{"id":85495,"date":"2020-05-11T13:45:22","date_gmt":"2020-05-11T13:45:22","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85495"},"modified":"2021-02-03T13:19:33","modified_gmt":"2021-02-03T13:19:33","slug":"081-coronavirus-la-libertad-de-la-democracia-y-la-libertad-del-mercado-en-crisis","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85495","title":{"rendered":"081- Coronavirus, la libertad de la democracia y la libertad del mercado en crisis"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por Ricardo V. L\u00f3pez<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"340\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/81.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85497\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/81.png 720w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/81-300x142.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Partamos ahora de\nla decepci\u00f3n que envolvi\u00f3 a la conciencia colectiva de una parte importante de\nlos ciudadanos que habitaban el \u00e1rea del sistema democr\u00e1tico occidental, en las\n\u00faltimas d\u00e9cadas del siglo pasado. El conflicto social de las sociedades modernas\nno es un fen\u00f3meno reciente, pero se vio acentuado en ese tiempo. Despu\u00e9s de los\n\u201ctreinta a\u00f1os gloriosos\u201d, como denominaron en Francia a los de la vigencia del\nEstado de Bienestar (1945-1975), la d\u00e9cada de los setenta fue el comienzo de un\ngiro cuya bisagra fue el acceso a los gobiernos de Gran Breta\u00f1a y de los\nEstados Unidos, de Margaret Thatcher (1925-2013)<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;y\nRonald Reagan (1911-2004)<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>,\nrespectivamente. Ambos conformaron un t\u00e1ndem que signific\u00f3 un retroceso en el\ncampo de las conquistas sociales garantizadas por el Estado Social que, a\npartir de entonces, fue mostrado como un obst\u00e1culo para el progreso econ\u00f3mico.\nEste retroceso agudiz\u00f3 el conflicto social y dej\u00f3 al desnudo el avance de los\nintereses del capital concentrado sobre una distribuci\u00f3n del ingreso, m\u00e1s o\nmenos equitativa y, fundamentalmente, sobre los ingresos de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese nivel de\nconflicto fue analizado por el Doctor Lester Thurow (1938-2016), Profesor de\nEconom\u00eda Pol\u00edtica y Decano de la Sloan School del Instituto Tecnol\u00f3gico de\nMassachusetts. Advirti\u00f3 que una de las contradicciones m\u00e1s graves del\ncapitalismo, es la que se plantea entre \u00abel mercado, como forma de asignar los\nbienes, y la democracia, como modo de asegurar la igualdad\u00bb. El mercado\npromueve la \u00abcompetencia y el triunfo de los mejores\u00bb. Dentro de \u00e9l, quien\ndemuestre tener las mejores capacidades y las mayores habilidades se impondr\u00e1\nen la b\u00fasqueda de maximizar el beneficio. El otro, el perdedor, se ver\u00e1\ndesplazado y finalmente derrotado: \u00abdentro del mercado, cada individuo vale por\nel dinero que posee\u00bb. En oposici\u00f3n a ello, \u00abla democracia pretende garantizar\nla igualdad de todos los ciudadanos\u00bb. Por tal raz\u00f3n, se genera una tensi\u00f3n de\nmuy dif\u00edcil tr\u00e1mite que expone en el libro&nbsp;<em>El futuro del capitalismo<\/em>&nbsp;(1996):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La democracia\ny el capitalismo tienen diferentes puntos de vista acerca de la distribuci\u00f3n\nadecuada del poder. La primera aboga por una distribuci\u00f3n absolutamente igual\ndel poder pol\u00edtico, \u201cun hombre, un voto\u201d, mientras el capitalismo sostiene que\nes el derecho de los econ\u00f3micamente competentes expulsar a los incompetentes\ndel \u00e1mbito comercial y dejarlos librados a la extinci\u00f3n econ\u00f3mica. La\neficiencia capitalista consiste en la \u201csupervivencia del m\u00e1s apto\u201d y las\ndesigualdades en el poder adquisitivo. Para decirlo de la