{"id":85256,"date":"2019-11-27T11:08:13","date_gmt":"2019-11-27T11:08:13","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85256"},"modified":"2020-04-22T14:41:43","modified_gmt":"2020-04-22T14:41:43","slug":"60-el-periodismo-superficial-y-la-conciencia-colectiva-adormecida","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85256","title":{"rendered":"60.- El periodismo superficial y la conciencia colectiva adormecida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"654\" height=\"400\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/60.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85257\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/60.png 654w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/60-300x183.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 654px) 100vw, 654px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<blockquote style=\"text-align:right\" class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Los analfabetos del siglo XXI no son aquellos que no saben leer o escribir, ni aquellos que no saben aprender, sino aquellos incapaces de desaprender y reaprender seg\u00fan los nuevos desaf\u00edos que se van presentando por delante.<\/em><br> Alvin Toffler<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos sumergidos,\nen un mundo que inculca y defiende, la existencia de una conciencia colectiva\nsemi-adormecida. Totalmente adaptada a una vida que transcurre administrada dentro\nde un tiempo de inmediateces y sucesos ef\u00edmeros. La forma que asume all\u00ed la\ninformaci\u00f3n se denomina \u201cnoticia\u201d, cuyo valor radica en ser \u201cprimicia\u201d y en\ntener \u201cexclusividad\u201d, sin otorgarle mayor importancia a su contenido. Ese\ntorbellino, en el cual lo \u00faltimo desplaza a lo anterior que, a su vez, se ve\ndesplazado por otra novedad, que correr\u00e1 la misma suerte, es lo que se llama \u201cperiodismo\u201d.\n\u00bfD\u00f3nde habr\u00e1n ido a parar aquellas grandes plumas de otro tiempo. Es probable\nque hayan sido barridos por ese mismo torbellino. \u00a1Tal vez, su pecado, haya sido\nesa <em>extra\u00f1a pretensi\u00f3n de pensar<\/em>!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este mundo tiene una larga\nhistoria que la presentar\u00e9 en varias notas. Lo m\u00e1s importante es saber que la\ncuna de esta escuela, que se llam\u00f3 periodismo moderno, est\u00e1 en los Estados\nUnidos y cuya fecha de inicio puede ubicarse en la primera d\u00e9cada del siglo XX.\nSi nos ponemos un poco exigentes deber\u00edamos preguntar \u00bfpor qu\u00e9 se dio en ese\npa\u00eds y no en otro? La respuesta no es menor ni es sencilla. Nos insumir\u00e1 un\ndesarrollo un poco largo. Veamos, a modo de introducci\u00f3n, la opini\u00f3n de un\nimportante investigador estadounidense, George Gerbner (1919- 2005) Licenciado\ny Doctorado en Periodismo por la Universidad de California, Berkeley, fue un estudioso\nde la Teor\u00eda de la Comunicaci\u00f3n; se especializ\u00f3 en los efectos que produce la\ntelevisi\u00f3n en la sociedad. Escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios comerciales\nde comunicaci\u00f3n est\u00e1n provocando, al menos, tres efectos principales. En <em>primer lugar<\/em>, tienden a reforzar la <em>despolitizaci\u00f3n de la gente<\/em>; los\nconglomerados de medios \u201c<em>no tienen nada\npara decir, pero mucho para vender<\/em>\u201d. En <em>segundo\nlugar<\/em>, tienden a desmoralizar a la poblaci\u00f3n convenci\u00e9ndola de que es vana\ntoda esperanza de cambio y que <em>s\u00f3lo resta\naceptar la realidad tal cual la interpretan<\/em>. El <em>tercer efecto<\/em> es la producci\u00f3n de <em>realidades parad\u00f3jicas<\/em>. Por un lado, <em>se verifica un mayor y creciente acceso a la recepci\u00f3n de medios y, al\nmismo tiempo, los medios est\u00e1n cada vez en manos de menos<\/em>. La <em>influencia que ejercen las corporaciones\nglobales se extiende