{"id":85131,"date":"2019-11-15T11:50:24","date_gmt":"2019-11-15T11:50:24","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85131"},"modified":"2020-04-22T14:41:43","modified_gmt":"2020-04-22T14:41:43","slug":"56-un-pensamiento-liberador-para-un-mundo-mas-justo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=85131","title":{"rendered":"56.- Un pensamiento liberador para un mundo m\u00e1s justo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/56.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85132\" width=\"566\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/56.png 492w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/56-300x173.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 566px) 100vw, 566px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a cumplir en esta nota\nla promesa que he ofrecido en mi nota anterior: \u201c<em>Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica y distintas miradas sobre el Capitalismo<\/em>\u201d. En\nella, y contin\u00fao en esta, he tomado como disparador la investigaci\u00f3n realizada\npor Michel Albert (1947) un economista, intelectual y activista radical\nestadounidense, que desarroll\u00f3 la propuesta de econom\u00eda participativa como un\naporte a la cr\u00edtica de un capitalismo. \u00c9ste se presenta como opci\u00f3n \u00fanica,\nsuperadora de todas las existentes. Como ya qued\u00f3 dicho en la nota anterior, la\npublicaci\u00f3n del libro, de Francis Fukuyama, \u201c<em>El fin de la Historia y el \u00faltimo hombre<\/em>\u201d (1992), fue presentado\ncomo un manifiesto triunfal, sosteniendo con una sentencia impactante: hab\u00edamos\nllegado al <em>fin de la historia<\/em> que\ndecretaba el <em>fin de las ideolog\u00edas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos postulados, que\ntambi\u00e9n son ideol\u00f3gicos, tienen como base una afirmaci\u00f3n falaz: <em>hay un solo capitalismo<\/em>. Esta l\u00ednea\npol\u00edtica fue defendida y aplicada por Margaret Thatcher, primera ministra del\nReino Unido (1979-1990), cuyo contenido se expresaba en una frase tajante: \u201cThere\nis no alternative\u201d [No hay alternativa] [<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>].\nSu fundamento defin\u00eda el modo de pensar que daba lugar a esa afirmaci\u00f3n: \u201cHay\nun solo tipo de problemas y un solo modo de resolverlos\u201d. Veamos que dice\nwikipedia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>pensamiento \u00fanico<\/em> fue descrito por\nprimera vez por el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Arthur Schopenhauer (1819) como el <em>pensamiento que se sostiene a s\u00ed mismo<\/em>,\nconstituyendo una <em>unidad l\u00f3gica\nindependiente y cerrada<\/em>. El fil\u00f3sofo Herbert Marcuse describi\u00f3 un concepto\nsimilar que \u00e9l denomin\u00f3 <em>pensamiento\nunidimensional<\/em> (1964) en el contexto de esa \u00e9poca, como cr\u00edtica de la <em>sociedad tecnol\u00f3gica avanzada<\/em>. Para Marcuse\neste tipo de pensamiento est\u00e1 impuesto por la clase pol\u00edtica dominante y los\nmedios suministradores de informaci\u00f3n de masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que le estoy proponiendo,\namigo lector, es desanudar un argumento que s\u00f3lo puede imponerse si no le\noponemos una cr\u00edtica con cierta rigurosidad. Cuando una falsedad es el sost\u00e9n\nde otra, y esta, a su vez, de otra, la que queda oculta, debajo de esa\nacumulaci\u00f3n, se convierte en un <em>dogma\ncateg\u00f3rico<\/em>. Si bien, desde comienzo de los ochenta este es el programa que\nse ffue implementando a trav\u00e9s del puente ideol\u00f3gico transatl\u00e1ntico M. Thatcher\n&#8211; R. Reagan. En los noventa se despej\u00f3 el panorama pol\u00edtico, para este\nproyecto, con la ca\u00edda de la URSS, cuyo fracaso fue convertido en prueba\nirrefutable. Esto fue exhibido como una verdad cient\u00edfica. Adem\u00e1s, eso le\npermiti\u00f3 colocar al modelo <em>anglo-saj\u00f3n\nestadounidense<\/em> como <em>la \u00fanica forma o\nmodelo de capitalismo<\/em>. Es a esto a lo que responde Albert en su libro <em>Capitalismo contra capitalismo<\/em> (1993). