{"id":58606,"date":"2019-06-12T11:52:51","date_gmt":"2019-06-12T11:52:51","guid":{"rendered":"http:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=58606"},"modified":"2020-04-22T14:41:08","modified_gmt":"2020-04-22T14:41:08","slug":"36-los-origenes-de-la-manipulacion-de-las-grandes-mayorias","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/?page_id=58606","title":{"rendered":"36.- Los or\u00edgenes de la manipulaci\u00f3n de las grandes mayor\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Ricardo Vicente L\u00f3pez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"586\" height=\"519\" src=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/36.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-58623\" srcset=\"https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/36.png 586w, https:\/\/ricardovicentelopez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/36-300x266.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 586px) 100vw, 586px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vuelvo en esta nota a analizar el tema comenzado en \u201c<em>Democracia y las campa\u00f1as de manipulaci\u00f3n<\/em>\u201d,\nen ella hemos podido ver el tratamiento que hace Walter Lippmann (1889-1974) del\nconcepto \u201cp\u00fablico\u201d. Repito la referencia a sus antecedentes para quienes no\nhayan le\u00eddo la nota anterior. Fue un importante intelectual del liberalismo;\ndespu\u00e9s de una larga investigaci\u00f3n public\u00f3 sus conclusiones en un libro que\ntitul\u00f3 <em>La opini\u00f3n p\u00fablica <\/em>(1922). Su\ncaracterizaci\u00f3n es muy dura y ya dije que, tal vez, no pod\u00eda evitarse una\nreacci\u00f3n de sorpresa de parte de Ud., amigo lector, ante sus definiciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debemos tener en cuenta una advertencia necesaria\ncuando se lee todo texto ubicarlo en el contexto en el que publicado, es decir\nla \u00e9poca y el lugar. Esto es muy importante para evitar malas interpretaciones.\nUn ejemplo que he dado en clase, para una mejor comprensi\u00f3n de este tema, es la\nsiguiente afirmaci\u00f3n: \u201chay hombres que son esclavos por naturaleza\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es evidente que hoy es inaceptable para toda persona\nde bien, y que choca con el m\u00e1s simple an\u00e1lisis. El derecho proclamado por la\nAsamblea francesa de 1789 defini\u00f3 que \u201ctodos los hombres nacen libres\u201d.\nEntonces \u00bfqui\u00e9n afirm\u00f3 ese disparate? Nada menos que una de las cabezas m\u00e1s\ngrande de la filosof\u00eda: Arist\u00f3teles (siglo IV a. C.). Si colocamos esa\nafirmaci\u00f3n que aparece en el libro la <em>Pol\u00edtica<\/em>,\nen su contexto, se puede entender que fue dicho en una cultura que hab\u00eda\nnaturalizado la esclavitud: hab\u00eda hombres libre y esclavos, y eso no era un\ntema a discutir.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho esto, me parece necesario analizar el\npensamiento de uno de los padres del liberalismo estadounidense. Fue periodista,\nintelectual destacado, comentarista pol\u00edtico, cr\u00edtico de medios y fil\u00f3sofo\npol\u00edtico. Por sus m\u00e9ritos obtuvo dos veces el Premio Pulitzer. Intent\u00f3\nreconciliar la tensi\u00f3n entonces existente entre la <em>libertad <\/em>(principio fundamental del liberalismo) y la <em>democracia<\/em> (herencia de la Revoluci\u00f3n\nfrancesa) en el complejo mundo moderno. La importancia de revisar brevemente a\neste te\u00f3rico y pol\u00edtico, radica en su capacidad para volcar, con mucha seriedad\ny eficacia, los principios filos\u00f3ficos en pol\u00edticas de Estado. Vamos a\nencontrar en \u00e9l los inicios del neoliberalismo actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por iniciativa de Lippmann se reunieron en Par\u00eds (1938)\nun grupo de destacados pensadores del liberalismo. Eran tiempos turbulentos en\nque Europa se encontraba a las puertas de la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em> y se viv\u00eda una situaci\u00f3n de grave amenaza y\nefectiva conculcaci\u00f3n de la libertad en buena parte del viejo continente. Posteriormente,\nterminada la guerra en 1947, fue invitado por el fil\u00f3sofo Friedrich Hayek\n(1899-1992), junto a otros 36 intelectuales, historiadores y fil\u00f3sofos y una\nmayor\u00eda de economistas, al encuentro convocado por la Sociedad Mont Pelerin, en\nel Hotel du Parc en la villa de Mont Pelerin (Suiza), para discutir la\nsituaci\u00f3n y el posible destino del liberalismo en la nueva etapa del mundo de\nposguerra. Todo ello habla de la importancia de Lippmann. