron, como el oscurantismo medieval. Podr\u00edamos\ndecir, con palabras de la chacarera: \u00abcasa m\u00e1s casas menos, igualito a mi\nSantiago\u00bb. Estamos hoy en otra historia. Una vez llegados a esta etapa del\ndesarrollo de la <em>sociedad moderna europea<\/em>,\nque luego se fue mundializando, las caracter\u00edsticas de su cultura, las formas\nde vida de la clase burguesa \u2014sujeto fundamental de esta etapa\u2014, le imprime a\nla \u00e9poca su sello de clase, que &nbsp;se presenta\nde un modo que empuja el avance social por un camino, que parece irreversible.\nDice Pablo Rieznik:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es claro, sin embargo,\nque la propia modernidad es imposible de ser concebida sin un desenvolvimiento\npropio de los resultados del trabajo. Es la capacidad humana de transformar la\nnaturaleza la que en un estadio hist\u00f3rico determinado de su evoluci\u00f3n cre\u00f3 las\ncondiciones, primero de acumulaci\u00f3n del capital y, m\u00e1s tarde, el despliegue de\nla industria, la configuraci\u00f3n de mercados compatibles con la extensi\u00f3n y sus\nrequerimientos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo\nque nos describe, para que podamos incluir en nuestras reflexiones, es el\nentorno en el cual se dan nuestras vidas. La necesidad de tomar nota y revisarla\ncr\u00edticamente tiene como prop\u00f3sito <em>no\nnaturalizar el mundo<\/em> en el cual vivimos, esto lo convertir\u00eda en algo\ninmodificable, como si fuera una consecuencia de la naturaleza o del cosmos.\nAsumir que la historia es el resultado de los trabajos, actitudes, creencias,\nde cada uno de nosotros, permite replantearnos nuestra actitud hacia nuestros\npresentes: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo, la\nposibilidad del hombre de adecuar especialmente el entorno a sus necesidades\nes, en definitiva, la condici\u00f3n de su misma supervivencia. Pero s\u00f3lo con el\ncapitalismo el poder social del trabajo encuentra una din\u00e1mica y un modo de\nproducci\u00f3n que hace de su rendimiento creciente la clave misma de su\nexistencia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\nprofesor nos ofrece una pintura de \u00e9poca en la que la voluntad, los deseos de\nlos hombres, sus preferencias sociales y pol\u00edticas, todo ello hab\u00eda perdido\nimportancia. Es que el empuje de las fuerzas pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas,\ncombinadas en una estructura sist\u00e9mica arrolladora, super\u00f3 la idea de que los\nhombres conduc\u00edan la historia. La sensaci\u00f3n de un poder omn\u00edmodo, superior a\nlos intereses, deseos, preferencias sociales y pol\u00edticas, como dije antes,\ntransmiti\u00f3 la idea de la existencia de un poder extrahumano, superior a todos\nellos. Esta idea vuelve a mostrarnos <em>la\nenajenaci\u00f3n del hombre<\/em> que ve c\u00f3mo los resultados de sus tareas\nindividuales y grupales operan de tal modo, que sus resultados no es reconocido\npor ninguno de ellos. Se las denomin\u00f3 <em>leyes\nde la historia<\/em>, y tuvieron sus aplicaciones espec\u00edficas en las leyes del\nmercado, las leyes del desarrollo social, etc. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nfuerza an\u00f3nima no era m\u00e1s que la resultante de ese complejo de fuerzas\nfragmentarias que se resolv\u00eda por la sumatoria de unas determinadas de ellas que\nresponden al proyecto pol\u00edtico de la burgues\u00eda en su etapa imperial. Este\nresultado aplastante, que observamos en el siglo XX y en el actual, queda\nplasmado en la siguiente descripci\u00f3n de Romano Guardini [<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>] (1885-1968):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una t\u00e9cnica cada vez\nm\u00e1s refinada tiende a tratar a los hombres de la misma manera que la m\u00e1quina\ntrata la materia prima con que fabrica un producto. Si abarcamos con la mirada\na ese conjunto, tenemos la impresi\u00f3n de que la naturaleza y el mismo hombre\nest\u00e1n cada vez m\u00e1s a disposici\u00f3n del poder: del poder econ\u00f3mico, t\u00e9cnico,\norganizador, estatal. Se dibuja con claridad cada vez mayor una situaci\u00f3n en la\ncual el hombre dispone de la naturaleza como due\u00f1o, pero al mismo tiempo el\nhombre dispone del hombre, el Estado dispone del pueblo, y el sistema\nt\u00e9cnico-econ\u00f3mico-estatal se desarrolla por s\u00ed mismo y dispone de la vida. