{"id":85702,"date":"2020-09-03T14:58:12","date_gmt":"2020-09-03T14:58:12","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85702"},"modified":"2020-09-03T14:58:12","modified_gmt":"2020-09-03T14:58:12","slug":"07-la-espiritualidad-en-el-pensamiento-de-grandes-cientificos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85702","title":{"rendered":"07.- La espiritualidad en el pensamiento de grandes cient\u00edficos"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:right\" class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Ricardo Vicente L\u00f3pez <\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"762\" height=\"446\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/07.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85703\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/07.png 762w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/07-300x176.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 762px) 100vw, 762px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:left\">Un muy interesante\ncomentario publicado en la p\u00e1gina <a href=\"http:\/\/www.culturainquieta.com\/es\">www.culturainquieta.com\/es<\/a> sobre la espiritualidad, nos\nrecuerda el pensamiento del notable y reconocido f\u00edsico Albert Einstein\n(1879-1955) respecto de nuestro tema. \u00c9l defini\u00f3 la espiritualidad,\nsint\u00e9ticamente, como \u201cla fuerza m\u00e1s poderosa para permanecer fiel a tu\nprop\u00f3sito\u201d. Otro aporte a este tema lo hizo en un interesante &nbsp;art\u00edculo que escribi\u00f3 para en el New York\nTimes en 1930. Me parece que va en l\u00ednea de nuestra investigaci\u00f3n, por lo que\ndice y por quien lo dice. Por ello lo invito, amigo lector, a analizar y\nreflexionar juntos. Propone un concepto de la <em>experiencia religiosa<\/em>, que puede completar lo que venimos pensando\nsobre el tema:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia del\nser humano \u2013qu\u00e9 duda cabe\u2013 es la historia de sus empe\u00f1os. Todo cuanto ha hecho\ny pensado la raza humana tiene que ver con la satisfacci\u00f3n de necesidades\nprofundamente sentidas y con la mitigaci\u00f3n del dolor. Y es preciso tener esto\ncontinuamente presente si se desea comprender el significado y evoluci\u00f3n de los\nmovimientos espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos propone una explicaci\u00f3n,\nno s\u00f3lo la existencia de las religiones, o la necesidad social y moral de un\nDios (concebido para satisfacer deseos y mitigar el dolor), sino tambi\u00e9n, y\nesto es su faceta m\u00e1s reveladora, <em>otra\nforma de experiencia religiosa<\/em> que se aleja de los dogmas establecidos y\nque, gracias a ello, puede involucrarnos a todos. Adem\u00e1s, ella \u201crara vez se\nencuentra en forma pura\u201d. A este tercer estado lo llam\u00f3 el \u201csentimiento c\u00f3smico\nreligioso\u201d. Ese sentimiento, que Einstein \u201c<em>coloca\nen la m\u00e1s&nbsp; alta esfera de las capacidades\nhumanas<\/em>\u201d, puede ser comparado con lo que el gran investigador del alma\nhumana, Sigmund Freud, llamaba el \u201csentimiento oce\u00e1nico\u201d, definido con estas\npalabras: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs la <em>intuici\u00f3n del infinito<\/em> que todo hombre\nexperimenta ante la mera existencia. Dicho con otras palabras, esa <em>sensaci\u00f3n de inmensidad<\/em> y <em>orfandad<\/em> que rodea, ahoga, desborda,\ndeja perplejo al ser humano y le <em>recuerda\nde manera primordial que es, nada m\u00e1s y nada menos, parte del todo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para hablar de esto es un\nmuy importante el llamado de atenci\u00f3n del genial f\u00edsico, atender muy especialmente\nla pobreza de nuestro vocabulario. Se nos presenta all\u00ed una limitaci\u00f3n de\nnuestra racionalidad que opera s\u00f3lo con conceptos y menosprecia otros modos de\npensamiento: intuiciones, percepciones que se expresan en sentimientos, en\nideaciones, en expresiones po\u00e9ticas, en met\u00e1foras, etc. En otras palabras\nreconocer los l\u00edmites que nos impone el lenguaje unilineal de la ciencia.