a todas las esferas de la vida, mientras que se procura\nque el papel de los estados nacionales sea cada vez m\u00e1s irrelevante. Son los\ngrandes medios los que exaltan la importancia de la libertad de expresi\u00f3n en la\nvida de la sociedad, especialmente porque son ellos los que poseen los mayores\ncentros de informaci\u00f3n. La libertad de expresi\u00f3n se ha ido convirtiendo en la\nlibertad comercial para conducirla<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La descripci\u00f3n descarnada no\nesconde nada de las consecuencias que a que han dado lugar la concentraci\u00f3n\nempresarial de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chris Hedges (1956),\nperiodista estadounidense, En 2002 form\u00f3 parte del equipo de periodistas de The\nNew York Times que fueron galardonados con el Premio Pulitzer; fue corresponsal\nde guerra, especializado en Am\u00e9rica y Oriente Pr\u00f3ximo; escribe todas las\nsemanas varias columnas para importantes publicaciones. Su recorrido en el\nperiodismo lo autoriza a escribir esta definici\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa prensa es un\nbrazo de la puesta en escena que las corporaciones financian para reemplazar la\nvida pol\u00edtica del pa\u00eds y convertir el debate c\u00edvico en un gran reality show\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese show tiene reglas muy\nclaras que no permiten que nadie se aparte del libreto. La investigadora\nBarbara Ehrenreich (1941) ensayista y activista social estadounidense; Doctorada\nen biolog\u00eda por la Universidad Rockefeller de Nueva York. Tras su doctorado,\ndecidi\u00f3 convertirse en investigadora cient\u00edfica y comenz\u00f3 a involucrarse en la\npol\u00edtica, afirm\u00f3: \u201c<em>Existe ese poderoso\nmito de que los Estados Unidos no tienen clases<\/em> <em>sociales\u201d<\/em>. Por esa afirmaci\u00f3n fue denunciada como marxista por\n\u00abEl Washington Times\u201d. La persistencia de este mito, avalado por los\ngrandes medios, permite comprender que pueda publicarse un mensaje con este\ncontenido: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl ejecutivo de\nuna empresa y el chico que limpia los suelos tienen los mismos intereses. Hemos\nde trabajar todos juntos y hacerlo por el pa\u00eds y en armon\u00eda, con simpat\u00eda y\ncari\u00f1o los unos por los otros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, es necesario\ninvestigar c\u00f3mo se lleg\u00f3 a este estado de cosas, en las que los encubrimientos\ny las falsedades son moneda corriente en el \u201cGran Pa\u00eds del Norte\u201d. Como consecuencia\nde ello se logr\u00f3 imponer una ideolog\u00eda encubridora que oculta las verdades\ninconvenientes para el establishment. Para avanzar en esta investigaci\u00f3n nos\nveremos obligados a retrotraernos a un siglo y medio antes. All\u00ed podremos\nencontrar algunos de los ocultamientos mejores guardados de la historia de ese\npa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Pensamiento\n\u201cliberal\u201d de los Padres Fundadores<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender a los\nliberales del pa\u00eds del Norte, y su modo de pensar la pol\u00edtica en el siglo XX y\nXXI, es necesario volver a esa fecha hist\u00f3rica en la se proclam\u00f3 la primera\nConstituci\u00f3n \u201crepublicana\u201d de Occidente, el 17 de septiembre de 1787. Es\nnecesario enfatizar lo de <em>republicana<\/em>\nporque s\u00f3lo eso fue. El concepto <em>democracia<\/em>,\ntal como fue expresado por Abraham Lincoln (1809-1865) casi un siglo despu\u00e9s:\n\u00abGobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo\u00bb, generaba entonces profundos\ntemores. Un dato revelador es que la palabra <em>democracia<\/em> no aparece escrita en ninguna parte del texto constitucional\noriginal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deteng\u00e1monos en algunas\nalternativas y circunstancias que dieron