{"id":85432,"date":"2020-05-04T13:58:29","date_gmt":"2020-05-04T13:58:29","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85432"},"modified":"2021-02-03T13:18:36","modified_gmt":"2021-02-03T13:18:36","slug":"073-america-es-el-continente-de-la-esperanza-reflexiones-sobre-la-utopia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85432","title":{"rendered":"073- Am\u00e9rica es el continente de la esperanza. Reflexiones sobre la utop\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por Ricardo V. L\u00f3pez<\/h3>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"520\" height=\"245\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/73.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-85433\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/73.jpg 520w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/73-300x141.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parte II<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qued\u00f3 dicho, en el final\nde la nota anterior<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;un\naspecto fundante de la Modernidad que los siglos posteriores fueron ocultando.&nbsp;<em>La\nprimac\u00eda del individuo por sobre la comunidad&nbsp;<\/em>presentado filos\u00f3ficamente por John Locke (1632-1704)<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>&nbsp;y Thomas Hobbes\n(1588-1679)<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>&nbsp;autor\nde la famosa sentencia: \u201cEl hombre es un lobo para el hombre\u201d. Estos dos\npensadores sosten\u00edan posiciones divergentes respecto a su concepci\u00f3n del ser\nhumano: el primero defendi\u00f3 la libertad intransferible hombre y del orden\nsocial; el segundo lo conceptuaba como una especie de animal salvaje, lo que\npermiti\u00f3 fundamentar la necesidad de una monarqu\u00eda desp\u00f3tica.<strong>&nbsp;Ambos\ncoinciden en la idea del individuo como punto de referencia del orden social.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\n\n\n\nEl saber moderno, entonces, est\u00e1 sostenido sobre la idea de un orden social\ncompuesto por \u00e1tomos que se relacionan entre s\u00ed seg\u00fan las reglas del poder.<\/strong>&nbsp;Estos liberalismos terminaron defendiendo una\nconciencia individual que dio como resultado la experiencia burguesa; \u00e9sta\nprivilegi\u00f3 la riqueza material como camino de realizaci\u00f3n. Ello hace m\u00e1s\ndif\u00edcil, pero al mismo tiempo m\u00e1s necesario, el avance de un pensamiento que se\nsostenga por la vocaci\u00f3n de construir un mundo de iguales: la utop\u00eda de una\nsociedad m\u00e1s equitativa y fraterna. El fil\u00f3sofo argentino Ricardo Forster nos ayuda\na reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\n\n\n\n\u00abSe me ocurre pensar en la palabra utop\u00eda, una palabra que cre\u00f3 espacios\nnuevos, que supuso la organizaci\u00f3n de experiencias hist\u00f3ricas, sociales,\nculturales, experiencias generacionales, una palabra que supon\u00eda que el mundo\npod\u00eda transformarse, que era posible imaginar lo nuevo, que era posible pensar\nen una historia distinta, sacarse de encima la rutina, el costumbrismo, la\nrepetici\u00f3n y el realismo asfixiante\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, la utop\u00eda que debemos proponernos es nuestra utop\u00eda, y al decir&nbsp;<em>nuestra&nbsp;<\/em>debemos pensar en la&nbsp;<strong>conciencia\ncolectiva de las comunidades de nuestro continente, plasmada en la\nparticularidad de nuestro ser nacional.