forma m\u00e1s dura, el\ncapitalismo es perfectamente compatible con la esclavitud\u2026 En una econom\u00eda con\nuna desigualdad que crece r\u00e1pidamente, esta diferencia de opiniones acerca de\nla distribuci\u00f3n adecuada del poder es como una falla de enormes proporciones\nque est\u00e1 por chocar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe subrayar lo\nenf\u00e1tico de la afirmaci\u00f3n. Otro aspecto interesante del an\u00e1lisis de Thurow es\nque atribuye la&nbsp;<em>desigualdad creciente<\/em>&nbsp;a la estructura del\nsistema capitalista, no a un mal funcionamiento de su desarrollo actual.\nCompleta este pensamiento con la siguiente frase: \u00abLa mayor desventaja del\ncapitalismo es su miop\u00eda. Tiene un horizonte de corto plazo\u00bb. Cuando Thurow\ndice \u201ccapitalismo\u201d, creo que deber\u00edamos leer \u201ccapitalismo estadounidense\u201d,\naunque hoy, &nbsp;en plena globalizaci\u00f3n, se ha convertido en capitalismo\nfinanciarizado. La advertencia del profesor ya es v\u00e1lida para el resto del\nplaneta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra personalidad\ndel capitalismo globalizado es el financista George Soros, especulador financiero,\ninversionista, hoy es presidente del Soros Fund Management LLC y del Open\nSociety Institute. Dice en su libro&nbsp;<em>La crisis del capitalismo global<\/em>&nbsp;(1998):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Est\u00e1 muy\nextendida la suposici\u00f3n de que&nbsp;la democracia y el capitalismo van de la\nmano. Lo cierto es que la relaci\u00f3n es mucho m\u00e1s compleja.&nbsp;El capitalismo\nnecesita a la democracia como contrapeso, porque el sistema capitalista por s\u00ed\nsolo no muestra tendencia alguna hacia el equilibrio. Los due\u00f1os del capital\nintentan maximizar sus beneficios.&nbsp;Si se les dejase a su libre arbitrio,\ncontinuar\u00edan acumulando capital hasta que la situaci\u00f3n quedase desequilibrada\u2026&nbsp;El\nfundamentalismo del mercado pretende abolir la toma de decisiones colectivas e\nimponer la supremac\u00eda de los valores del mercado sobre los valores pol\u00edticos y\nsociales\u2026 (\u00a1Sic!)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede causar\nsorpresa que, siendo quien es, se exprese en estos t\u00e9rminos. Podr\u00edamos\nconcederle una capacidad de pronosticar aquello que hoy, m\u00e1s de veinte a\u00f1os\ndespu\u00e9s, est\u00e1 a la vista de cualquier&nbsp;<em>ciudadano de a pie<\/em>&nbsp;que\nobserve el escenario internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El mercado\nlibre atenta contra la libertad del ciudadano<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consulta de\nimportantes investigadores de prestigio internacional me permite pronunciarme\ncon mayores certezas respecto del an\u00e1lisis que estamos realizando. Sus palabras\nnos dan ciertas garant\u00edas sobre los pasos que hemos dado acerca de un tema de\ntan dif\u00edcil comprensi\u00f3n. En este caso, leamos al Doctor Ulrich Beck<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>&nbsp;y\nnotaremos que percibe peligros parecidos a los se\u00f1alados por los autores\ncitados. En su libro \u00bf<em>Qu\u00e9 es la globalizaci\u00f3n<\/em>?&nbsp;<em>Falacias del\nglobalismo, respuestas de la globalizaci\u00f3n<\/em>&nbsp;(1997), dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuando el\ncapitalismo global de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados destruye el nervio vital de\nla sociedad del trabajo, se resquebraja tambi\u00e9n la alianza hist\u00f3rica entre\ncapitalismo, Estado asistencial y democracia\u2026 El trabajo remunerado sostiene y\nfundamenta constantemente no s\u00f3lo la existencia privada, sino tambi\u00e9n la propia\npol\u00edtica. Y no se trata \u201cs\u00f3lo\u201d de millones de parados, ni tampoco del Estado\nasistencial ni de c\u00f3mo evitar la pobreza, ni de que reine la justicia. Se trata\nde todos y cada uno de nosotros. Se