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo\nque recupero como&nbsp; muy iluminador de este\np\u00e1rrafo es que el poder se presenta como una entidad an\u00f3nima, y que el juego de\nlos poderes socio-pol\u00edticos termina enredado en una espiral en la que se pierde\nel hilo de su funcionamiento. Esa manera de operar que muestra el poder, aunque\nno se lo pueda detectar en la superficie como una presencia f\u00edsica, se\nconvierte en un modo de funcionamiento escurridizo, que est\u00e1 en todas partes\npero no, en alguna en particular, aunque sea evidente que se concentra en\ndeterminados estamentos de la sociedad. La forma mon\u00e1rquica permit\u00eda definir\ncon sencillez d\u00f3nde se alojaba el poder. La sociedad moderna no ejerce menos el\npoder \u2014 se podr\u00eda afirmar que mucho m\u00e1s\u2014, pero lo difumina entre algunos polos\nsocio-pol\u00edticos que lo poseen en diversas proporciones. Esto lo convierte en\nuna entidad un tanto an\u00f3nima, casi fantasm\u00e1tica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice\nal respecto Mar\u00eda J. Regnasco [<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>]: \u00abLa formaci\u00f3n de\nuna clase pol\u00edtica, de un Estado, exige al mismo tiempo la construcci\u00f3n de\nc\u00f3digos jur\u00eddicos, normas contractuales, y genera formas de control social a\ntrav\u00e9s de las cuales se ejercer\u00e1 el poder\u00bb. Esta mediaci\u00f3n de formas que se\ndeben respetar, aunque m\u00e1s no sea formalmente, da la sensaci\u00f3n de que cada\nactor social debe someterse a una normativa para el logro de sus prop\u00f3sitos.\nAun los poderosos del sistema deben ser cautos con el cumplimiento (o el\nincumplimiento) de las normas, porque no pueden tener la certeza absoluta\nrespecto de su impunidad. No es que \u00e9sta no est\u00e9 presente en la mente de\nalgunos de los m\u00e1s encumbrados en el poder y no haya casos impunes, pero est\u00e1n\nlejos de la intangibilidad de un monarca. El poder, entonces, tambi\u00e9n presenta como\notra forma de la alienaci\u00f3n, hay algo que escapa por fuera de quien parece\ncontrolarlo totalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nhumanizaci\u00f3n de nosotros, en tanto sujetos de la historia nos exige una actitud\ncr\u00edtica, pero esperanzadora.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Fil\u00f3sofo italiano, acad\u00e9mico,\nsacerdote cat\u00f3lico, te\u00f3logo y escritor prol\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Profesora de Filosof\u00eda de la Universidad de Buenos\nAires. Autora de varios libros de su especialidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez Tal vez el t\u00edtulo, amigo lector, pueda confundirlo o incomodarlo. Pero es necesario que podamos desnudar, descifrar, decodificar, la versi\u00f3n de la historia que nos han contado. Veamos. El relato de la vida colectiva es una narraci\u00f3n hecha por personas diferentes: investigadores, animadores, que participan en el relato de la historia colectiva. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":85644,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-85893","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85893"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":85895,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85893\/revisions\/85895"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/85644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}