a luz ese texto. Un dato poco conocido\nnos lo aporta el profesor Roberto Gargarella&nbsp;\n(1964), Abogado, Jurista, Soci\u00f3logo, escritor y acad\u00e9mico argentino,\nespecialista en derechos humanos, derecho constitucional e igualdad y\ndesarrollo. Nos cuenta un dato hist\u00f3rico relevante para nuestra investigaci\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notablemente,\ncabe recordarlo, la <em>Convenci\u00f3n\nnorteamericana se celebr\u00f3 a puertas cerradas<\/em>, a diferencia de las <em>Convenciones Constitucionales<\/em> que se\nllevaron adelante en &nbsp;Francia,\ninmediatamente despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n. De all\u00ed que los convencionales\nexpresaran con absoluta franqueza (a veces, dir\u00eda, con asombrosa franqueza) por\nqu\u00e9 defend\u00edan los arreglos institucionales que patrocinaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El remarcado anterior de la\npalabra \u201crepublicana\u201d se debe a la necesidad de entender que fue una\nconstituci\u00f3n pensada para contraponerse al Imperio brit\u00e1nico, su conquistador,\ny concebida para&nbsp; liberarse de \u00e9l. Pero\nadem\u00e1s, tambi\u00e9n estaban fuertemente impresionados por el <em>desborde de la \u201cchusma\u201d parisina<\/em> lo que aclara <em>el sentido respecto de qu\u00e9 es lo que \u201cse quer\u00eda evitar para el futuro\u201d<\/em>.\n\u00bfC\u00f3mo se resolvi\u00f3 esta \u201cdificultad\u201d? Nos responde el profesor: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La propuesta federalista de reorganizar el sistema\ninstitucional apareci\u00f3 entonces como imposible de eludir<\/em>: dado el grave riesgo\ncreado por la existencia de las facciones, y <em>dada la imposibilidad de eliminarlas<\/em>. La \u00fanica alternativa\ndisponible era la de organizar las instituciones de modo tal de hacerlas\nresistentes frente a ellas. Por ello la necesidad <em>de evitar que el sistema de gobierno quedase exclusivamente en manos de\nalguno de los diferentes grupos en que se divid\u00eda la sociedad<\/em>. N\u00f3tese, una\nvez m\u00e1s, <em>lo despiadado de la expresi\u00f3n\n\u201cla imposibilidad de eliminarlas\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos frente a un\nn\u00facleo de pensamiento conservador que, me atrever\u00eda a decir, es casi indigerible\npara el liberalismo del siglo XIX: homologar <em>democracia<\/em> y <em>constituci\u00f3n<\/em>\ncomo lo demostr\u00f3 un siglo antes <em>la\nRevoluci\u00f3n gloriosa inglesa<\/em> (1688) y la tradici\u00f3n comenzada por la <em>Declaraci\u00f3n Brit\u00e1nica de Derechos (<\/em>1689).\nLa diferencia la marca el peso de las ideas del ide\u00f3logo y fil\u00f3sofo John Locke\n(1632-1704), padre del liberalismo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Doctor en Derecho\nConstitucional, Profesor de en la Universidad de Barcelona, Gerardo Pisarello,\npropone una distinci\u00f3n muy \u00fatil y esclarecedora: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El constitucionalismo es un instrumento de organizaci\u00f3n\ndel poder<\/em>. <em>Pensar que debe estar necesariamente al\nservicio de la democracia es un error<\/em>. Ya los antiguos, con Arist\u00f3teles a\nla cabeza, entendieron que la constituci\u00f3n material de una sociedad pod\u00eda ser\ndemocr\u00e1tica o antidemocr\u00e1tica. <em>Esta\ntensi\u00f3n atraviesa el constitucionalismo moderno<\/em>. El caso de EEUU, por\nejemplo, <em>naci\u00f3 en buena medida<\/em> <em>como un dispositivo para frenar las\npresiones democratizadoras generadas por el movimiento independentista<\/em>. En\nEuropa, el constitucionalismo posterior a la ca\u00edda del terror, y el liberal\ndespu\u00e9s, tambi\u00e9n <em>procur\u00f3 proteger la gran\npropiedad y contener los reclamos de las mayor\u00edas populares<\/em>. Y en esa <em>tradici\u00f3n liberal antidemocr\u00e1tica<\/em> habr\u00eda\nque situar, tambi\u00e9n, tiempo