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si retomo este tema es por\nla siguiente raz\u00f3n: el per\u00edodo que se extendi\u00f3 entre el fin de la II Guerra\nmundial (1945) y la implosi\u00f3n de la Uni\u00f3n sovi\u00e9tica (1991), conocido como la <em>Guerra fr\u00eda, <\/em>dado que segu\u00eda el clima\nb\u00e9lico<em>, pero ahora sin armas letales<\/em>.\nEste concepto se sosten\u00eda en que la derrota del nazismo hab\u00eda sido nada m\u00e1s que\nuna primera etapa del enfrentamiento de dos modelos: la <em>democracia<\/em> y el <em>autoritarismo<\/em>.\nEntonces: la guerra contra el nazismo fue la primera etapa de un proyecto\nsuperior que propon\u00eda la <em>democratizaci\u00f3n\ndel mundo<\/em>(enti\u00e9ndase esto como la total yanquizaci\u00f3n). Derrotada la\nterrible experiencia nazi, comenzaba una segunda etapa que se propon\u00eda <em>derrotar al comunismo<\/em>. La aparici\u00f3n de\nlas bombas nucleares imposibilitaba un camino b\u00e9lico que no tendr\u00eda ganadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El agotamiento de lo que fue\nconocido como la <em>experiencia del socialismo\nreal<\/em>, es decir la aplicaci\u00f3n de lo que se defin\u00eda como el <em>marxismo- leninismo<\/em> a un proyecto\npol\u00edtico concreto, la Rusia zarista, no dejaba otra posibilidad que <em>el capitalismo estadounidense<\/em>, entendido\n\u00e9ste como la esencia excluyente de ese modelo. Se negaba entonces las variadas\nexperiencias pol\u00edticas europeas y, sobre todo las n\u00f3rdicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 es necesario que\npongamos nuevamente en debate este tema, que parece ya obsoleto? \u00bfQu\u00e9 nuevos\naportes pueden surgir de una nueva revisi\u00f3n? Una primera respuesta surge de la\nnecesidad de salir de este <em>desierto de\nideas<\/em> que impone el neoliberalismo. No perdamos de vista que la utilizaci\u00f3n\ndel prefijo \u201cneo\u201d le permite presentarse con ropajes novedosos. Adem\u00e1s, cae una\ny otra vez, en el vicio de reducir el \u00e1mbito de las experiencias pol\u00edticas a\nlas que se han dado en el mundo noratl\u00e1ntico. Esto empobrece el pensamiento\npol\u00edtico al desconocer la creatividad de m\u00faltiples casos de la periferia. Para\nnosotros, en especial, la riqueza del pensamiento hispano-latino-americano, que\ndesde mediados del siglo pasado ha realizado aportes muy importantes desde la\nl\u00ednea de lo que se conoci\u00f3 como la <em>Tercera\nPosici\u00f3n<\/em>, el <em>Tercer Mundo<\/em> y la <em>Filosof\u00eda de la Liberaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ricardo Aronskind, Licenciado\nen Econom\u00eda (UBA), Mag\u00edster en Relaciones Internacionales por FLACSO e\nInvestigador-docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento, Instituto\ndel Desarrollo Humano IDH, \u00c1rea de Pol\u00edtica, ha publicado un art\u00edculo retomando\nla lectura del libro de Albert que estoy comentando. Con un subt\u00edtulo que\ninteresa por lo que anuncia: <em>Del\nmenemismo anglo-saj\u00f3n al kirchnerismo renano<\/em>,\nrecupera las categor\u00edas de an\u00e1lisis pol\u00edtico de Albert y propone una mirada\nsobre nuestro pa\u00eds. Dice, entonces: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro [de\nAlbert] dio lugar a interesant\u00edsimas y extensas pol\u00e9micas, ya que los\nnorteamericanos, que se sent\u00edan ampliamente representados en el primer modelo,\nse burlaban del bajo crecimiento econ\u00f3mico de los europeos del otro modelo, de\nlos \u00edndices m\u00e1s altos de