{"id":84956,"date":"2019-11-12T11:42:37","date_gmt":"2019-11-12T11:42:37","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=84956"},"modified":"2020-04-22T14:41:42","modified_gmt":"2020-04-22T14:41:42","slug":"50-la-pregunta-filosofica-en-la-era-del-escepticismo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=84956","title":{"rendered":"50.- La pregunta filos\u00f3fica en la era del escepticismo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/50-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-84957\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/50-1024x576.png 1024w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/50-300x169.png 300w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/50-768x432.png 768w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/50.png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<blockquote style=\"text-align:right\" class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Que el mundo fue y ser\u00e1 una porquer\u00eda\u2026 ya lo s\u00e9\u2026<br> Enrique S. Disc\u00e9polo<br> Recelo, incredulidad o falta de confianza en la verdad <br> o eficacia de una cosa.Doctrina filos\u00f3fica que <br> consideraque no hay ning\u00fan saber firme, ni puede <br> encontrarse ninguna opini\u00f3n segura.<\/em><br> Diccionario filos\u00f3fico<\/p><p><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\nescepticismo, tema de esta nota, habla de la p\u00e9rdida de la <em>esperanza en un mundo mejor<\/em>. Puede sorprender que esos versos de\nDisc\u00e9polo fueran escritos en 1934. Sin embargo, esa d\u00e9cada fue el escenario de\nuna de las mayores crisis del sistema capitalista, que la guerra 1939-45 ocult\u00f3\ncon su barbarie. Los a\u00f1os que siguen a la paz dan lugar a un optimismo que dur\u00f3\ntreinta a\u00f1os. Se los denomin\u00f3 \u201clos treinta a\u00f1os dorados\u201d. Esos treinta a\u00f1os son\nuna prueba irrefutable de que la esperanza o el escepticismo son estados de\n\u00e1nimo de la conciencia colectiva. Dicho con otras palabras: nos permite\npreguntarnos respecto de porqu\u00e9 se han producido estas dolorosas fluctuaciones\ndel \u00e1nimo colectivo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa\npregunta le quita a este tema la idea de <em>fatalidad<\/em>,\nde cosas inevitables, que aparece en tiempos en que se percibe que \u201ctodo anda\nmal\u201d como si se tratara de fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos, totalmente ajenos y\ndistantes de la voluntad humana. En notas anteriores dije lo mismo respecto del\nconcepto <em>globalizaci\u00f3n<\/em>. Des-naturalizar\nestos sucesos, es decir permitirse preguntar por las razones de su existencia,\nabre un camino muy fruct\u00edferopara comprender con mayor profundidad los\nconflictos sociales. Veamos una definici\u00f3n que nos ofrece la p\u00e1gina www.sociologianecesaria.blogspot.com:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de <em>naturalizaci\u00f3n<\/em> es uno de los m\u00e1s\nimportantes en ciencias sociales. Mediante su uso se lleva a las personas a\nconsiderar sus acciones y sus creencias como naturales, ligadas a su propia naturaleza.\nLa naturalizaci\u00f3n puede considerarse como un discurso dominante en la mayor\u00eda\nde las formas de sociedad actuales. Al atribuir los hechos sociales a causas\nnaturales, los individuos ylos grupos sociales pierden toda posibilidad de\ninvestigar las <em>verdaderas causas<\/em>, las\n<em>reglas sociales<\/em>, los <em>juegos de poder<\/em>, que gu\u00edan los\ncomportamientos en sociedad.