XXIX.- Reflexiones sobre la política – La democracia y el mercado – 25-7 y 1-8-17

Hemos descrito y analizado la historia de los siglos  XI al XVI para recuperar una memoria necesaria para repensar los males y las deficiencias que padecemos en esta etapa de la globalización financiera. De acuerdo a lo ya visto en la época estudiada las relaciones sociales privilegiaron el bien común y la felicidad del conjunto por encima de los privilegios de los poderosos. Si aceptamos que esto ha sido así (para ello citamos a importantes investigadores para documentarlo): ¿cuáles han sido las causas para que todo ello se perdiera? Esta es la pregunta que voy a intentar responder.

En un trabajo mío[1], de hace más de veinte años, lo he planteado de este modo:

«Es casi una constante histórica que los procesos de cambio se producen por la decadencia de un orden social, generada por el agotamiento espiritual, cultural, económico y político, que lo inhabilita para dar respuestas a las nuevas necesidades. Esa incapacidad lleva a que se deteriore el sistema de creencias en que se sustenta. Este debilitamiento da lugar a una dialéctica en el entrecruzamiento de factores que se condicionan y se modifican mutuamente lo que, a su vez, permite el nacimiento de otras formas institucionales y políticas que comienzan a dar otra configuración a la sociedad naciente. En otras palabras, el cambio histórico es la consecuencia de un deterioro que posibilita el nacimiento de lo nuevo, éste está ya, en germen, dentro del viejo sistema».

El modo de describirlo es, tal vez, demasiado académico, es que fue escrito para la Universidad. Sin embargo intentaré aclararlo: Lo que queda dicho en ese párrafo puede ejemplificarse así. La historia de la sociedad humana, sus formas culturales, es un organismo vivo, muy complejo, dado que es una suma de organismos vivos: las personas. Las formas culturales son diversos modos de resolver las necesidades que en cada etapa se han demandado. Las propuestas de cada una de ellas logran resolver las más importantes, pero quedan otras sin resolver, por lo que el sistema que logró dar una respuesta comienza a agotarse y reclama por más.

La transición de cada una de ellas a la siguiente es un intento de ofrecer una nueva propuesta. Entonces la aparición de una nueva cultura es un nacimiento que recorrerá un nuevo camino que avanzará en nuevas respuestas hasta que su propuesta vuelva a agotarse. Al igual que las personas,  nacen, se desarrollan y mueren. Los tiempos son diferentes: las personas pueden vivir un promedio de años entre 70 y 90 años, aproximadamente; las culturas lo hacen entre cuatro y seis o siete siglos. Sigo citando:

Todo ello se da por la concurrencia de una serie muy grande de factores, no siempre detectables. Durante los siglos XIII y XIV el mundo feudal empieza a salir de su encerramiento regional, como consecuencia de la expansión europea y la conquista de nuevas tierras. Este proceso dio lugar a una demanda exterior al sistema de la comuna urbana: nuevas y más cantidad de manufacturas por la intensificación del intercambio con países y culturas del mundo nuevo periféricos. Estas nuevas experiencias despertaron de la quietud a la sociedad tradicional y la puso en contacto con otros modos de vida. Debe agregarse a ello, que en el siglo XVI, la conquista con el nuevo continente le proporcionó a Europa un flujo de metales preciosos que quintuplicó las reservas que poseía. Se abrió así un ancho cauce a la ambición que relajó las normas que contenían el sistema de la cristiandad feudal y el ordenamiento en las comunas aldeanas.

Posiblemente, ante la menor vacilación del sistema de creencias que sostenía la forma ascética de la vida de la comuna medieval, comienza a manifestarse una nueva tabla de valores, la acumulación de bienes por parte de un sector social, hasta entonces desconocida. La dinámica que se instaura a partir de comerciar con regiones tan distantes resquebrajan la solidez de la moral medieval. A través de esas fisuras se filtran otros modos de pensar y obrar acordes con las prácticas de vida de una burguesía distinta, más ligada a la aventura y al tráfico entre regiones muy alejadas y diferentes.

[1] En la página: http://ricardovicentelopez.com.ar/wp-content/uploads/2015/03/Los-medios-de-comunicacion-en-el-mundo-global-I.pdf en el apartado Nº 6 se puede ver un análisis más extenso y detallado.

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