desempleo que se registraban del otro lado del\nAtl\u00e1ntico y de la escasa innovaci\u00f3n empresarial en relaci\u00f3n a los cambios que\nocurr\u00edan en territorio norteamericano. Los europeos del <em>modelo renano<\/em>, a su vez, no dejaban de escandalizarse <em>por las disparidades distributivas de los\nanglosajones<\/em>, de los peligrosos desequilibrios que se generaban en los\nmercados debido a la falta de regulaci\u00f3n, y de algunos est\u00e1ndares\ntercermundistas que aparec\u00edan en materia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fuerte presi\u00f3n\ninformativa de la propaganda estadounidense en nuestro continente opac\u00f3 este\ndebate que no lleg\u00f3 a ingresar en las aulas acad\u00e9micas. \u00c9stas, desde fines de\nlos setenta, estaban colonizadas por la corriente neoliberal de la Escuela de\nChicago que no dej\u00f3 espacio para un debate que hubiera sido enriquecedor. Sigue\nAronskind:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien todo el\nmundo se ha ido desplazando en las \u00faltimas d\u00e9cadas hacia el modelo anglosaj\u00f3n,\ndebido a la persistente presi\u00f3n del capital sobre los logros sociales y las\ninstituciones keynesianas de la posguerra, la grave crisis mundial de 2008 y\nlas grietas del modelo basado en la <em>libertad\ncorporativa absoluta<\/em> parece darle la raz\u00f3n a los partidarios del <em>capitalismo renano<\/em> en cuanto a <em>la necesidad de mantener regulaciones que\nimpidan que los mercados caigan en desequilibrios desmesurados<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un segunda apartado que\ntitula, con cierta iron\u00eda <em>El\nmodelo anglo-saj\u00f3n-renano argentino<\/em>,\nse\u00f1ala algunos rasgos de esta extra\u00f1a mezcla de modelos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso\nargentino, en nombre del \u201cdin\u00e1mico modelo anglosaj\u00f3n\u201d, en los \u201990 se ensay\u00f3 la\ntransferencia de monopolios estatales al sector privado, una apertura\nfinanciera indiscriminada con reendeudamiento, una destrucci\u00f3n de capacidades\nproductivas nacionales para facilitar negocios de importaci\u00f3n y la concesi\u00f3n de\nactividades rent\u00edsticas hacia sectores privados privilegiados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se sorprenda, amigo\nlector, si estas palabras le resuenan como una m\u00fasica ya muy conocida, de\ntriste memoria y de resultados catastr\u00f3ficos, que hoy volvemos a experimentar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nextranjerizaci\u00f3n, que atraves\u00f3 todas las transformaciones de esa d\u00e9cada, cambi\u00f3\ntambi\u00e9n la composici\u00f3n de la c\u00fapula empresarial, incrementando fuertemente la\npresencia de las multinacionales, cuyas l\u00f3gicas de inversi\u00f3n dependen de\nestrategias globales que se dise\u00f1an en las casas matrices. Se configur\u00f3 as\u00ed <em>un capitalismo que coincide con el modelo\nanglosaj\u00f3n en materia de debilitamiento y precarizaci\u00f3n de los est\u00e1ndares de\nvida sociales<\/em>, pero que <em>rescata\ncierta capacidad regulatoria del capitalismo renano, no en funci\u00f3n de\nresguardar la estabilidad y previsibilidad del sistema productivo, sino de\nreforzar desde el estado la rentabilidad de sectores empresariales\nprivilegiados<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dualidad de conceptos que\npropuso Michel Albert, hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os, posibilita un an\u00e1lisis a partir de\nlos dos modelos de an\u00e1lisis. El gobierno de Menem se entreg\u00f3, sin dudas, al\nsalvavidas que parec\u00eda ofrecerle el modelo del capitalismo anglosaj\u00f3n. D\u00e9cadas\ndespu\u00e9s, la experiencia kirchnerista se ubic\u00f3 en un modelo de capitalismo m\u00e1s\nregulado, y con una sensibilidad social que el otro rechaza:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El menemismo\n\u2013versi\u00f3n local de un neoliberalismo agresivo y antisocial\u2014, y el kirchnerismo,\nencarnaron dos formas de entender al capitalismo que <em>ponen \u00e9nfasis en distintos aspectos<\/em>. <em>El menemismo, en promover la rentabilidad empresarial \u2013local o\nextranjera\u2014 sobre cualquier otro valor, y el kirchnerismo en intentar\ncompatibilizar la rentabilidad empresarial con la viabilidad social del sistema<\/em>.