<em>Desnaturalizar\nes, precisamente, la operaci\u00f3n contraria<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por\nlo tanto, asumir la <em>historicidad de lo\nsocial<\/em>, de lo <em>pol\u00edtico<\/em>, de lo <em>cultural<\/em>, equivale a decir <em>des-naturalizar<\/em>. Es comprender que somos\ntodos nosotros, en diversas medidas, los <em>causantes\nde los conflictos<\/em> y de la <em>posibilidad\nde resolverlos<\/em>. A partir de all\u00ed, estamos habilitados a preguntar y preguntarnos\nsobre los porqu\u00e9s. Es un modo liberador que nos despeja el camino para investigar\nsus causas y por sus posibles soluciones. Dicho de otro modo, a <em>reflexionar pol\u00edticamente<\/em>, en el sentido\nque debe tener el concepto <em>pol\u00edtica<\/em>como\nciencia de lo social, como sab\u00eda Arist\u00f3teles (384-329 a. C), hace m\u00e1s de\nveinticinco siglos. Es tambi\u00e9n una posibilidad de salir al cruce a los intentos\nde <em>desprestigio de la pol\u00edtica<\/em>, al\nrecuperar su funci\u00f3n de an\u00e1lisis profundo para la soluci\u00f3n, compartida comunitariamente,\nde los conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta\nreflexi\u00f3n introductoria quiero ofrecerla como un modo de liberar nuestras mentes\nde una cantidad muy importante de pre-juicios (con el gui\u00f3n que aclara su\nfunci\u00f3n de juicios previos a una investigaci\u00f3n seria). Mi preocupaci\u00f3n reside\nen la facilidad con la que los vaivenes sociales arrastran la conciencia\ncolectiva, en uno u otro sentido. Preguntarnos, entonces: \u00bfse puede reflexionar\npor encima de esas <em>supuestas tormentas<\/em>\nsocio-pol\u00edticas? \u00bfse puede navegar en el mar e lo social entre los vaivenes de\nlos estados de \u00e1nimos imperantes? \u00bfes posible adoptar una actitud serena para\nmeditar sobre caminos posibles a construir en el mediano y largo plazo? \u00bfQu\u00e9\nmodos del pensar pueden ofrecer esas posibilidades? Veamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\ntema del <em>pensar<\/em> o del <em>filosofar<\/em>, comenzado en una nota\nanterior [\u201cYa nadie comprende si hay que ir al colegio\u2026 o habr\u00e1 que cerrarlos\npara mejorar&#8230;\u201d], se entiende como conceptos diferentes, y en alguna medida lo\nson. Aunque deber\u00edan ser colocados en una escala que vaya de lo m\u00e1s sencillo a\nlo m\u00e1s complejo. Por otra parte, no debemos dejarnos arrastrar por el <em>sencillo sentido com\u00fan<\/em> que parte de la\nidea simplificada de que el hombre es un <em>animal\nracional<\/em>, seg\u00fan la tradici\u00f3n latina. El disponer de la <em>raz\u00f3n<\/em> &nbsp;lo nos convierte,\nnaturalmente, en <em>seres pensantes<\/em>.\nEsto tambi\u00e9n tiene cierto grado de verdad. Pero es necesario matizarla. La\ncapacidad de razonar no garantiza el hacerlo bien. Sobre todo en tiempos de una\n<em>gran manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por\nlo tanto, todo ello nos impone un esfuerzo para profundizar el contenido de\ncada uno de estos conceptos, para quedar habilitados a discernir con claridad\nqu\u00e9 es lo que estamos buscando. Arist\u00f3teles defini\u00f3 al hombre como un <em>animal pol\u00edtico<\/em>. La diferencia con los\nlatinos es muy importante. Los pensadores latinos rescatan la <em>raz\u00f3n<\/em> como lo determinante, para ser\npersonas. Arist\u00f3teles da mayor importancia a la pertenencia a una <em>organizaci\u00f3n humana<\/em>, la polis, la comunidad\npol\u00edtica ateniense y a la presencia del \u201cotro\u201d, como fuente originaria de la palabra\ny de la <em>capacidad del pensar<\/em>. La\nantropolog\u00eda actual se inclina por la definici\u00f3n del<em> griego<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces,\ndebemos poner como punto de partida de nuestra investigaci\u00f3n, que el pensar se\nha desarrollado <em>originariamente en una\ncomunidad pol\u00edtica<\/em>, la polis, y se ejercita en el di\u00e1logo con los otros conciudadanos.