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nos queda pendiente la\nrespuesta a los porqu\u00e9s se expresaba en t\u00e9rminos tan \u00e1speros. Tal vez esto sea\nuna de las virtudes de Lippmann: decir con claridad lo que piensa. Sin embargo,\ncreo que no alcanza esa respuesta. \u00bfPor qu\u00e9 lo hac\u00eda o pod\u00eda hacerlo? Para\nesbozar una respuesta es necesario conocer la situaci\u00f3n socio-pol\u00edtica de los\nEstados Unidos que pretend\u00eda ser una potencia del siglo XX. Un poco de\nhistoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pueblo estadounidense experiment\u00f3\ndurante el siglo XIX una experiencia de algo as\u00ed como una <em>guerra permanente<\/em> <em>de\nconquista territorial<\/em>. Eso le permiti\u00f3 unir los dos oc\u00e9anos (Atl\u00e1ntico y\nPac\u00edfico) incorporando extensos territorios. La guerra contra M\u00e9xico le agreg\u00f3\nlos actuales estados de California, Nuevo M\u00e9xico, Arizona, Nevada, Utah,\nColorado y parte del hoy llamado Wyoming. Todo ello supuso un estado guerra\ncontra los pueblos ind\u00edgenas, que viv\u00edan all\u00ed desde milenios antes. Y contra\nlos habitantes de origen espa\u00f1ol que habitaban los estados mencionados. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda mitad de ese\nsiglo vivi\u00f3 tambi\u00e9n la terrible experiencia de una guerra fratricida, conocida\ncomo Guerra de Secesi\u00f3n (1861-1865) que dej\u00f3 profunda cicatrices en el cuerpo\npol\u00edtico de ese pueblo, con un total de <em>un\nmill\u00f3n de muertos<\/em>. La pr\u00e1ctica de la violencia como m\u00e9todo excluyente para\ndirimir conflictos de diverso origen, naturaliz\u00f3 la portaci\u00f3n de armas, tema\ncandente hasta el d\u00eda de hoy. Esto explica, en parte, el por qu\u00e9 se defiende\ntanto la posesi\u00f3n de armas por parte de sus ciudadanos, como garant\u00eda de la\nseguridad personal. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La construcci\u00f3n de ese pa\u00eds\nse conform\u00f3 trabajosamente mediante acuerdos entre estados federados que, a\u00fan\nhoy, muestran una diversidad pol\u00edtica e institucional que los asemeja a una\nfederaci\u00f3n de naciones. Agrego, para acercarnos a este tema, que nuestra\nhistoria argentina del siglo XIX tambi\u00e9n experiment\u00f3 el horror de las luchas\nfratricidas, aunque \u00e9stas no tuvieron la gravedad de las experiencias en el\npa\u00eds del Norte. Esta breve digresi\u00f3n puede acercarnos al an\u00e1lisis de esa\nhistoria, necesaria para el estudio de las caracter\u00edsticas de su poblaci\u00f3n\ndespu\u00e9s de aquella experiencia pol\u00edtica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volvamos a las definiciones\nde Lippmann. Repito, para retomar, una cita ya utilizada en una nota anterior.\nEn ella trata de justificar sus ideas respecto de c\u00f3mo es el hombre medio de\npueblo que, repito, debe ser pensado dentro del contexto que hemos visto. Una\ndato que aporta a una mejor comprensi\u00f3n, que habla de c\u00f3mo pensaban este tema los\n<em>Padres Fundadores<\/em> respecto de qui\u00e9nes\ndeber\u00edan ser las personas habilitadas para votar por la Constituci\u00f3n de 1787. La\nmayor preocupaci\u00f3n m\u00e1s importante era la participaci\u00f3n de los <em>farmers<\/em> (podemos traducirlo como los &nbsp;habitantes de las extensas zonas rurales). Perm\u00edtame\ndecir esto para una mejor caracterizaci\u00f3n: <em>ciudadanos\nde una muy baja formaci\u00f3n c\u00edvica<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sabidur\u00eda de aquellos <em>Padres de la Patria<\/em>, que no pod\u00edan\ncoartar la libertad de votar a ning\u00fan ciudadano (eran tiempos revolucionarios),\npensaron algunas trabas para esos votantes (cr\u00e9ame, amigo lector, as\u00ed lo dicen\nlos comentadores del texto constitucional). Para su participaci\u00f3n se definieron\nalgunos mecanismos como: inscribirse en padr\u00f3n electoral (que defin\u00eda qui\u00e9nes\nten\u00edan la voluntad de votar); fijar fechas para el comicio en d\u00edas laborables.