<\/strong>&nbsp;No hay una utop\u00eda v\u00e1lida para todos los pueblos aunque si hay utop\u00edas\nconvergentes. Parte esencial de la elaboraci\u00f3n ut\u00f3pica ser\u00e1 la de reformular la\nconcepci\u00f3n y pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n\n\n\nLa propuesta de incursionar en otros modos del pensar, abre la posibilidad de\nabordar otros temas que pueden implicar los mismos problemas pero planteados\ndesde \u00f3pticas diversas. En este sentido, dar los primeros pasos por este\nsendero, los obst\u00e1culos que se nos presente revelar\u00e1&nbsp;<em><strong>de qu\u00e9\nmanera<\/strong><\/em><strong>&nbsp;y&nbsp;<\/strong><em><strong>con qu\u00e9\nprofundidad<\/strong><\/em><strong>&nbsp;estamos\nsumergidos culturalmente en la cultura noratl\u00e1ntica, defensora del viejo\nliberalismo<\/strong>. Por esta raz\u00f3n campea un\nmenosprecio por lo indo-latino-americano. O, dicho con otras palabras, un\ndistanciamiento de los temas y problemas propios, o que debieran serlo, que\nest\u00e1n enraizados en este continente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa especie de compromiso con lo que nos env\u00edan los centros de poder,\naunque estemos lejos de ser conscientes de ello, obnubila nuestro entendimiento\nrespecto de aquello que tenemos m\u00e1s cercano, que nos rodea, que sostiene\nnuestra cotidianeidad. Hablar de&nbsp;<em>cultura americana<\/em>&nbsp;pareciera remitir necesariamente a ciertos folclorismos. Las\ninstituciones educativas (de todos los niveles, con especial peso en las\nuniversitarias) refuerzan esa concepci\u00f3n del mundo. La informaci\u00f3n que\nrecibimos a trav\u00e9s de los grandes medios consolida en nuestra conciencia ese\nmodo de ver y pensar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n\n\n\nEl Profesor Doctor Guzm\u00e1n Carriquiry Lecour (1944) uruguayo, estudi\u00f3 en la\nUniversidad de la Rep\u00fablica (Montevideo), donde se doctor\u00f3 en Derecho y\nCiencias Sociales, abord\u00f3 este tema.&nbsp; Una s\u00edntesis sobre nuestra historia\nla presenta en esta tesis:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El\ncontinente americano emerge en la historia mundial, al alba de la modernidad,\nen la primera fase de la globalizaci\u00f3n, como una sorprendente novedad que,\ndesde su g\u00e9nesis, provoca un fuerte \u00edmpetu de esperanza. Muchos estudiosos han\nescrito sobre la \u201cutop\u00eda\u201d americana de los misioneros, sobre el \u201creino\nmilenario\u201d de los franciscanos, sobre el influjo del abad italiano Joaqu\u00edn de\nFiore (1135-1202); sobre el franciscanismo radical en Am\u00e9rica. Tambi\u00e9n el\nhumanista ingl\u00e9s Tom\u00e1s Moro (1478-1535), mencionado en la nota anterior,&nbsp;<strong>imagin\u00f3 una comunidad, que ubica en las tierras del Nuevo Mundo,\nla que se rige por los principios de la solidaridad cristiana, por la cual\ntodos viven en paz.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a los tiempos actuales podemos leer\ndel ilustre mexicano Octavio Paz (1914-1998), una de sus citas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLas\nnaciones del Viejo Mundo, replegadas sobre ellas mismas consagran las propias\ninmensas energ\u00edas en la&nbsp;creaci\u00f3n de una prosperidad sin\ngrandeza&nbsp;y cultivan un&nbsp;hedonismo sin pasi\u00f3n y sin\nriesgos. En ellas, m\u00e1s que de&nbsp;nihilismo&nbsp;es\nnecesario hablar de&nbsp;hedonismo.&nbsp;El esp\u00edritu del nihilista es tr\u00e1gico; el del hedonista es\nresignado\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo agregar dos encuentros altamente significativos:&nbsp;<strong>la\nConferencia General del Episcopado Latinoamericano en Medell\u00edn (Colombia 1968)\ny la de Puebla (M\u00e9xico 1979) representaron llamados a la esperanza y a la\nliberaci\u00f3n de los pueblos que repercutieron, asombrosamente, en Europa.<\/strong>&nbsp;El comienzo del siglo XXI volvi\u00f3 a sorprender al\nmundo la capacidad de crear nuevos caminos pol\u00edticos para la construcci\u00f3n de\nsociedades libres e igualitarias. La primera d\u00e9cada auguraba un avance del\npensamiento pol\u00edtico progresista: Brasil y Bolivia parecieron anunciar un final\npara esas experiencias, los pueblos de Chile, Ecuador, Per\u00fa y Colombia\nadvirtieron que no estaban dispuesto a seguir sometidos. Am\u00e9rica, siempre\nAm\u00e9rica, estuvo dispuesta a comenzar de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se impone, nuevamente, la necesidad de construir nuevas formas