\nReconoce el sabio:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Explicar esa\nsensaci\u00f3n a quien no la haya experimentado en absoluto resulta dif\u00edcil, si no\nimposible, sobre todo porque no est\u00e1 asociada a ning\u00fan concepto antropom\u00f3rfico\ncorrespondiente a Dios. El individuo puede sentir la futilidad de los deseos y\naspiraciones humanas, y puede percibir, al mismo tiempo, <em>el orden sublime y maravilloso que se pone de manifiesto tanto en la\nnaturaleza como en el mundo del pensamiento<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos propone reflexionar sobre\nla existencia individual, modelo heredado de la Ilustraci\u00f3n. \u00c9sta se nos impone\ncomo una especie de prisi\u00f3n que impide el vuelo del pensar. Ello nos abre el ansia\nde <em>experimentar el universo como un todo\n\u00fanico significativo<\/em> que nos interpela: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los genios y\nsabios de todas las \u00e9pocas se han distinguido por esta especie de <em>sentimiento profundo que no reconoce dogmas\nni concibe a Dios a imagen y semejanza humana<\/em>. Este sentimiento carece, por\nlo tanto, de iglesia alguna que deba basar all\u00ed sus principales ense\u00f1anzas. <em>Es, precisamente, entre los herejes de todos\nlos tiempos entre quienes encontramos a esos hombres impregnados de esta forma\nsuprema de sentimiento religioso<\/em>, y que en muchos casos fueron considerados\npor sus contempor\u00e1neos tanto como ateos, as\u00ed&nbsp;\ncomo tambi\u00e9n otros los reconocieron santos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de seguir avanzando,\nperm\u00edtame amigo lector, agregar para pensar con m\u00e1s libertad y amplitud, tomando\ndistancia de los conceptos \u201cya sabidos\u201d que nos cierran el camino hacia\nhorizontes m\u00e1s amplios, la etimolog\u00eda de la palabra religi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vocablo lo\nrecibimos de la tradici\u00f3n latina y est\u00e1 compuesto por el prefijo \u201cre\u201d que\nindica intensidad y el verbo \u201cligare\u201d que hace referencia a \u201catar, ligar,\namarrar\u201d. Una traducci\u00f3n posible ser\u00eda esta: \u201cacci\u00f3n y efecto de ligar\nfuertemente con la necesidad de b\u00fasqueda de respuestas que nos remiten a un\ninfinito no f\u00e1cilmente comprensible, pero que no podemos ceder en esa b\u00fasqueda\u201d.\n&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se vuelve a presentar la\npobreza de nuestros lenguajes cuando emprendemos caminos que nos van alejando\nde nuestras vidas cotidianas, de una terrenalidad aplastante. All\u00ed, entonces,\ndebemos asumir con una humildad sincera nuestras limitaciones humanas. Esta\naceptaci\u00f3n nos enfrenta, necesariamente, a la herencia de la Ilustraci\u00f3n y a\nlas imposiciones del lenguaje newtoniano. Esa herencia, de la cual algo qued\u00f3\nya dicho, elev\u00f3 la soberbia humana a las alturas de lo omnisapiencia que le\npromet\u00edan las ciencias modernas. El hombre se tent\u00f3 con ser Dios. Esto se\nexpres\u00f3, en el rechazo al misterio de lo infinito, con la aseveraci\u00f3n: \u201clo que\nno se sabe ahora se sabr\u00e1 m\u00e1s adelante\u2026 la ciencia ya encontrar\u00e1 su\nexplicaci\u00f3n\u201d. Esta frase muestra que la negaci\u00f3n de la <em>fe tradicional<\/em> no fue m\u00e1s que su suplantaci\u00f3n por la <em>fe en la ciencia<\/em>.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volvamos a las reflexiones\nde Einstein. Nos recuerda ejemplos hist\u00f3ricos de vidas religiosas, en el\nsentido ya mencionado, de algunas personas muy distantes entre ellos, como el\ngriego Dem\u00f3crito (460-370 a.C.), el italiano Francisco de As\u00eds (1182-1226) y el holand\u00e9s Baruch Spinoza\n(1632-1677).Todos ellos son \u00edntimamente afines entre s\u00ed. Si nos acercamos a sus\npensamientos, pueden sorprendernos las&nbsp;\nsimilitudes entre sus formas de pensar y vivir la espiritualidad. Hoy\npodemos agregar al pensador indio Mahatma Gandhi (1869-1948) la Madre Teresa de\nCalcuta (1910-1987), vidas ejemplares de espiritualidad puesta al servicio de\nlos m\u00e1s necesitados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Einstein, el problema\ncentral de este <em>sentimiento c\u00f3smico\nreligioso<\/em>, es la dificultad que se