\nEsto se verifica a\u00fan hoy en el muy bajo porcentaje de votantes. Un promedio nos\nmuestra las siguientes cifras; sobre un total de m\u00e1s 330.000.000 de habitantes\nse inscriben un promedio entre 30 y 35%. El candidato a Presidente que m\u00e1s\nvotos sac\u00f3 fue Lyndon B. Johnson en 1964 el 60%. Pero es el 60% del 35% del\npadr\u00f3n, es decir el 18% de la poblaci\u00f3n en condiciones de votar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho esto, volvamos a\ncomienzos del siglo XX y leamos lo que dec\u00eda Lippmann: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la verdad es\nque hay una l\u00f3gica detr\u00e1s de todo eso. Hay incluso un principio moral del todo\nconvincente: <em>la gente es simplemente\ndemasiado est\u00fapida para comprender las cosas de la pol\u00edtica<\/em>. Si los\nindividuos trataran de participar en la gesti\u00f3n de los asuntos que les afectan\no interesan, lo \u00fanico que har\u00edan ser\u00eda provocar l\u00edos, por lo que resultar\u00eda\nimpropio e inmoral permitir que lo hicieran. <em>Hay que domesticar al reba\u00f1o desconcertado, lo cual viene a encerrar la\nmisma l\u00f3gica que dice que ser\u00eda incorrecto dejar que un ni\u00f1o de tres a\u00f1os\ncruzara solo la calle<\/em>. Por lo mismo, no se da ninguna facilidad para que\nlos individuos del reba\u00f1o desconcertado participen en la acci\u00f3n; solo causar\u00edan\nproblemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es indudable que el lenguaje\nes muy duro y tajante. Intenta hacer una descripci\u00f3n del <em>ciudadano de a<\/em> <em>pie<\/em> de esa\n\u00e9poca. Debe recordarse la historia que he sintetizado en p\u00e1rrafos anteriores.\nSobrevivir en un desorden social en el que el Colt 38 aparec\u00eda como un\nargumento demoledor, exig\u00eda una estirpe de hombres duros, por ello, adem\u00e1s, de\nmuy limitada formaci\u00f3n c\u00edvica. (Una aclaraci\u00f3n: la expresi\u00f3n de <em>reba\u00f1o desconcertado<\/em> describe los\ncomienzos de la sociedad de masas con una met\u00e1fora f\u00e1cilmente entendible\nentonces por las im\u00e1genes de las grandes praderas con inmensas cantidades de\nb\u00fafalos). Eso eran la mayor\u00eda de los habitantes de los EEUU, seg\u00fan la\napreciaci\u00f3n del autor. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Hollywood de los cuarenta\ny cincuenta endulz\u00f3 un poco esta historia en la figura del <em>justiciero<\/em> que pon\u00eda alg\u00fan orden, pero no se apartaba de su Colt 38\no su Winchester 73. Es decir, aparec\u00eda una sociedad en tr\u00e1nsito hacia una vida\npol\u00edtica organizada, pero que no estaba cerca de lograrlo. El esfuerzo te\u00f3rico\ny pol\u00edtico de un pensador y hombre de acci\u00f3n debi\u00f3 recurrir a conceptos, muy\ntoscos hoy para su tarea de organizar un Estado s\u00f3lido. A m\u00e1s de un siglo de\ntodo esto, le pregunto, amigo lector \u00bflo lograron ya? Las atroces matanzas de\nparte de personas dif\u00edcil de caracterizar \u00bfno hablan todav\u00eda de ese tipo de\npersonas violentas, inmanejables para las instituciones democr\u00e1ticas? Esto no\njustifica nada, s\u00f3lo intenta ampliar nuestra capacidad de an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;Lippmann\nse impon\u00eda, en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, la tarea pol\u00edtica de lograr\nesa organizaci\u00f3n. Para ello, era necesario desarrollar una campa\u00f1a educativa en\ntodo