\nEse di\u00e1logo va a encontrar momentos de disensos o de desacuerdos, que lleva a\nla contraposici\u00f3n de argumentos. Esto se ir\u00e1 resolviendo mediante la argumentaci\u00f3n,\nbien fundamentada, la <em>pol\u00e9mica<\/em>, no\nexenta de concesiones de unos a otros.\u200b <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Una\naclaraci\u00f3n necesaria: no debe entenderse esto como que antes de la polis griega\nno se pensaba. Mi intenci\u00f3n es poder fijar un punto de partida al pensamiento\nfilos\u00f3fico, que debe ser met\u00f3dico, sistem\u00e1tico, bien fundamentado. En otras\npalabras: pensamiento reflexivo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigo\nlector, le pido perd\u00f3n por alg\u00fanexceso de academicismo, pero me parece\nimportante para darle a la <em>palabra<\/em>, <em>elemento fundamental del pensamiento<\/em>, el\npeso decisivo que tiene. Es necesario perfeccionar el instrumento para el logro\nde lo que buscamos. Eso es, y debe ser, la palabra para ser el mejor instrumento\nparala claridad de lo que pensamos ypara la transparencia de la comunicaci\u00f3n. Teniendo\ncomo condici\u00f3n inexcusable la b\u00fasqueda de la verdad. Con la advertencia de que\nno se debe ignorar a los<em>enemigos de la\npalabra<\/em>, siempre presentes en el espacio p\u00fablico: <em>los manoseadores de la informaci\u00f3n en los medios<\/em>. Esos que \u201cse\nrevuelcan en un mismo lodo, todos manoseados\u201d, seg\u00fan dec\u00eda Disc\u00e9polo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\nvalor de la palabra, como portadora de la verdad, deber\u00e1 ser tratado con un\nrespeto cuasi religioso, dado que <em>depende\nde ese valor la calidad y profundidad de nuestro pensar<\/em>. Valor\u00e1ndola para\nmejorar nuestros di\u00e1logos y nuestros consensos.&nbsp;\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traigo\nahora, de aquel pasado de fil\u00f3sofos, un relato para reflexionar. Delfos, ciudad\ndonde estaba ubicado el Templo del Dios Apolo, fue el lugar donde se origin\u00f3,\nseg\u00fan la tradici\u00f3n, <em>el di\u00e1logo entre los\nhombres y Dios<\/em>. Hacia all\u00ed se dirig\u00edan quienes ten\u00edan preguntas sin\nresolver para que el Or\u00e1culo respondiera. La consulta a or\u00e1culos era muy\nfrecuente en las antiguas civilizaciones griega y romana:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDebemos dejar\nasentado que el acto de preguntar, es \u00fanico y espec\u00edfico del ser humano; se\npodr\u00eda definir <em>como lo fundamental de lo\nhumano en tanto tal<\/em>. Expresa la curiosidad por conocer, por trascender m\u00e1s\nall\u00e1 de la experiencia inmediata de las cosas. La pregunta nace de la capacidad\nde descubrir, de asombrarse, y por ello la pregunta implica el reconocimiento\nde una carencia. El preguntar est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con la <em>curiosidad<\/em> y esta nos anuncia <em>nuestras ignorancias<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arist\u00f3teles\ncoloca la siguiente afirmaci\u00f3n: \u00abLa filosof\u00eda comienza por el asombro\u00bben las\nprimeras p\u00e1ginas de su libro <em>Metaf\u00edsica<\/em>&nbsp; (del griego meta = lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1;\nphisika = el orden natural; &nbsp;\u201cse traduce como\nlo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza\u201d).Aparece como el primer paso que da