despu\u00e9s, el constitucionalismo impulsado por el <em>Consenso de Washington<\/em>, en los a\u00f1os 90\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paul Valadier S., Doctor en\nFilosof\u00eda; Director de Archives de Philosophie y Profesor de Filosof\u00eda Moral y\nPol\u00edtica, autor de numerosos libros; nos propone una reflexi\u00f3n sobre el\nconcepto de democracia dentro de los oleajes pol\u00edticos de estos tiempos: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEstamos ante un\nnuevo eslogan, una moda transitoria o una provocaci\u00f3n sin mayor alcance? O bien\ncomo algunos pretenden, hemos entrado en una \u00e9poca sin precedentes: <em>la era de la posverdad<\/em>. Antes de\nasustarnos frente a lo que quiz\u00e1 no pase de ser un exceso verbal, pues la\nprovocaci\u00f3n es algo necesario para hacerse notar en el mundo medi\u00e1tico,\nsubrayemos que la vida pol\u00edtica y social pocas veces acuerda con la verdad. La\nhistoria muestra hasta qu\u00e9 punto han sido moneda corriente aproximaciones y\nconnivencias con la verdad: propaganda mendaz y lavado de cerebro. Podr\u00edamos\nllegar a defender la idea de que esos desagradables hechos forman parte de la\nvida pol\u00edtica misma. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco m\u00e1s adelante afirma,\ncon palabras que confiesan una cierta desesperanza, pero que, no por ello se\nalejan de la verdad:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un primer\nacercamiento podr\u00edamos decir que la negaci\u00f3n de la verdad corresponde al\nrechazo a decir las cosas como son, al intento de mercadeo con lo real o a la\ninvenci\u00f3n de todo tipo de noticias, haciendo afirmaciones alejadas de toda\nverosimilitud. Tal negaci\u00f3n, sin embargo, parece estar bajo formas diversas a\nla orden del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No intento adoptar una\nactitud purista respecto de que siempre es necesario decir la verdad. Por otra\nparte, cabe preguntar \u00bfcu\u00e1l verdad? Debemos evitar el extremo enga\u00f1oso de que\nexiste una <em>\u00fanica verdad<\/em>. Eso nos\nenfrentar\u00eda con la dificultad mayor respecto de qui\u00e9nes son sus <em>verdaderos portadores<\/em>. Estar\u00edamos cerca\ndel riesgo del <em>absolutismo de la verdad<\/em>,\nincompatible con la democracia. Otro componente del problema es la necesidad de\npreguntarse si en esta \u00e9poca (si es que alguna vez haya sido posible en otra)\nlas mayor\u00edas que se nutren con la informaci\u00f3n de los medios est\u00e1n en condiciones\nde recibir esa \u201cverdad\u201d. \u00bfCu\u00e1l verdad? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esto no debe justificar,\nen modo alguno, la mentira permanente en sus m\u00e1s variadas formas. As\u00ed como a un\npaciente grave es necesario administrarle modos de la verdad, postergando la\nm\u00e1s cruda, la informaci\u00f3n p\u00fablica deber\u00eda estar administrada por una pedagog\u00eda\nque fuera preparando la comprensi\u00f3n de los asuntos pol\u00edticos. En otras\npalabras: es necesario el ejercicio de debates acerca de qu\u00e9 es la verdad, cu\u00e1l\nde sus formas es aceptable. Sin dejar de lado en este debate la necesidad de la\nexistencia de un <em>periodismo alternativo <\/em>(ya\nexisten muchas expresiones de \u00e9ste) que eduque a los p\u00fablicos en estas\nproblem\u00e1ticas. Partiendo de la aceptaci\u00f3n de las variadas formas posibles de la\nverdad y del ejercicio de la cr\u00edtica como instrumento imprescindible para la\nconstrucci\u00f3n de un \u00e1gora para la participaci\u00f3n popular.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez Los analfabetos del siglo XXI no son aquellos que no saben leer o escribir, ni aquellos que no saben aprender, sino aquellos incapaces de desaprender y reaprender seg\u00fan los nuevos desaf\u00edos que se van presentando por delante. 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