{"id":85342,"date":"2019-12-12T11:28:50","date_gmt":"2019-12-12T11:28:50","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85342"},"modified":"2020-04-22T14:42:07","modified_gmt":"2020-04-22T14:42:07","slug":"66-aportes-de-pensadores-a-la-denuncia-de-la-decadencia-de-la-cultura-occidental","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85342","title":{"rendered":"66.- Aportes de pensadores a la denuncia de la decadencia de la cultura occidental"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"701\" height=\"447\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/66.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85344\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/66.png 701w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/66-300x191.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 701px) 100vw, 701px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<blockquote style=\"text-align:right\" class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u201cInteligent\u00edsimos economistas formados en Harvard que saben c\u00f3mo hacer ganar mucho dinero a los ricos pero no saben c\u00f3mo sacar de la miseria a los pobres; saben inventar crisis catastr\u00f3ficas que enriquecen a los ricos y empobrecen a los pobres\u201d.<\/em><br> Andreu Mart\u00edn (1949), escritor espa\u00f1ol<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formaci\u00f3n que recibe el <em>ciudadano medio<\/em>, en las diferentes\ninstancias educativas, lo <em>prepara para la\nespecializaci\u00f3n<\/em>, en el <em>an\u00e1lisis\nparticularizado del fragmento. <\/em>Equivale a decir \u2014como nos lo adelantaba\nOrtega y Gasset hace casi noventa a\u00f1os\u2014&nbsp; se\nlos prepara <em>para saber lo m\u00e1s posible\nsobre lo cada vez m\u00e1s diminuto, microsc\u00f3pico<\/em>, de la realidad. El Doctor en\nFilosof\u00eda por la Universidad de Madrid Juli\u00e1n Mar\u00edas (1914-2005) lo expresaba\nde este modo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Ortega, el gran\nt\u00edtulo de honor de nuestro tiempo, en los pa\u00edses occidentales, es el acceso de\nlas masas a la vida hist\u00f3rica, al goce de las creaciones de la civilizaci\u00f3n, a\nlas posibilidades humanas que m\u00e1s de dos milenios de esfuerzo han hecho\nposibles. Lo <em>grave, lo inquietante, lo\npatol\u00f3gico<\/em>, no es eso, sino que eso se comprometa y ponga en peligro al no\ntener en cuenta que en el hombre todo es inseguro y problem\u00e1tico. No se puede\nvivir humanamente m\u00e1s que exigi\u00e9ndose, manteniendo una tensi\u00f3n creadora, un\nestado de permanente alerta, un impulso hacia lo alto. El <em>fen\u00f3meno del hombre-masa es el problema<\/em>. Es el <em>que opina sobre todo y cree que todo le es debido, que no siente\ngratitud por lo que ha recibido, ni se cuida de conservarlo, ni piensa en las\ncondiciones que lo hacen posible, se da sobre todo en los estratos medios y\nsuperiores de la sociedad. Su forma extrema es el especialista que, por tener alta\ncompetencia en un campo limitado, act\u00faa como si la tuviera en todo, opina sobre\nlos temas que le son ajenos, extiende su autoridad parcial fuera de sus l\u00edmites\nleg\u00edtimos<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta especializaci\u00f3n, tan homenajeada y\npremiada en los \u00faltimos tiempos, se ha convertido en un obst\u00e1culo para una\naproximaci\u00f3n al conocimiento de este tiempo, ya que esto requiere una mirada\nm\u00e1s abarcadora y comprensiva, menos r\u00edgida y cuantificadora, m\u00e1s profunda y\nsensible. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia anterior a los autores ha tenido\ncomo prop\u00f3sito partir de la autoridad y la sapiencia de quienes <em>han dedicado la vida a pensar la situaci\u00f3n\ndel hombre y la historia<\/em>. <em>Puede\nencontrarse en todos ellos una especie de angustia ante la evidencia de que el\nsistema cultural, el sistema institucional, el sistema educativo en todos sus\nniveles, muestran un desfallecimiento que le impone una fatiga a la conducta de\nlos hombres y mujeres de hoy<\/em>. Esa fatiga, que es al mismo tiempo un <em>sinsentido de la vida<\/em>, es el resultado\nde padecer y asumir su impotencia. Esto paraliza la comprensi\u00f3n de las\ncaracter\u00edsticas de esta \u00e9poca, que por lo tanto no encuentra caminos\nsuperadores, y todo ello los va sumergiendo en un clima poco propicio para\npensar un futuro deseable y posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas intuiciones,\nque no han sido s\u00f3lo el resultado de las investigaciones filos\u00f3ficas, pueden\nencontrarse tambi\u00e9n en la novela del escritor brit\u00e1nico Aldous Huxley\n(1894-1963), <em>Un mundo feliz &nbsp;<\/em>(1932), que hoy podr\u00edamos calificar de\nanticipatoria o prof\u00e9tica. En ella anuncia la soluci\u00f3n de los conflictos de la\nsociedad industrial capitalista. Su descripci\u00f3n contiene elementos importantes\nque hoy se pueden rastrear