el\npensar motivado por el asombro. Esa frase ha logrado una aceptaci\u00f3n universal. Veamos,\nentonces \u00bfqu\u00e9 es el asombro? Significa, de acuerdo a su etimolog\u00eda, sacar a\nalguien de las sombras, alguien que est\u00e1 en la oscuridad, para llevarlo hacia\nla claridad, hacia la luz que simboliza la verdad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl asombro es un\nestado o sentimiento que normalmente afecta a las personas cuando se descubre o\nse manifiesta algo totalmente fuera de lo habitual, algo inesperado que no\nencuentra una explicaci\u00f3n inmediata\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por\nello sin asombro, sin aquello que nos sorprenda, que nos inquiete, que nos\ndeslumbre, que nos produzca una duda, una confusi\u00f3n o admiraci\u00f3n. Por fuera de\nesas condiciones, se presenta el riesgo de la <em>ausencia de preguntas<\/em>. Esto puede suceder por dos razones: <em>una<\/em>, porque todo se nos presenta bajo un\nmanto de lo <em>ya conocido<\/em> o, lo<em>ya sabido<\/em>. Podr\u00edadecirse, como met\u00e1fora,\nque todo se vuelve de un color gris homog\u00e9neo; y <em>dos<\/em>, cuando en nuestra conciencia se ha apagado la curiosidad. Entonces,\ndice Disc\u00e9polo: \u201cTodo es igual\u2026 nada es mejor\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por\nel contrario, cuando algo sobresale de lo cotidiano y tenemos la capacidad de\ndetectarlo como lo no habitual, algo que se destaca dentro de ese paisaje de lo\nhabitual, aquello que, aunque lo hayamos visto antes no hab\u00edamos reparado\ntotalmenteen \u00e9l. Es lo que se ve, pero <em>no\nse lo ha miradocon atenci\u00f3n<\/em>. All\u00ed se nos presenta la necesidad de\npreguntar: \u00bfqu\u00e9 es eso? Se impone, entonces, ir en la b\u00fasqueda de una\nrespuesta, de una explicaci\u00f3n, por la necesidad exclusivamente humana de saber\ny comprender.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin\nasombro pareciera, entonces, que no se pudiera llegar a parte alguna en el\ncamino de saber m\u00e1s. Debemos reparar en que estamos frente a otra forma deldominio:\nel de <em>la ignorancia ignorada<\/em>; aquella\nque<em>no sabe que no se sabe<\/em>. Caracter\u00edstica\nt\u00edpica del necio: \u201cPersona que insiste en los propios errores o se aferra a\nideas o posturas equivocadas, demostrando con ello poca inteligencia\u201d, dice la\nAcademia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin\nla pregunta que busca una respuesta que satisfaga a la mirada inquisitiva, se estar\u00e1\na expensas de lo que otros nos cuenten. Ser\u00e1el asombro de aquellos otros que hallaron\nuna respuesta para ellos. Por tal raz\u00f3n, por nuestra falta de curiosidad, nos\nquedamos sin construir, por nosotros mismos, una verdad propia. Es decir: <em>nuestra perspectiva dentro del mundo\ncompartido<\/em>. Esta verdad que iremos corroborando en la medida en que la confrontemos\ncon otras verdades de los otros que la ponen a prueba. <em>El filosofar obliga a confrontar nuestras verdades con las verdades de\nlos dem\u00e1s<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seremos,\nentonces, portadores de una preparaci\u00f3n de<em>fil\u00f3sofos\nde la vida<\/em>.Seremos parte integrante del grupo de los que se asombran f\u00e1cil,\nes eso lo que nos habilita a no eludir el <em>ser\nprotagonistas de nuestro mundo<\/em>. Es el modo de dejar nuestra propia huella\nen la historia. De todo ello podemos concluir que <em>el preguntar<\/em> es el instrumento de la construcci\u00f3n de un\nconocimiento. En esta tarea hemos sido partepasiva, inconscientemente. El\nsistema educativo ha sido un c\u00f3mplice de ello. Debemos convertir esa actitud en\nactividad consciente, condici\u00f3n necesaria para ser un ciudadano participante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Digresi\u00f3n<\/em>:\nLo invito, amigo lector, a prestar atenci\u00f3n sobre algo que brilla por su\nausencia, con una opacidad que nos obliga al esfuerzo de intentar descubrirlo.