encuentra en los intentos de comunicarlo\na los otros:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo comunicar\nun sentimiento que no da lugar a un concepto definido de Dios ni a una\nteolog\u00eda? Esa funci\u00f3n <em>le corresponde al\narte y a la ciencia<\/em>, en tanto que no s\u00f3lo despiertan sino que mantienen\nvivo ese sentimiento en <em>quienes tienen la\ncapacidad de recibirlo<\/em>. Y llegamos as\u00ed a una concepci\u00f3n de lo m\u00e1s pr\u00f3spera\nentre la religi\u00f3n y la ciencia, antagonistas hist\u00f3ricamente irreconciliables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero destacar c\u00f3mo Einstein\nconsigue relacionar la espiritualidad en la labor de hombres m\u00e1s ligados a la\ntarea cient\u00edfica. Alguno de ellos fueron el ingl\u00e9s Isaac Newton (1643-1727) y el\nalem\u00e1n Johannes Kepler (1571-1630) con esa <em>fuerza reguladora<\/em> que lleva a un\nindividuo a seguir la voluntad universal. Todos ellos se sintieron movidos por\nel ansia de comprender, aunque m\u00e1s no fuera, algo de los inmensos misterios del\nuniverso. Encontraron all\u00ed los est\u00edmulos necesarios para dedicar toda su vida\nen revelar los misterios posibles de la mec\u00e1nica celeste. <em>Lo que proporciona a un hombre esa fuerza que necesita para emprender\nel esfuerzo de tales investigaciones, dice, es el sentimiento c\u00f3smico religioso<\/em>.\nAgrega Einstein:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo sostengo que\nel <em>sentimiento c\u00f3smico religioso<\/em>\nconstituye la m\u00e1s fuerte y noble motivaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.\nSolamente quienes pueden percatarse del <em>inmenso\nesfuerzo<\/em> y, sobre todo, de <em>la\ndevoci\u00f3n<\/em> que requiere trabajar como pionero en un campo cient\u00edfico te\u00f3rico,\nson capaces de comprender que semejante trabajo, por alejado que pueda parecer\nde las realidades de la vida, <em>s\u00f3lo puede\nsurgir de la fuerza emocional vinculada a un sentimiento semejante<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigue\ndiciendo, un poco m\u00e1s adelante:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Qu\u00e9 profunda convicci\u00f3n\nde la racionalidad del universo, y qu\u00e9 ansia de comprender, aunque s\u00f3lo fuera\nuna brizna de la mente creadora que revela este mundo, debieron de tener Kepler\ny Newton, para hacerlos capaces de gastar a\u00f1os y a\u00f1os de solitario trabajo en\nel empe\u00f1o de desenmara\u00f1ar los principios de la mec\u00e1nica celeste!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A aquellos cuyo contacto con\nla investigaci\u00f3n cient\u00edfica proviene, principalmente de sus aplicaciones\npr\u00e1cticas, caen con cierta facilidad en hacerse una idea completamente simplista,\nsuperficial, falsa entonces, de la mentalidad de esos hombres que, en medio de\nun mundo esc\u00e9ptico, han sido capaces de abrir el camino a otros esp\u00edritus\nafines desperdigados a lo largo y ancho del mundo y de los siglos. Termino con\nestas palabras del Doctor Einstein: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo quien ha\ndedicado su vida a empe\u00f1os semejantes puede hacerse una idea v\u00edvida y adecuada\nde lo que inspir\u00f3 a tales hombres y les proporcion\u00f3 la <em>fuerza espiritual<\/em> necesaria para permanecer fieles a su prop\u00f3sito a\npesar de los incontables e inevitables fracasos. Lo que proporciona a un hombre\nesa fuerza es el <em>sentimiento c\u00f3smico\nreligioso<\/em>. Un contempor\u00e1neo nuestro ha dicho, no sin raz\u00f3n, que \u201cen esta\nera materialista en que vivimos, los \u00fanicos seres profundamente religiosos son\nquienes trabajan con la m\u00e1xima seriedad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Vicente L\u00f3pez Un muy interesante comentario publicado en la p\u00e1gina www.culturainquieta.com\/es sobre la espiritualidad, nos recuerda el pensamiento del notable y reconocido f\u00edsico Albert Einstein (1879-1955) respecto de nuestro tema. \u00c9l defini\u00f3 la espiritualidad, sint\u00e9ticamente, como \u201cla fuerza m\u00e1s poderosa para permanecer fiel a tu prop\u00f3sito\u201d. 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