en el mundo globalizado. <em>La salida que propone es negar la angustia, en este caso mediante la\ndroga, y ser feliz en la ignorancia<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la\ncinematograf\u00eda aparece en <em>Tiempos\nmodernos<\/em>, un largometraje de Charles Chaplin de 1936, escrito, dirigido y\nprotagonizado por el c\u00e9lebre actor. La pel\u00edcula constituye un retrato de las\ncondiciones de trabajo en la f\u00e1brica moderna por la implementaci\u00f3n de la\neficiencia que agregaba la producci\u00f3n en cadena. El perfeccionamiento de la\nproducci\u00f3n se cobra el precio de la <em>alienaci\u00f3n\ndel trabajador<\/em>, sometido a un proceso de <em>subordinaci\u00f3n servil a la m\u00e1quina<\/em>. El tono es de cr\u00edtica a esa\nsupuesta superaci\u00f3n del mundo global. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A casi ochenta a\u00f1os\nde esas denuncias, con muy poco arte y un relato lineal, sin embargo me atrevo\na recomendar ver la pel\u00edcula <em>Idiocracia<\/em>,\nporque hay en ella, con no mucha inteligencia y sin grandes esfuerzos de\nparecer inteligente, una especie de <em>profec\u00eda\nterrible que advierte d\u00f3nde finaliza el mundo de yanquilandia<\/em>. Una especie\nde advertencia, que proviene del lugar m\u00e1s impensable, Hollywood, que, aunque\nno sea su prop\u00f3sito expl\u00edcito, obliga a pensar hacia d\u00f3nde vamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El periodista Bob Herbert (1945), columnista\ndel New York Times, ha escrito una nota que titul\u00f3 <em>Change the Channel<\/em> (Cambie el canal), como un modo de llamar la\natenci\u00f3n del ciudadano medio estadounidense que pasa por la vida sin mirar por\nla ventanilla. Dice, por ejemplo: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si hay un tema que\nmerezca mayor cubrimiento por parte de los medios noticiosos, es el de la\npersistencia de la misoginia en Estados Unidos. El sexismo en su infinidad de\nformas&nbsp; destructivas atraviesa casi todos\nlos aspectos de la vida. Para muchos hombres es el verdadero pasatiempo\nnacional, mucho m\u00e1s importante que el b\u00e9isbol o el f\u00fatbol. Y sin embargo, poca\natenci\u00f3n se ha prestado a los estragos que la misoginia produce en la sociedad,\nen general, y en las mujeres y ni\u00f1as en particular. Sus formas son ilimitadas.\nLa pornograf\u00eda dura es un negocio de muchos miles de millones de d\u00f3lares, que\nse ha extendido mucho m\u00e1s all\u00e1 de los hombres exhibicionistas de gabardina para\nllegar a incluir a cualquiera que tenga un computador port\u00e1til. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si nos dirigimos a la lectura del fil\u00f3sofo alem\u00e1n Oswald Spengler\n(1880-1936) en su obra <em>La decadencia de\noccidente <\/em>(1918) se debe recordar que vivi\u00f3 una \u00e9poca que experiment\u00f3 la\nPrimera Guerra mundial y la crisis de la Bolsa de Wall Street. \u00c9sta dio\ncomienzo&nbsp; a una larga y profunda crisis\ninternacional con la quiebra de la econom\u00eda y la Gran Depresi\u00f3n posterior. El\nfuturo pintaba un muy negro panorama y las perspectivas eran muy poco\nhalag\u00fce\u00f1as. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Doctor <em>Shlomo Ben Ami<\/em>&nbsp;(1943),\nD<em>octor<\/em>&nbsp;en\nHistoria por la Universidad de Oxford nos propone esta reflexi\u00f3n sobre el fil\u00f3sofo alem\u00e1n: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde\nla publicaci\u00f3n en 1918 del primer volumen de <em>La decadencia de Occidente<\/em> de Oswald Spengler, las profec\u00edas sobre\nla muerte segura de lo que llam\u00f3 la \u201ccivilizaci\u00f3n f\u00e1ustica\u201d&nbsp; han sido un tema recurrente para los\npensadores y los intelectuales p\u00fablicos. Se podr\u00eda considerar que las crisis\nactuales en los Estados Unidos y en Europa, consecuencia primordialmente de los\nfallos \u00e9ticos inherentes al capitalismo de los EEUU y a las deficiencias de\nfuncionamiento de Europa, atribuyen cr\u00e9dito a la opini\u00f3n de Spengler sobre la\ninsuficiencia de la democracia y a su rechazo de la civilizaci\u00f3n occidental por\nestar impulsada esencialmente por una corruptora avidez de dinero.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esta nota abro la\nposibilidad de extenderme en otras pr\u00f3ximas por la importancia del tema. La\nnegaci\u00f3n de pensar parte de ello en el espacio informativo p\u00fablico, y de su\nescaso tratamiento en la bibliograf\u00eda actual, caracterizado por el optimismo\nglobalizador, me obligan a avanzar sobre \u00e9l. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez \u201cInteligent\u00edsimos economistas formados en Harvard que saben c\u00f3mo hacer ganar mucho dinero a los ricos pero no saben c\u00f3mo sacar de la miseria a los pobres; saben inventar crisis catastr\u00f3ficas que enriquecen a los ricos y empobrecen a los pobres\u201d. 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