\nLo dir\u00e9 de este modo: <em>ha desaparecido el\nasombro de los lugares que deber\u00eda frecuentar<\/em>. Su ausencia es evidente en\nlos ni\u00f1os y j\u00f3venes, atrapados por las maravillas tecnol\u00f3gicas, aunque tambi\u00e9n\nen muchos adultos. Hay una palabra coloquial que la denuncia nuestra poca\npredisposici\u00f3n a pensar: cuando en una conversaci\u00f3n alguien informa o afirma\nalgo recibe, tendemos a recibirlo, por regla general con la respuesta: \u00a1Obvio!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\nDiccionario de la Academia dice: \u201cObvio es lo que se encuentra o pone delante\nde los ojos; que es muy claro o que no tiene dificultad\u201d. Lo obvio, seg\u00fan la\nrespuesta habitual, es <em>lo ya sabido<\/em>,\nlo que no requiere revisi\u00f3n alguna. Expresa la actitud \u201cya lo s\u00e9\u201d. Es, me\nparece a m\u00ed, un modo de esconder la ignorancia, la peor de ellas, la que no\nquiere dejar de serlo, que es exhibida tambi\u00e9n con un \u201c\u00a1\u00bfqu\u00e9 me importa?!\u201d Es\nla evidencia de la <em>incapacidad de\ndetenerse a pensar<\/em> qu\u00e9 nuevos matices agrega el interlocutor que puede\nenriquecer el di\u00e1logo. Extirpemos el \u201c\u00a1Obvio!\u201d, el \u201cYa lo s\u00e9\u201d y el \u201cme interesa\nmuy poco\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay\nuna muy interesante an\u00e9cdota que deseo incluir ac\u00e1 porque encierra una\nimportante ense\u00f1anza: es la que cuenta el Doctor en F\u00edsica, Arno Penzias,\nPremio Nobel de F\u00edsica (1978): <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfCu\u00e1l fue tu mejor\npregunta hoy? Con este saludo recib\u00eda Jennie Teig Rabi a su hijo Isaac, cuando\neste regresaba de la escuela. El peque\u00f1o Isaac Isador Rabi creci\u00f3 y lleg\u00f3 a ser\nuno de los m\u00e1s distinguidos f\u00edsicos del siglo veinte. Por ello tambi\u00e9n recibi\u00f3 el\nPremio Nobel en f\u00edsica (1944)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste\ninvestigador daba un ejemplo del funcionamiento del asombro:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSiempre vi que el sol\nsal\u00eda por el este y se pon\u00eda por el oeste, pero hoy ese hecho me produce\nadmiraci\u00f3n y me pregunto: \u00bfpor qu\u00e9 el sol sale por el este y se pone por el\noeste? Como dice Arist\u00f3teles, \u00e9ste es un saber sin gran utilidad, porque\nindependientemente de lo que yo concluya, el sol seguir\u00e1 haciendo lo que ven\u00eda\nhaciendo. Es un saber por el puro gusto de saber\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es,\ncomo ya qued\u00f3 dicho, un comienzo del filosofar. Es un pensar m\u00e1s exigente que\ndemanda por algo que puede no estar a la vista, pero que forma parte\nfundamental de esa existencia, raz\u00f3n por la cual es necesario volver a\npreguntar. Es el comienzo del filosofar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez Que el mundo fue y ser\u00e1 una porquer\u00eda\u2026 ya lo s\u00e9\u2026 Enrique S. Disc\u00e9polo Recelo, incredulidad o falta de confianza en la verdad o eficacia de una cosa.Doctrina filos\u00f3fica que consideraque no hay ning\u00fan saber firme, ni puede encontrarse ninguna opini\u00f3n segura. 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