de\npensamiento, porque la reflexi\u00f3n de la utop\u00eda exige la ruptura con las ideas\nque funcionaron como justificaci\u00f3n del orden imperial. Todo ello supone un\ndebate profundo del que nadie debiera excluirse. Todo ello supone una ruptura\ncon los paradigmas reinantes. Se torna un paso ineludible pensar desde la\nutop\u00eda, pero \u00e9sta impone la ruptura se\u00f1alada. Al hablar de paradigmas estoy\nhaciendo referencia a un saber que ha colonizado la educaci\u00f3n institucional\nconvirtiendo la&nbsp;<em>neutralidad<\/em>&nbsp;y la&nbsp;<em>objetividad<\/em>&nbsp;de los saberes como la condici\u00f3n&nbsp;<em>sine qua non<\/em>, como la asepsia imprescindible para&nbsp;<em>la\nconstrucci\u00f3n de conocimientos aceptables por la Academia<\/em>. Todo ello acarrea el resultado de mantenerse alejado de\nlas necesidades humanas, sobre todos la de los m\u00e1s excluidos. Se entiende as\u00ed\nel rechazo a toda \u00e9tica, es decir a todo compromiso con una justicia para\ntodos, por el socorro a los m\u00e1s necesitados, en un mundo en el que&nbsp;<em>unos pocos\ntienen much\u00edsimo<\/em>&nbsp;y los&nbsp;<em>m\u00e1s apenas\ncomen<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Todo ello nos permite\nentender que en las manifestaciones de tantos intelectuales muestren un\ndistanciamiento de toda esa problem\u00e1tica, bajo la excusa de mantenerse alejados\nde los compromisos pol\u00edticos. Neg\u00e1ndole a la pol\u00edtica su sentido originario:&nbsp;<\/strong><em><strong>la\nvocaci\u00f3n por el bien com\u00fan<\/strong><\/em><strong>&nbsp;y, en su origen cristiano-occidental,\nen el&nbsp;<\/strong><em><strong>compromiso primero con los m\u00e1s necesitados<\/strong><\/em><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar de la utop\u00eda, pensando desde la particularidad de nuestra Am\u00e9rica\nsin exclusiones de ning\u00fan tipo, exige entrar en la consideraci\u00f3n de&nbsp;<em>qui\u00e9n\nhabla<\/em>,&nbsp;<em>desde d\u00f3nde habla<\/em>,&nbsp;<em>para qui\u00e9nes habla<\/em>.&nbsp;<em>Qui\u00e9n<\/em>&nbsp;habla es la pregunta por el sujeto portador del discurso ut\u00f3pico,\nsupone dejar aclarado el grado de compromiso con la liberaci\u00f3n de nuestros\npueblos. Este&nbsp;<em>qui\u00e9n<\/em>&nbsp;debe ir acompa\u00f1ado del&nbsp;<em>para&nbsp;<\/em><em>qui\u00e9n<\/em>, y dejar explicitado que es en el&nbsp;<em>desde\nd\u00f3nde<\/em>&nbsp;que el suelo americano adquiere\nrelevancia pol\u00edtica.&nbsp;<strong>All\u00ed son los pueblos (aunque esta categor\u00eda\npol\u00edtica aparezca como vetusta) los sujetos y los destinatarios de la utop\u00eda.\nEntonces,&nbsp;<\/strong><em><strong>desde ellos<\/strong><\/em><strong>,&nbsp;<\/strong><em><strong>con ellos<\/strong><\/em><strong>&nbsp;y&nbsp;<\/strong><em><strong>para ellos<\/strong><\/em><strong>&nbsp;es que la realidad de la pol\u00edtica ut\u00f3pica\nadquiere sentido y vigencia, al plasmarse en luchas ut\u00f3picas (pero posibles).<\/strong><br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>Am\u00e9rica es\nel continente de la esperanza<\/em>&nbsp;\u2013 Parte\nI, fue publicada en esta misma p\u00e1gina el 1-2-2020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Fil\u00f3sofo y m\u00e9dico ingl\u00e9s, considerado como\nuno de los m\u00e1s influyentes pensadores y como el \u00abPadre del Liberalismo Cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Fil\u00f3sofo ingl\u00e9s considerado uno de los\nfundadores de la filosof\u00eda pol\u00edtica moderna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo V. L\u00f3pez Parte II Qued\u00f3 dicho, en el final de la nota anterior[1]&nbsp;un aspecto fundante de la Modernidad que los siglos posteriores fueron ocultando.&nbsp;La primac\u00eda del individuo por sobre la comunidad&nbsp;presentado filos\u00f3ficamente por John Locke (1632-1704)[2]&nbsp;y Thomas Hobbes (1588-1679)[3]&nbsp;autor de la famosa sentencia: \u201cEl hombre es un lobo para el hombre\u201d. 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