el pa\u00eds, a partir de la poblaci\u00f3n real existente. Necesitaba tambi\u00e9n, y\nfundamentalmente, convencer de esta necesidad al establishment de la \u00e9poca, que\nno brillaba por su nivel intelectual. Reclutaba sus miembros, como toda\nsociedad, de esa misma poblaci\u00f3n, que estaba muy lejos de comprender ese\nproyecto. Esto era, en la mirada geopol\u00edtica de Lippmann, una necesidad\nperentoria para colocar a su pa\u00eds en la mesa de las grandes decisiones\ngeoestrat\u00e9gicas, en un mundo que se estaba reestructurando, con una <em>Guerra Mundial<\/em> en el horizonte. Por\nello, en mi opini\u00f3n, se expresa as\u00ed:&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, tenemos un\nsistema educacional, de car\u00e1cter privado, dirigido a los hombres responsables,\na la clase especializada, que han de ser <em>adoctrinados\nen profundidad acerca de los valores e intereses del poder real<\/em>, y del <em>nexo corporativo que este mantiene con el\nEstado<\/em> y lo que ello representa. Si esos hombres \u201ccalificados\u201d pueden\nascender hasta all\u00ed, podr\u00e1n pasar a formar parte de la clase especializada. Al\nresto del <em>reba\u00f1o desconcertado<\/em>\nb\u00e1sicamente <em>habr\u00e1 que distraerlo<\/em> y\ndirigir su atenci\u00f3n a cualquier otra cosa. <em>Habr\u00e1\nque asegurarse de que permanezcan todos en su funci\u00f3n de espectadores de la\nacci\u00f3n, liberando su carga de vez en cuando en alg\u00fan l\u00edder de entre los que pueda\ntener a su disposici\u00f3n para elegir<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 escribiendo para el\nestablishment de su \u00e9poca, y lo hace con el convencimiento de que, aun all\u00ed, no\nson muchos los que toman conciencia de todo eso. Es decir, ante las necesidades\nde construir un poder que lo sentara con poder en la mesa de las decisiones internacionales.\nPara estar a la altura de las proporciones que requer\u00eda aquel proyecto internacional,\ndeb\u00eda presentarse en ese escenario con una voz poderosa para estar en\ncondiciones de que los Estados Unidos pasaran a ser el Jefe central del mundo y,\npara ello, era imprescindible y urgente emprender la implementaci\u00f3n de su\nproyecto. Lo logr\u00f3, despu\u00e9s de su participaci\u00f3n en la Gran Guerra. Ello le\npermiti\u00f3 ser una voz importante entre los Aliados de la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em>. Al terminar \u00e9sta ya se hab\u00eda consolidado como\npotencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, terminada la\nguerra ese escenario internacional debi\u00f3 asumir la novedad de &nbsp;que otro actor, que no estaba en los planes de\nlos aliados a\u00f1os antes, se hab\u00eda sentado en esa misma mesa: la Uni\u00f3n sovi\u00e9tica.\nY esto era un problema de primer orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con lo dicho en esta nota,\nabro el an\u00e1lisis del estado de los p\u00fablicos del \u00e1rea de lo que se denomina, la\ncultura moderna occidental. Creo necesario rastrear los or\u00edgenes, y las\nconsecuencias de las situaciones que hoy podemos observar en los comportamientos\nde la opini\u00f3n p\u00fablica en cada pa\u00eds. Y abrir una puerta hacia el estudio de los\npueblos de Am\u00e9rica y Europa. Es imprescindible incorporar la historia revisada\npara entrar en el estudio del estado actual de la opini\u00f3n p\u00fablica, sus\ncaracter\u00edsticas, y los resultados de las manipulaciones que se ha hecho de\nella. Centr\u00e1ndonos tambi\u00e9n en el papel insoslayable de los grandes medios\nconcentrados.&nbsp;&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ricardo Vicente L\u00f3pez Vuelvo en esta nota a analizar el tema comenzado en \u201cDemocracia y las campa\u00f1as de manipulaci\u00f3n\u201d, en ella hemos podido ver el tratamiento que hace Walter Lippmann (1889-1974) del concepto \u201cp\u00fablico\u201d. Repito la referencia a sus antecedentes para quienes no hayan le\u00eddo la nota anterior. 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