trata de la libertad pol\u00edtica y de la\ndemocracia\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Prestemos\nespecial atenci\u00f3n a su advertencia:&nbsp;<em>lo que est\u00e1 en juego es el futuro\nde los mismos beneficiarios del sistema<\/em>. Entonces, nos encontramos tanto\ncon&nbsp;<em>las consecuencias del libre juego de las fuerzas del mercado global<\/em>&nbsp;como\ncon&nbsp;<em>las consecuencias que provoca ese tipo de conductas fuera de todo\ncontrol<\/em>. Aparece una necesidad de poner un \u00abcontrol pol\u00edtico sobre el\nmercado\u00bb. El capitalismo, como sistema de producci\u00f3n para un mercado libre,\ns\u00f3lo puede funcionar con un fuerte control pol\u00edtico (el Estado). Por otra\nparte, y esto no debe olvidarse, el capitalismo tender\u00e1 siempre, por su propia\ndin\u00e1mica de mercado, a la \u00abconcentraci\u00f3n econ\u00f3mica y la exclusi\u00f3n social\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que debe ser\nsituado en primer t\u00e9rmino es la \u00abeficacia en la atenci\u00f3n de la problem\u00e1tica\nsocial\u00bb, porque all\u00ed radica la posibilidad de administrar una distribuci\u00f3n m\u00e1s\nequitativa de los bienes. Los comienzos del siglo XXI, a pesar de las\nconsecuencias de la crisis que se extendi\u00f3 sobre el planeta, todav\u00eda no han\ndespejado las dudas que aparecen respecto de la estabilidad del sistema. En\ntierras americanas la primera d\u00e9cada del siglo XXI auguraba la posibilidad de\nun camino distinto a lo ya conocido. Pero no se tuvo conciencia clara que, los\npoderosos del capital concentrado,&nbsp;<em>no estaban dispuestos a permitir la\npresencia de gobiernos de un signo nacional y popular<\/em>. Y desataron lo peor\nde sus fuerzas para coartar esas posibilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que todav\u00eda no\ncabe en nuestras mentes es que, cuando todo parec\u00eda que el mundo comenzaba a\nrecorrer el camino final hacia una mayor concentraci\u00f3n de riquezas en pocas\nmanos, un personaje, que no figuraba en los manuales de la pol\u00edtica, se\npresent\u00f3 como&nbsp;<em>un invitado no deseado<\/em>. Agreg\u00f3 una&nbsp;<em>onceava\nplaga<\/em>&nbsp;a las b\u00edblicas diez de Egipto:&nbsp;<em>el coronavirus que puso\nde manifiesto ante los ojos del mundo que el sistema global financiero se est\u00e1\nextinguiendo<\/em>&nbsp;enredado en sus propias cadenas. Demostr\u00f3 que su sistema\ninstitucional (pol\u00edtico-econ\u00f3mico-ideol\u00f3gico) ya no es apto para reordenar y\nrecuperar lo que la pandemia destruye. Se esparce sobre el planeta con un\nmensaje que puede sorprender a los&nbsp;<em>m\u00e1s incautos<\/em>&nbsp;o a los&nbsp;<em>m\u00e1s\ndespiadados<\/em>: S\u00f3lo&nbsp;<em>la solidaridad<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>el apoyo mutuo<\/em>&nbsp;est\u00e1\nen condiciones de abrir el camino hacia un mundo mejor.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Fue una pol\u00edtica brit\u00e1nica que\nejerci\u00f3 como primera ministra del Reino Unido desde 1979 a 1990, siendo la\n\u00fanica mujer que ha ocupado este puesto en su pa\u00eds. Apodada \u00abLa Dama de Hierro\u00bb\npor la firmeza de sus ideas conservadoras que llegaron a ser conocidas como\nthatcherismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Presidente de los Estados Unidos\n(1981-1989), implement\u00f3 nuevas y osadas iniciativas pol\u00edticas y econ\u00f3micas, las\n\u201creaganomics\u201d, caracterizada por la desregularizaci\u00f3n del sistema financiero y\npor las rebajas sustanciales de impuestos al capital en 1981.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Soci\u00f3logo alem\u00e1n, profesor de la\nUniversidad de Munich y de la&nbsp;<em>London School of Economics<\/em>. Beck\nestudia aspectos como la modernizaci\u00f3n, la individualizaci\u00f3n y la\nglobalizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo V. 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