\nMientras en <em>el menemismo la gobernabilidad\nreposa en una sociedad debilitada y fragmentada, en el kirchnerismo en una\nsociedad integrada a la producci\u00f3n y el consumo masivo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si propongo esta l\u00ednea de\nreflexiones es porque me parece que debemos salir de los esquemas binarios que <em>contraponen capitalismo contra socialismo<\/em>.\nSi bien, la <em>utop\u00eda de un mundo fraterno\nno debe desecharse<\/em>. El resultado de los <em>debates\nideol\u00f3gicos<\/em>, controlados por los grandes medios de informaci\u00f3n, lo que se\nha dado en llamar la <em>batalla cultural<\/em>,\nha arrojado resultados que no pueden ignorarse. Las ideas del individualismo,\ndel consumismo, del s\u00e1lvese quien pueda, dicho en otras palabras, el famoso \u201c<em>American way of life<\/em>\u201d (la forma de vida\nde Estados Unidos, seg\u00fan la versi\u00f3n que Hollywood propagandiz\u00f3 por el mundo,\nque ocultaba el trasfondo de los excluidos por ese sistema) ha ganado una de\nesas batallas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no debe entenderse como\nun derrotismo que abandona la lucha. Por el contrario, seg\u00fan mi opini\u00f3n, es\nnecesario rever los sustentos ideol\u00f3gicos de los debates actuales, la\ndisparidad de los valores humanos que no se expresan pero que existen, para\nreinstalar el debate en otros t\u00e9rminos. Aceptar debatir en el terreno de\nnuestros opresores es compartir el sustento de sus ideas sin que tomemos\nconciencia de ello.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, aceptar que hay\nm\u00e1s de un modo de desarrollar un modelo socio-pol\u00edtico que privilegie la salud\nintegral de las grandes mayor\u00edas. Es necesario recuperar alguna forma de <em>Estado de bienestar<\/em> (se llama como se\nllame) que corrija las imperfecciones de los pasados, pero que no abandone a\nlos necesitados por las exigencias de un capital financiero que impone sus\nprivilegios. La capacidad productiva no puede subordinarse a las necesidades de\nla renta del capital. All\u00ed, la presencia de un Estado regulador que intervenga\nen la distribuci\u00f3n de esas riquezas con criterios equitativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 nombre se le puede\nponer a ese modelo? Importa poco, con tal de que coloque en primer plano la <em>grandeza de la Patria<\/em> y la <em>felicidad de su pueblo<\/em>. En un camino que\nen Am\u00e9rica Latina adquiri\u00f3 diversos nombres: justicialismo, socialismo\nnacional, capitalismo nacional, tercermundismo. Yo me atrevo a proponer una\ndoctrina que coloque en el centro de su pensamiento el humanismo cristiano (sin\nconnotaciones eclesiales, sino como la herencia de la cultura judeo-cristiana).\nEsa doctrina deber\u00e1 atender el <em>desarrollo\nintegral de todo el hombre<\/em> y <em>todos\nlos hombres<\/em>. Sin exclusiones de ning\u00fan tipo.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Amigo lector: no se deje\nllevar por comparaciones superficiales respecto de ciertos pol\u00edticos que dicen\nhoy cosas parecidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez Voy a cumplir en esta nota la promesa que he ofrecido en mi nota anterior: \u201cEvoluci\u00f3n hist\u00f3rica y distintas miradas sobre el Capitalismo\u201d. 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